Repudiaron la represión contra ambientalistas en Concordia

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foto0_1_206527_1La Junta Abya Yala por los Pueblos Libres repudió este domingo la represión que sufrieron cerca de Concordia asambleístas que protestaban por la presencia de camiones con equipos antisísmicos destinados a explotación gasífera mediante la técnica del fracking en el Uruguay. “Los compañeros están pidiendo que se respeten los acuerdos de defensa del acuífero Guaraní”, recalcó el espacio, y planteó: “Exigimos de las autoridades públicas la defensa irrestricta de los derechos a peticionar y manifestarse, y una información exhaustiva sobre el proceder de la fuerza pública”.“En esta madrugada del domingo 3 de agosto llegan noticias de represión de efectivos de Gendarmería nacional, y detenciones de manifestantes, por lo que nos mantenemos en alerta mientras buscamos esclarecernos con precisiones sobre los sucesos y sobre la situación de los manifestantes Horacio De Carli, Bernardo Zalisñak y Facundo Scattone Moullins, entre otros”, expresa el comunicado de la Junta por los Pueblos Libres, que reproduce El Entre Ríos.

Más adelante, exige información sobre el proceder de Gendarmería: “Ya hemos expresado nuestro repudio a cualquier intento de represión a las manifestaciones pacíficas de los entrerrianos, precavidos frente al avance del extractivismo. Exigimos de las autoridades públicas la defensa irrestricta de los derechos a peticionar y manifestarse, y una información exhaustiva sobre el proceder de la fuerza pública”.

Recuerda que “los compañeros están pidiendo sencillamente que se respeten los acuerdos de defensa del acuífero Guaraní, y reclaman una definición de las autoridades de la región, que permanecen en silencio cómplice frente al avance subrepticio de los proyectos de fractura hidráulica, sin licencia social, ante la oposición de los pueblos”.

Remarca que “desde la JAPL” se coincide “plenamente con estos postulados, junto a una veintena de ciudades entrerrianas que ya prohibieron el fracking mediante normas de sus concejos deliberantes, y con todas las organizaciones sociales y ambientales que luchan para esclarecernos sobre los efectos de esta temible tecnología en la región de los acuíferos más preciados del planeta”.

Concluye pronunciándose por el “No al fracking. No a la represión. Unidad y alerta”.