Transferirán tecnología entrerriana al sector avícola

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Con el objetivo de afianzar el crecimiento productivo entrerriano, el gobierno provincial convocó a una mesa de trabajo a empresarios avícolas, unidades académicas y entidades tecnológicas. El primer encuentro tuvo lugar este martes en la Casa de Gobierno donde se definieron líneas de acción. El objetivo es trabajar de manera conjunta en un plan que logre abastecer desde Entre Ríos, con aporte de tecnología local, las demandas de bienes y servicios que hoy son cubiertas desde otras provincias o de afuera del país.

“Esta iniciativa de trabajar entre ciencia y tecnología y el sector agroalimentario en la cadena avícola es algo que debemos tomar con mucho compromiso. Hay que agudizar el ingenio y utilizar todas las herramientas. En este caso, nuestras universidades entrerrianas más el área de Ciencia y Tecnología pueden aportar y deben aportar muchísimo”, dijo el gobernador Sergio Urribarri.

Mencionó el “crecimiento inédito” que tuvo la industria avícola en los últimos años en cuanto a producción pero más que nada en el valor agregado de los alimentos. “Es la producción primaria que durante décadas supimos hacer y hacemos los entrerrianos. Esto es algo en lo que Entre Ríos se destaca y somos líderes en la región”, resaltó.

En el amplio encuentro estuvieron presentes el presidente del Centro de Empresas Procesadores Avícolas del país, Roberto Doménech; el director de Tecnovo SA de Crespo, Héctor Eberlé; referentes de 24 empresas líderes del sector; el representante del Ministerio de Industria de la Nación, Carlos del Valle; el ministro de la Producción, Roberto Schunk; el senador provincial Oscar Arlettaz; la titular de la Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Provincia de Entre Ríos (Actier), Silvia Kupervaser; el decano de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), Jorge Gerard; autoridades de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN); del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), y el director de Educación Técnico Profesional, Humberto José, entre otras autoridades.

Recordó el mandatario que antes de asumir como gobernador invitó a la sociedad entrerriana para convertir a la provincia en un complejo agroalimentario, dándole valor agregado a la producción primaria. “Con esto no sólo se generan recursos y riqueza para Entre Ríos, sino también se logra que la principal riqueza que tenemos en la provincia, que son los recursos humanos, no se nos vayan”, enfatizó el mandatario.

Mencionó el gran avance dado en la provincia en estos tres años, a pesar de todos los problemas que hubo que afrontar. “Avanzamos no sólo en incrementar el complejo agroalimentario incipiente que había en Entre Ríos, sino también en la ciencia y tecnología que, junto a la energía y los alimentos, son los tres elementos que debe tener un Estado para ser importante en el mundo y crecer en forma sostenida”.

En esta materia recordó, precisamente, la creación en la provincia de la Agencia de Ciencia y Tecnología, en consonancia con la del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación. “Rápidamente logramos de este nuevo Ministerio nacional la cooperación que necesitamos para que nuestra Agencia tenga resultados importantes como los que hemos tenido”, subrayó y a modo de ejemplo mencionó que el polo biotecnológico, el único creado hasta el momento desde Nación, está en la provincia y funciona de manera binacional con Uruguay. También mencionó la primera muestra de alimentos en Concordia, “que se destacará en el continente”.

Insisto en la idea de que el crecimiento del complejo agroalimentario no sólo se va a dar de la mano de la inversión del sector, sino en la cooperación del Estado en temas inherentes a ciencia y tecnología, y con políticas nacionales. “Nunca hemos tenido del gobierno nacional la atención y la mirada para nuestra provincia como en estos tres años”, señaló.

“Nosotros estamos para seguir en la tarea que demanda muchas horas, muchos viajes, audiencias con funcionarios nacionales para conseguir beneficios para nuestro sector productivo entrerriano y lo estamos logrando. Este desafío que nos estamos planteando con el Ministerio de la Producción y la asistencia del gobierno nacional a través de su área de Industria, hay que saberlo aprovechar y no tengo dudas que lo vamos a hacer”.

“Esto se da con la participación en un rol protagónica de nuestra Facultad de Alimentos de la ciudad de Concordia. Este desafío comprende una sinergia importante en el sector avícola y en ciencia y tecnología, más el área productiva e industrial de la Nación , para hacer más de lo que hacemos y salir con nuestros productos al mundo. Entre Ríos tiene todo para crecer, y si algo nos faltaba comprobar es la demanda creciente y sostenida de muchos lugares del mundo que necesitan de nuestros alimentos”, completó Urribarri.

El presidente de la Granja Tres Arroyos, Joaquín De Grazia, calificó al encuentro de “muy positivo e interesante”. Dijo que la reunión puso “en unión la ciencia con la industria; esto es algo que en otros países estamos acostumbrados a verlo y Entre Ríos es , en este sentido, la pionera en este tipo de procesos. Los empresarios debemos aprovechar estos espacios únicos”.

“Es importante este encuentro y la continuidad de este trabajo le dará a la avicultura un marco adecuado para ir creciendo con seguridad para la gente y la salud de la población en cuanto a los productos que se elaboren”, señaló De Grazia, quien destacó el rol del Estado a través del Ejecutivo; “eso se ve en las instrucciones que le da a las instituciones académicas, científicas como INTA, INTI, Actier, que se ponen a disposición de los proyectos y de las inquietudes que tengan las industrias para que mejore sus procesos y trabajo”.

El empresario dijo que “lo importante es empezar a trabajar en conjunto y ya se plantaron diferentes temas como los envases plásticos de los pollos que nos requieren los diferentes mercados internacionales; hay que poner el tema a disposición de los científicos para que lo podamos mejorar dentro de la provincia para que quede más valor agregado”.

Por su lado, la directora Técnica del INTI, Concepción del Uruguay, Nadine Cazaux, aseguró que vieron con mucho agrado esta iniciativa, donde “definitivamente se junta la producción con el nivel científico, tecnológico y académico, donde históricamente se ha dado cierta desvinculación de las casas académicas, del sector científico tecnológico de lo que necesita la industria para seguir adelante”.

Dijo que esta iniciativa será apoyada “por todo el sector científico, tecnológico y académico como lo demostraron en esta mesa. Debemos seguir innovando y generando mano de obra local para continuar con la sustitución de importaciones en todo lo que acompaña la cadena”.

“Creemos que es un ámbito propicio para generar una mesa de trabajo, donde podamos ir abordando juntos proyectos prioritarios para el sector”, indicó Cazaux y explicó que el Instituto se extiende en todo el país, con 33 centros, cada uno de ellos con especialidades. “Una de las cuestiones que se mencionaron como necesarias es el packaging, de la bolsa de plástico que tiene problemas cuando sale del túnel de enfriamiento dado que se rompe. Nosotros tenemos un centro que trabaja el plástico y ya estamos transfiriendo esa demanda para estudiar el tema”, informó.

El director de Tecnovo S.A., Héctor Eberle, empresa elaboradora de huevo, comentó que “quienes estamos en la actividad sabemos que en general en la Argentina se está importando todo el equipamiento necesario que hoy requieren las normas de eficiencia y costo a nivel internacional”.

En ese sentido, instó a que “se investigue la posibilidad de desarrollar el equipamiento que necesitan los polleros conjuntamente con una empresa que pueda llegar a fabricarlo, y que se haga en Entre Ríos, no sólo para la provincia, sino para el país”.

Pidió que se apoye la gestión que se está haciendo a nivel nacional de “un agregado para el polo alimentario argentino con el fin de que el huevo que se consume en las plantas industriales como materia prima, en la industria de la mayonesa, de las galletitas, de la pasta, sea huevo industrializado”.

Eberle precisó que “hace dos años se inició una gestión en el Instituto Nacional de Alimentos (INAL) y en la Comisión Nacional de Alimentos (Conal) y necesitamos que nos acompañen para que en una reunión que se hará el 26 de abril se incorpore este punto en el temario. No se trata de bajar el consumo de huevo, sino de que el producto que se utilice sea con todas las normas de calidad que exige”.

Por otro lado, indicó que en Tecnovo están analizando llegar con sus productos a las góndolas de los supermercados y comentó que este mes han entregado al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación 30 toneladas de huevo en polvo, en envases equivalentes a 6 huevos, que se incorpora a las cajas de comida que distribuye, “lo que está dando muy buenos resultados”.

Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) dijo que la agricultura industrial tiene un poco más de 50 años y recordó que cuando llegó para quedarse las empresas que la trajeron apoyaban la producción en cuatro pilares fundamentales. Ellos eran buena genética, buen alimento balanceado, buena sanidad y buen manejo. “El paso de los años fue mostrando que a esos cuatro pilares inamovibles había que agregarle equipamiento y tecnología, tanto en las granjas, molinos y plantas de faena. Ese quinto pilar se presenta cada vez como una necesidad mayor sobre todo si se quiere agregar valor”, sostuvo Domenech.

Luego comentó que en un kilo de pollo hay 16 sectores que intervienen, desde el maíz y la soja, el millón de kilómetros por día que hacen los transportes avícolas, el calzado y la ropa, el envase plástico, las jaulas y cajones y la industria metalúrgica, entre otros. “Todas esas cosas tienen músculo y pensamiento pero se empieza a necesitar el estudio, el detalle. Es decir hoy cuando se mide eficiencia y conversión de alimento a pollo se mide cómo bajar 10 gramos y 10 gramos por kilo de pollo en 2,6 millones de pollos por días son muchas toneladas de alimento. Nuestros costos y la gran competitividad no estuvo tanto en el logro de resultados sino en haber recuperado o transformar todo los recuperos, no saber qué hacer con la pluma, las vísceras o los aceites sino hacer con eso un producto”, explicó el presidente del CEPA.

También sostuvo que la mayoría de las empresas comenzaron siendo familiares y fueron creciendo pero una empresa sola no logra llegar a formar parte del proyecto sectorial a nivel país. “Para ellos fue necesario entendernos entre todos y después lograr una fuerte articulación pública y privada para lograr instalar al sector en la cabeza de los funcionarios”, agregó Domenech.

En ese sentido, mencionó que el sector está teniendo dificultades con el packaging. “No tenemos el plástico necesario para que nos quede bien presne4tado el pollo porque se rompe cuando lo pasamos por el extremo del frío. Eso demanda sentarse y ponerse a trabajar en la solución para esto, sin perder tiempo”, expresó.

Domenech consideró que Entre Ríos tiene un desafío muy importante y necesario: constituir su sociedad de garantías recíprocas en el desarrollo de inversiones. “Es imprescindible porque si hay productores que pasaron todas las malas y tienen dificultad para lograr la escala necesaria, de por lo menos 40.000 pollos por granja, son los viejos productores. Realmente es un problema para ellos lograr armonizarles las garantías necesarias”, sostuvo.

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