Se pasó de silicona en sus partes íntimas y murió

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Un australiano de 28 años murió el 16 de octubre como resultado de un exceso de inyecciones de silicona en sus partes íntimas. La sustancia invadió el resto de su cuerpo y le causó un daño irreparable en los pulmones.

Jack Chapman, apodado “Tank Hafertepen”, se había mudado en 2010 a Seattle, Estados Unidos, para estar bajo las órdenes de su “amo”, Dylan Hafertepen, con quien mantenía una relación sadomasoquista, informó el sitio The Sun.

De hecho, Chapman y Hafertepen habían firmado un contrato en el que se establecía que el primero era un “cachorro” y el segundo, su “amo”. Además, el australiano adoptó el nombre de su pareja porque le “pertenecía en cuerpo y mente”, según el acuerdo escrito, y hasta le entregaba su sueldo todos los meses.

Hafertepen hacía énfasis en el fetiche de los cuerpos modificados y Chapman se inyectaba silicona en el escroto y solución salina en su miembro de manera regular.

Además, el dominado firmó un testamento poco antes de morir en el que le dejó 200 mil dólares al dominante, tal como descubrió la madre de Chapman tras enterarse de que su hijo había muerto.

Hafertepen aseguró en Facebook que Chapman había muerto por una enfermedad en los pulmones, pero la mujer descubrió que las causas de muerte de su hijo fueron neumonitis (inflamación pulmonar), hemorragia alveolar difusa, síndrome de dificultad respiratoria aguda, y síndrome de inyección de silicona.

Minuto Uno