Tres argentinos mueren por día de cáncer de cabeza y cuello. ¿Cómo detectarlo a tiempo?

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Un promedio de tres argentinos por día muere de cáncer de cabeza y cuello, que incluye tumores que afectan la boca, laringe o faringe, alertaron oncólogos y odontólogos, quienes afirmaron que “entre el 75% y 80% de los pacientes podría curarse en caso de una detección temprana”. Según se informó a El Observador, durante esta semana, para contribuir a una concientización general sobre esta enfermedad, en centros asistenciales, consultorios odontológicos y otras instituciones de todo el país, se está llevando a cabo una campaña gratuita que invita a acercarse a las personas que así lo deseen, a realizarse un control de rutina. En dichos lugares, se revisa la boca y si se detecta una lesión sospechosa o potencialmente maligna, se orientará en su tratamiento.

El médico oncólogo Raúl Giglio (MN Nº 67.475) del Instituto “Ángel Roffo” expresó que “como los síntomas suelen ser bastante inespecíficos, en ocasiones las personas los minimizan y así, se retrasa el diagnóstico, perdiendo un tiempo valioso. Y a veces, es el profesional quien no detecta la enfermedad ante la consulta del paciente y se demora también”.

Entre los principales factores de riesgo para desarrollar este cáncer, están el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la infección por el virus del papiloma humano y los antecedentes familiares. En tanto, algunas señales de alerta son “las llagas en la boca que demoran en cicatrizar, manchas blancas, rojas o pardas en el interior de la cavidad bucal, ganglios del cuello inflamados, dificultad para tragar, sangrado de encías y disfonías prolongadas.

El 90% de los casos se puede sospechar mediante un examen visual de la cavidad bucal, lo que luego deberá confirmarse con estudios complementarios. Por eso, con frecuencia suelen ser los odontólogos quienes primero lo advierten. De allí la importancia que estos profesionales estén formados en la detección de este cáncer, ya que son quienes tienen acceso más frecuente a la boca de los pacientes.

Con respecto al tratamiento, debe ser realizado por un equipo interdisciplinario integrado por un oncólogo clínico, cirujanos de cabeza y cuello, radioterapeutas, odontólogos, fonoaudiólogos, estomatólogos, psicólogos, psiquiatras y asistentes sociales. Además, si el paciente presentara alguna otra comorbilidad, se deberá evaluar qué otro profesional debe intervenir.

A nivel mundial, se estima que unas 350.000 personas mueren por esta enfermedad cada año. En el pasado, los varones padecían más de esta condición que las mujeres, probablemente debido a un mayor consumo de tabaco y alcohol. En las últimas décadas, sin embargo, la incidencia se igualó. “Hoy en día, la medicina cuenta con un amplio abanico de opciones terapéuticas, incluso para los estadios más avanzados de la enfermedad”, concluyó Giglio.

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