Raticelli habló del LEPMA y de los desafíos que tienen los apicultores

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Apicultura MaciáEl Téc. Fabricio Raticelli del Laboratorio de Especialidades Productivas de Maciá (LEPMA), dialogó esta semana con El Observador acerca de la tarea que vienen desarrollando y no dudó en afirmar que “queremos que el laboratorio no solamente sea un espacio para tratar el tema de la sanidad, sino un lugar de encuentro de los apicultores para intercambiar ideas y experiencias”. Adelantó que “estamos trabajando en una propuesta para la producción de polen, para lo cual presentamos un proyecto para la compra de los equipos, como secadora, freezer y nos faltaría un microscopio y otros insumos. Esta iniciativa se va concretando en la medida que van llegando los aportes, ya que vienen en partidas de $ 50.000, de modo que aquel apicultor al que le interese tener una producción alternativa, puede optar por la misma”.

– Días pasados dieron a conocer el resultado del Plan Sanitario en cuanto a varroa y nosema…

– Es un plan municipal que se desarrolla de forma gratuita para los productores apícolas desde el 2007 y que en estos últimos años, tomó un fuerte impulso. Lo que podemos destacar de esta primera etapa, que finalizó en agosto, es que hay problemas de varroa y en cuanto a la nosema, está controlada la situación. El productor sabe que hoy en día debe curar sí o sí, porque corre el riesgo de tener pérdidas importantes. En Argentina, la varroa cada vez es más fuerte, hay productores que tienen descuidadas sus colmenas y que le trae problemas a los apiarios vecinos. En cuanto al plan sanitario lo hemos puesto en marcha como un trabajo de investigación y lo presentamos en distintas exposiciones y congresos. Lo llevamos adelante desde Maciá, siendo ya conocido en el ámbito apícola nacional y tenemos muchas consultas de otros municipios de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba.

– ¿Se interesan los productores en acercarse al laboratorio?

– Recién ahora lo estamos logrando. Siempre es importante tener otra experiencia y las técnicas existentes para mejorar la rentabilidad. Con el productor trabajamos en conjunto, lo hacemos por ejemplo con la Cooperativa Apícola de Maciá, que tiene entre 30 y 35 socios. Es un beneficio para ellos tener este laboratorio y lo deben aprovechar. Los que hoy viven de la apicultura, permanentemente están renovando los manejos y tratan de superarse. Hay otros que la tienen a esta actividad como secundaria o terciaria y le dan más o menos importancia, según como venga la temporada. Este año por ejemplo, no fue bueno en cuanto a los rindes de miel, así que las expectativas son mejorar en la próxima campaña.