Vóley: Las chicas de Sub 14 escribieron su propia historia

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Crespo sub 14 copa argentina 2Notable, admirable, elogiable. Desde estas páginas ya han salido palabras destinadas a resaltar el trabajo formador de la Escuela Municipal de Vóley de Crespo, respaldado por aquellos logros deportivos. Pero nunca está de más ratificarlo hasta el hartazgo porque el marco lo amerita, el desempeño y la magnitud de las conquistas lo merecen. Es que siempre uno encuentra en el camino de la vida, nuevos desafíos que parecen imposibles de sortear. Sin embargo de alguna forma, el ser humano que apunta a superarse, encuentra las herramientas o la fuerza suficiente para cumplir con esa nueva meta. Ahora bien, no lograrlo no es sinónimo de caída, sino de fortaleza porque es más duro levantarse y seguir intentándolo.

El pequeño grupo de jugadoras de categoría Sub 14 (pequeño, claro, solamente ocho), partieron a Chapadmalal, provincia de Buenos Aires, para jugar la Copa Argentina de Vóley. Para varias chicas era su primera experiencia, otras tenían en su espíritu deportivo las cicatrices de competencias pasadas. “Fuimos para ver qué pasaba con la intención de dar el 120% de nuestro rendimiento, y nos encontramos con todo esto”, comenta Mauro Holdstein, entrenador del equipo y de la Escuela Municipal, aunque rápidamente aclara que el mérito es de Lucrecia Ferrari, su esposa.

Las chicas venían de consagrarse campeonas entrerrianas venciendo en la final a Social y Deportivo San José. Con esa medalla en el pecho, viajaron para medirse con las mejores del país y terminaron en el tercer puesto de la Copa de Oro. Histórico. Inolvidable. Se dieron el gusto de dejar por el piso al segundo de Santa Fe como Sastre, al histórico Vélez Sársfield, siempre candidato a ser campeón en estos torneos, o a Gimnasia y Esgrima La Plata, más local que nunca y de mucho peso propio. El equipo se hizo grande. Mostró jerarquía de juego, tuvo variantes tácticas y una mentalidad muy fuerte para revertir partidos adversos.

El sendero al éxito fue largo. Desde el 30 de septiembre al 5 de octubre aparecieron muchas cosas para destacar. “Fuimos con la idea de que se iban a sortear los grupos y nos encontramos con que ya estaban definidos. El debut era con el subcampeón de la santafesina (provincia potencia dentro del vóley), además del tercero de Cuyo como Regatas de Mendoza y Matienzo de Monte Buey (Córdoba)”, lo explica Lucrecia ya tranquila en su ciudad, Crespo. “El debut fue ni más ni menos que ante Sastre. Uno de los mejores de Santa Fe. Ganamos el primer set y perdimos los dos siguientes. En estos torneos, tenés una distracción y la pagás carísimo. Sabíamos que la cuarta de la santafesina era muy buen equipo, lo habíamos visto en Abiertos,  imagínate el segundo como Sastre. Además fue el primer partido, el debut. Con todo el nerviosismo y la tensión”, completa Mauro.

Crespo sub 14 copa argentina 3Le ganaron a los tres en cuestión. Pasaron a la segunda fase, nuevamente un grupo de cuatro donde los dos primeros pasarían a la Copa de Oro y los dos siguientes a la de Plata. En ese nuevo grupo apareció un tal Vélez Sársfield. Entidad que trabaja en este deporte desde edades tempranas con la intención de fortalecer en el futuro a sus equipos de Liga Nacional. “Ante Vélez estábamos abajo 2-0. Tratábamos de inculcarles a las chicas que se trataba de un equipo contra otro equipo, que se olvidaran del nombre, de la historia, de lo que significaba. Estaban ahí frente a nosotros porque se habían ganado su lugar de la misma forma que nosotros”, cuenta Lucrecia con tono maternal. “Tratamos de aislarlas de la situación de que ese rival fue ahí para salir campeón. En cambio nosotros no vamos con ese objetivo, sino que vamos para participar y medirnos con todas nuestras fuerzas para ver qué diferencia tenemos con estos grandes del vóley argentino”, acota Mauro y agrega: “El primer set fue 25-12 abajo, nos estaban ‘matando’. Recuperar la confianza tras ese comienzo, levantar la cabeza, revertir la historia, es durísimo. Cada pelota lo es, porque veías que hacías una jugada perfecta y te la devolvían. Los puntos eran eternos”.

Los dos buscaron la manera de jugarle a esos pesos pesados, y encontraron armas importantes para causarle dolor de cabeza al rival. “Dentro de nuestra experiencia como entrenadores fuimos buscando variantes en el equipo. Rotamos continuamente las posiciones de las jugadoras de manera de complicarle el panorama a los otros DT. Es decir, en base a nuestro material, buscamos las mejores herramientas para obtener buenos resultados o cumplir con buenos rendimientos. Por suerte las chicas entendieron eso y en cada partido con rivales duros, lo aplicaron perfectamente. Desde lo técnico ellas eran mejores, hicimos un buen desempeño táctico y estratégico para tener un gran desempeño”, explica Holdstein.

Pasó Vélez, pasó Villa Unión y Freyre (éste último con derrota, la primera). Culminaron en el segundo lugar y ya estaban en Copa de Oro. Un sueño. Ya estaban. Pero había más. Gimnasia y Esgrima La Plata fue el rival de cuartos de final. “Por cuestiones geográficas, les resultó mucho más accesible a los padres de esas chicas acudir a la cancha y alentar al equipo. Entonces teníamos dos tribunas casi repletas alentando a Gimnasia o protestando cada sanción arbitral. La gente estaba detrás de nuestro banco. Le decíamos a las chicas que se concentraran en el partido, que los de afuera no existían, cosa nada sencilla”, se encarga de detallar Lucre.

Crespo sub 14 copa argentina 7Si bien el primer set fue a favor de Crespo por 25-14, el comienzo resultó sumamente complicado: “El primer set lo ganamos, pero arrancamos muy mal, creo que estuvimos abajo 14-4. A los 9 puntos ya había pedido los dos tiempos que puede pedir el DT. Nos iban aplastando de verdad. Y las chicas tuvieron una recuperación extraordinaria. Ganamos el siguiente, perdimos el tercero y cuarto y pudimos superarlo en el tie breack”, sostiene un Mauro apasionado en comentar cada aspecto del juego. 

Luego no pudieron con Pueblo Nuevo en semi y derrotaron a El Tala de Rosario por el tercer lugar. Fue otro 3-2, el cuarto tie breack del campeonato para Crespo. “Jugamos 39 set, algo así como 18 partidos en APV”, ejemplifica el profe. “Las chicas terminaron con dolor de cabeza, es mucha la tensión. Los cotejos de cinco set duran alrededor de dos horas y media”, agrega Lucre a su turno. Siempre uno completando o acotando la frase del otro, como un matrimonio bien entendido y que tiene la misma pasión por el vóley dentro de sus venas.

Son muchas las imágenes que deja un certamen de esta magnitud. Enormes partidos que rodearon lo épico. “Cada encuentro tuvo lo suyo, todos fueron igual de complicados. Contra Matienzo, que ganamos holgadamente, las chicas jugaron bien y sabían que si lo hacían se metían entre los 16 mejores. Contra Gimnasia y Vélez fueron intensos y se destacaron por lo dramático y emotivo, por la gente en contra y la calidad del rival, entonces también puede decirse que fueron grandes partidos”, afirma Mauro. “Tuvimos rivales que están acostumbrados a jugar en un nivel muy alto. Ni siquiera con San José en la final del Provincial fue un rival como el que tuvimos en la Copa Argentina. Entonces jugar a esa altura, con esa constancia, durante cinco set, te agota, te destruye”, agrega Ferrari.

Se fue a jugar con la misma idea de siempre. Dar todo de sí y más ante las grandes potencias del vóley argentino. “Nosotros, a este nivel, no podemos planificar llegar a Copa de Oro. Como entrenador, más allá de que uno sea muy exigente con lo que hace, jamás me plantee llegar a Oro en Copa Argentina con un equipo. Ese lugar es para equipos que tienen historia dentro del deporte y que apuntan a otros niveles”, indica Holdstein con seriedad. “Una vez un colega me dijo: ‘Mauro, si querés meterte entre los ocho, tenés que reforzar tu equipo’. Algo como lo que hace San José. Jugamos siempre al 120% en estos torneos pero igualmente no llegábamos, por eso es tanta la satisfacción”.

Crespo sub 14 copa argentina 1En cuanto a las cualidades del equipo en sí, Lucrecia cuenta que “posee jugadoras con experiencia dentro de la cancha a pesar de su corta edad. Hicieron notar esa experiencia y no les pesó tener que ponerse el equipo al hombro en determinado momento. Nos jugó a favor haber ido semanas antes a jugar la Copa Argentina Sub 18 con algunas chicas que integraron este mismo plantel Sub 14. Ya sabían con lo que se iban a encontrar en este nuevo certamen”. Pero siempre hay algo más allá del juego en un deporte colectivo, algo que hace a un grupo más grande de lo que aparenta en cancha. “No teníamos el equipo con el mejor saque, no teníamos el equipo con el mejor ataque, no teníamos el equipo con la mejor defensa, pero sí estoy segura de que teníamos el equipo con el corazón más grande de todos. Lo que dieron las chicas dentro de la cancha, no lo dio otro equipo. Eso se notó”, afirma Lucre con el brillo orgulloso en sus ojos.

Fueron ocho chicas, nada más que ocho, una debió jugar como líbero de modo que tenían un solo cambio. Salieron de tierras entrerrianas con la idea de divertirse y dar todo de sí. Fueron a entregar su mejor esfuerzo y encontraron solamente elogios y un resultado histórico para nuestro vóley. Es por eso que dicen ‘cuanto más grandes somos en humildad, tanto más cerca estamos de la grandeza’ y este grupo de chicas con sus profesores, la alcanzó holgadamente.