“Si descuidan a las divisiones inferiores, no tendrán un futuro sólido”, afirmó Santos

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Integrantes del Fútbol Amateur de Racing Club de Avellaneda, visitaron las instalaciones de Cultural de Crespo el miércoles 7, donde observaron jugadores entre las categorías 1996 y 2003. Por la noche, brindaron una conferencia de prensa en un hotel céntrico. La misma estuvo encabezada por Ignacio Santos (coordinador del Fútbol Amateur de Racing) y los integrantes de la Subcomisión de Fútbol Infanto Juvenil de ADyC. Asistieron además, el presidente de la entidad Celeste Andrés Spreáfico, el titular de Deportes Municipal Iván Alanis y los representantes de la Filial de la Academia “Carlin Motta”.

Entre los aspectos tratados, se habló del convenio que une a ambos clubes con la captación de talentos. Éste continuará aunque resta determinar por cuánto tiempo, ya que la propuesta del Celeste es que se prolongue durante la gestión del actual presidente.

En la charla con los medios, Santos habló del trabajo que lleva adelante la entidad de Avellaneda en la formación de jugadores y sobre la realidad del balompié menor.

– ¿Qué balance se efectúa de la prueba?

– Nos llevamos una evaluación de los jugadores y del nivel de los chicos. Eso mismo es elevado al club para dialogar y analizar sobre aquellos que se han destacado. Posteriormente se realiza un seguimiento del futbolista hasta tener una edad apropiada para pasar a probarse directamente en Racing. Eso mismo hicimos con Martín Güttlein quien está jugando en 6ta. y de hecho tuvo participación hace unos días. Observamos detenidamente la evolución del chico. Nuestra idea no es llevar al futbolista en una edad temprana, necesitamos que tenga cierta madurez para estos desafíos. Por eso mismo requerimos de un seguimiento local.

– Cuando se hacen pruebas, ¿buscan jugadores que cubran puestos determinados?

– Se trabaja para cubrir todos los puestos en general. En las pruebas no venimos con la idea de poner el acento en cubrir un lugar específico de la cancha, son abiertas y tratamos de ver a todos los chicos. Es verdad que actualmente no aparecen grandes laterales, es un tema que se da en el ámbito del fútbol y una cuestión de todos los que trabajamos con divisiones menores. Es una responsabilidad del fútbol de Buenos Aires que marca tendencia y de los clubes del interior de cada provincia. El asunto de que no aparecen laterales y la forma en que se juega, es un aspecto general de nuestro fútbol. En cuanto a la captación de talentos, no hay una ciencia. Al jugador distinto lo vemos todos y es una realidad. Existe gente más preparada para detectarlos. A esta prueba acudieron entrenadores que son los que saben y denotan numerosos conceptos en el chico. En poco tiempo se puede ver si un jugador es diferente y está a la altura de la competencia que hay en AFA. Asimismo aparecen otros sobre los que es preciso el seguimiento ya que aún no están para la competencia pero pueden estarlo en un futuro.

– ¿Hay regiones del país que sean ricas en cuanto a surgimiento de valores?

– Está establecido en las provincias de Santa Fe, Córdoba, esta zona de Entre Ríos… Son lugares donde sabemos que salen buenos jugadores y las estadísticas lo respaldan. Es la región donde todos los clubes nos peleamos por encontrar talentos. Además de los cinco grandes, trabajan los pesos pesados del interior como Newell’s, Rosario Central, Colón, Unión y Belgrano.

– ¿El fútbol infantil debería ser como el básquet menor donde no se llevan resultados?

– Es un doble discurso. Por un lado hablamos del lirismo donde los chicos deben jugar sin goles y después queremos que sean ganadores. La realidad es que las características que presenta el jugador argentino para ser exportado, es que se trata de alguien con espíritu ganador. No podemos ir en contra de lo que después queremos. Desde pequeños, los chicos deben divertirse y también se les debe enseñar a ganar. Se trata de un equilibrio. Ni 100% de lirismo ni querer ganar a cualquier precio.

– En las divisiones inferiores se da que los pibes provienen de diversas realidades familiares y muchos quedan en el camino por el desarraigo que deben vivir…

– Convivimos a diario con ese tema. Tenemos jugadores desde muy chiquitos en la pensión y es difícil la adaptación. Hay quienes la soportan porque tienen la personalidad y otros que no. Existen edades en las que no hay vuelta atrás.

– El trabajo que lleva a cabo Racing en divisiones menores, ¿es posible aplicarlo en los clubes del interior mediante los convenios que firman?

– Se pueden insertar pero como un modelo a escala puesto que los clubes del interior no tienen la infraestructura que posee Racing para preparar al jugador. Lo que sí podemos hacer es intentar que se acerque lo máximo posible para que cuando uno venga a ver jugadores, la brecha no sea tan larga. Nuestra idea sobre los centros de detección es generar ese vínculo y hacerlo crecer, que no quede únicamente en el discurso sino desde el trabajo. Resulta complejo igualar esas realidades por un aspecto económico, de infraestructura e historia, pero sí tenemos que tratar de que se acerque a ello. Pasa por una voluntad dirigencial de los clubes del interior. Lo que resulta peligroso en este sentido, es que el club se interese más por la Primera División y no tanto por la cantera. Si se apunta hacia ese camino, se corre el riesgo de que la entidad no pueda tener el resarcimiento económico que le corresponde como formador cuando se hacen los convenios con los clubes de Primera. Es decir que la conveniencia para las instituciones es la formación de jugadores, ya que en un futuro podrá tener un ingreso por su venta lo que le favorecerá notablemente en su funcionamiento o en las mejoras de infraestructura y asimismo en una Primera División más sólida. Si solamente enfocan su tarea al primer equipo y descuidan a las inferiores, no tendrán un futuro sólido.

– ¿Cómo se manejan los derechos de formación?

– Está regulado por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA). Además los clubes reconocen convenios y todos se quedan con porcentajes de una futura transferencia. Están bastante cubiertos en ese sentido. Lo importante es que los clubes más pequeños tengan esa herramienta que antes no existía. Tenemos por ejemplo el caso de Mauro Camoranessi, quien surgió de un club de Tandil (Buenos Aires). Hace poco tiempo hablé con el presidente de esa entidad y me afirmó que con todas las transferencias que tuvo el jugador, jamás recibieron un centavo. Actualmente no es así, los clubes poseen elementos legales para resguardarse. Nosotros hacemos el esfuerzo para que podamos disfrutar del jugador el mayor tiempo posible, pero con el tiempo él hace un esfuerzo para irse, luego lo hace el representante, después presiona la familia y cada caso es un mundo aparte porque también están los que quieren quedarse varios años en el club.

Junto a Santos, trabajaron en la jornada: Gabriel Pugliese, Gustavo Fermani y Diego González, integrantes de cuerpos técnicos de las divisiones menores que posee la Academia.

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