Silos: Especialistas explican estrategias para triplicar el tiempo de almacenamiento

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silosLa producción de semillas y granos de calidad requiere condiciones de almacenamiento apropiadas para mantener sus atributos fisiológicos y sanitarios. En ese marco, la refrigeración artificial ayuda a evitar pérdidas y ganar en calidad, en tiempos reducidos y a costos razonables, explicó el especialista del INTA, Omar Bazzigalupi, quien señaló que “hay que evaluar la calidad del grano y los parámetros específicos de conservación, o sea, cuál es la temperatura y la humedad que tienen”. Ambos aspectos son importantes, debido a que pueden favorecer el desarrollo de hongos, bacterias, ácaros e insectos en el almacenamiento, precisó.

En algunos casos, la cosecha de maíz o soja se realiza con temperaturas que pueden superar los 30 grados centígrados, valores que resultan inadecuados para lograr una buena conservación, indicó un documento elaborado por el propio Bazzigalupi, junto a Rubén Roskopf (especialista en maquinaria agrícola del INTA Pergamino) y a Ricardo Bartosik (coordinador nacional del Proyecto de Eficiencia de Poscosecha).

Para el maíz, por ejemplo, cuando la temperatura de los granos disminuye de 25 a 15 grados y se mantienen a una humedad estable, el período de conservación segura se triplica. La refrigeración artificial entonces, es una alternativa de costos razonables y que reduce la temperatura en el grano en un período de tiempo conveniente. Esta tecnología permite enfriar el aire ambiente y utilizarlo para atravesar la masa de granos. Así se reducen valores de temperatura sin modificar el contenido de humedad, detallaron.

Los profesionales comentaron que los principales enemigos dentro del silo son los microorganismos y los hongos que, al aumentar la humedad del aire que rodea al grano, encuentran el ambiente ideal para su desarrollo. Para evitarlos, “el principio básico es que, al iniciar el almacenamiento, la semilla debe estar limpia, seca y libre de patógenos e insectos” e indicaron que para evitar o minimizar la aparición de insectos, la temperatura se debe mantener por debajo de los 17º grados.

Con tecnología de enfriamiento se minimizan los riesgos de deterioro. “Consiste en el empleo de equipos frigoríficos para acondicionar artificialmente el aire ambiente y por lo tanto, los granos almacenados”, indicó Roskopf. “Al ser portátiles, estos equipos permiten su desplazamiento dentro de la planta de acopio y su forma de conexión es muy sencilla, la más habitual es, luego de retirar los aireadores instalados en el silo, colocar en su reemplazo el conducto proveniente del equipo de frío”.

Para ampliar esta información técnica, el INTA llevó adelante un ensayo en la planta Nuseed SA de Sunchales (Santa Fe), en un silo con 85 toneladas de semilla de sorgo y con un equipo refrigerador desarrollado en Argentina por la firma IMEG SA. El resultado del trabajo determinó que en promedio, la temperatura del grano disminuyó de 26º a 13,8°, luego de insuflar aire frío durante 13,5 horas. El equipo tuvo un consumo energético total de 277,8 kilovatios cada 60 minutos y en relación a la semilla refrigerada, este valor significó un consumo específico de 3,26 kilovatios hora por tonelada (kwh/tn). Para los técnicos del INTA, estas cifras indicarían que las actuales unidades de refrigeración evolucionaron hacia una mayor eficiencia en relación a las que se utilizaban en las décadas del 80 y 90, cuando el consumo específico rondaba los 7 kwh/tn.

 

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