Vuelven al país los equipos periodísticos argentinos atacados en Bolivia

Cronistas, productores y camarógrafos de TN, Telefé, Crónica y A24 fueron agredidos mientras cubrían las protestas. Fueron ayudados por personal de la embajada argentina que los trasladó al aeropuerto.

Tensión, miedo, bronca e impotencia. La mezcla de sensaciones que en las últimas horas experimentaron los equipos periodísticos argentinos agredidos en Bolivia, durante la cobertura que hacían de las protestas en las calles, se transformó en alivio cuando lograron abordar un vuelo de regreso hacia Buenos Aires en la mañana de viernes.

Con la ayuda oficial que fue canalizada a través de la Embajada Argentina en La Paz, y custodiados por personal de Gendarmería, los equipos de TN, Telefé, Crónica y A24 pudieron abandonar los hoteles en los que se hospedaban la tarde del jueves, para refugiarse en la embajada argentina hasta la salida de su vuelo esta mañana.

«Los argentinos ya están en el aeropuerto rumbo a la Argentina. Se ha podido hacer el traslado sin ningún inconveniente. Estamos bastante más tranquilos después de la tarde complicada de ayer, en la que hubo que ir a buscarlos en situaciones de mucha tensión», contó la ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich.

A su vez, la funcionaria detalló que los equipos debieron ser evacuados del consulado en Bolivia por 11 oficiales del grupo Alacrán, pertenecientes a Gendarmería, para llegar hasta la terminal aérea.

Los periodistas agredidos mientras reflejaban los disturbios y enfrentamientos tras las elecciones y la dimisión por la fuerza de Evo Morales, y que fueron acusados de sedición por la actual ministra de Comunicación boliviana, Roxana Lizárraga, no son los primeros compatriotas en abandonar el país por cuestiones de seguridad.

Bullrich precisó que en los últimos días, su cartera colaboró con el traslado de cerca de 30 funcionarios,»amigos de la embajada y el consulado», y de hijos y otros familiares de los funcionarios.

Al repudiable trato también se refirió el canciller Jorge Faurie. Lo hizo en la noche del jueves, posteando en su cuenta de Twitter un comunicado de Cancillería Argentina: «Se continuará en seguimiento de la situación para asegurar la defensa de la libertad de prensa y la asistencia a los ciudadanos argentinos», expresa el escrito.

Desde que se conocieron las primeras imágenes de los colegas agredidos en las calles de La Paz, sus relatos desde el foco de la violencia mantuvieron alerta a espectadores y colegas.

«Fue como estar en una película. El accionar de todos fue muy intenso. A mí me tocó salir en el baúl de una de las camionetas, porque no había más lugar. Lo loco es que de repente quedamos divididos. Iba mirando para atrás y viendo si alguien nos seguía», contó el asistente Martín Magaldi, del equipo de TN, a sus compañeros en el piso.

Marco Bustamante, de Crónica TV, hacía un relato similar la tarde del jueves, cuando todavía esperaban ser «rescatados» por oficiales argentinos. «Estamos esperando a ver qué pasa con nosotros, lo que está pasando es muy grave. Circularon fotos mías y de otros periodistas donde dicen ‘fuera de Bolivia, salgan a cazarlos'», describía.

Para Mariano García, la cara frente a las cámaras de Telefé, la situación no fue muy distinta. Incluso, partidarios del gobierno interino que por estas horas lidera Bolivia, circularon una foto del periodista con leyendas como «Miente» y «Pseudoperiodista», al tiempo que lo acusan de desinformar, operar para Evo Morales y hasta tildarlo de «gaucho comunista».

El primer caso que trascendió fue el de Rolando Graña, que cubriendo la crisis institucional para América y A24, fue increpado por manifestantes que lo insultaron, lo persiguieron y hasta lo golpearon mientras transmitía en vivo (Fuente: Clarín).

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