Santa Anita: Alberto Kloster dispuesto a seguir adelante a pesar de las tragedias que vivió junto a su familia

En una nota Alberto Ignacio Kloster, quien es un activo militante social de Santa Anita, trabajador incansable en las instituciones y en la municipalidad de su pueblo, vinculado al deporte y a otras actividades, agradeció a la comunidad por el apoyo recibido ante los duros golpes que le tocó vivir en los últimos tiempos.

Recordamos que hace unos meses atrás Kloster perdió prácticamente toda su granja a raíz de una feroz tormenta que azotó la zona y en los últimos días su casa se incendió totalmente y otra vez lo perdió todo, menos a su amada familia que se salvó de milagro.

En su carta “Gracias a mi Pueblo” manifestó: “Quiero a través de este medio poder expresar mis sentimientos para poder desahogarme, para tener fuerzas junto a mi tesoro más grande que es mi familia que gracias a un ángel que no estaba durmiendo, pudo despertar a Sonia y Corina y lograr salir de ese infierno por escasos minutos.

Quiero agradecer con el más sincero GRACIAS a todo mi pueblo (no quiero dar nombres porque seguro me olvidaría de muchos y sería injusto) pero trataré de poder pagar a cada uno semejante ayuda, a mis vecinos y esposa por no dejarme volver a entrar a ese infierno del cual quizás no hubiera podido salir, a los que se pusieron el traje de bomberos y arriesgaron el cuero para tratar de combatir semejante monstruo, a la policía, compañeros de trabajo, primos y vecinos que estuvieron a primera hora; a los que se acercaron a darme un abrazo sincero que me dio fuerzas para afrontar semejante dolor que me parte el alma y no puedo contener las lágrimas que me avergüenzan.

También debo agradecer profundamente gestos que me inflaron el pecho de emoción, estoy orgulloso de vivir y trabajar para mi pueblo tan CARITATIVO y déjenme darles unos ejemplos: compañeros de trabajo que a pesar de tener sus problemas me dieron su sueldo, familiares que estaban de festejos y juntaron dinero, vecinos y amigos que compraron ropa para mis hijos y especialmente a Corina, que no solo se quedo sin nada sino que se le quemaron sus cosas más preciadas y su ilusión de una nena a meses de cumplir sus 15 años, a mi hijo Juan Pablo que se puso a la par hace dos mese cuando el tornado nos llevó la granja y ahora lo mismo. A los que desinteresadamente nos ayudaron a limpiar lo que quedó, a lavar la ropa y llevarse a su casa con un olor que se impregna en todos lados. A los amigos que desinteresadamente me ofrecieron su casa para vivir el tiempo que necesite. Bueno tendría mucho más para escribir, pero no quiero aburrirlos.

Me educaron y estoy convencido que estoy en esta vida para ayudar, para dar y me siento muy incómodo tener que aceptar ayuda, por mis hijos, por su futuro. Espero que Dios me dé fuerzas para no defraudarlos en sus ilusiones y sus planes.

Pido disculpas a todos los que han trabajado en las instituciones y que he perdido el dinero que fue juntado con un fin especial, prometo devolver ese dinero y que los chicos no pierdan esa ilusión de disfrutar algo que ellos realmente disfrutan y aprenden tanto.

A todo mi pueblo, familiares, compañeros y amigos por ahora sólo gracias y ruego que la vida y el ángel que no durmió me dé la oportunidad de devolver todo lo que mi pueblo me está ayudando”.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.