Raffo: “El tema ambiental ahora también está en la agenda de la gente común”

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RaffoVisitó el “Centro Radial, Televisivo y Periodístico de Entre Ríos”, con sede en Crespo, el secretario de Ambiente de la provincia, Ing. Fernando Raffo, quien en largo diálogo con el Cont. Fernando A. Huck, director de El Observador, habló de las tareas de la repartición que dirige (que publicamos en esta primera parte) y señaló que “el objetivo es mitigar los impactos que va generando el hombre en el desarrollo, para que el mismo sea armónico y equilibrado, con la preservación del ambiente en general”. El funcionario afirmó que “hubo un quiebre en Entre Ríos, tras la causa de Gualeguaychú (lucha contra las pasteras). Si bien en la costa del Paraná había anteriormente movimientos ambientales que trabajaron en contra de la represa ‘Paraná Medio’, lógicamente por la repercusión que tuvo, tanto nacional como internacional la causa de Botnia, hizo que ahora el tema ambiental también esté en la agenda de la gente común. En nuestra Secretaría somos 55 personas que estamos trabajando en esta temática, de los cuales el 70% son profesionales universitarios, muchos con post grados y 5 técnicos que se capacitaron en Japón. En 2008, la Secretaría emitió 80 resoluciones administrativas y el año pasado fueron más de 600. Eso muestra el crecimiento que ha tenido la gestión ambiental”.

– ¿Qué porcentaje de las actuaciones fueron por proyectos productivos y cuántos por conflictos?

– Un 70% acciones productivas y un 30% de conflicto. El Decreto 4977, generó 600 cartas de presentación, que obliga a las empresas a la presentación de estudios de Impacto Ambiental, para cualquier actividad productiva y de servicio. Se busca identificar las posibles consecuencias y a su vez, tomar las medidas de mitigación, para que si ocurren problemas, no tengan tantos efectos y a su vez, si es un proyecto que uno ve que no puede ir en determinado lugar, se rechaza…

– ¿Ustedes intervienen en iniciativas como las del municipio de Crespo, que trasladará las lagunas del Parque Industrial y las de la ciudad a varios kilómetros?

– Sí. Las ciudades crecen y si no se agrandan los sistemas de tratamiento, se van a generar más olores. Entonces puede faltar un redimensionamiento de lo que son los tratamientos y se pueden implementar biodigestores o mejor todavía, cubrir estas piletas con plástico para generar gas metano, que se puede usar para la producción…

– ¿Generar metano es un aspecto que falta aprovechar más en Entre Ríos?

– Sí. Hay empresas como Las Camelias (San José) que llevó la delantera en esa temática, que hizo una reingeniería en su planta avícola y genera el 20% de su consumo de gas interno, que equivale a 800 conexiones de gas natural… Alemania es líder en el tema de energía renovable, sobre todo en aprovechamiento de la biomasa, con 6.000 plantas dedicadas a esa actividad. Entre Ríos tiene un potencial tremendo para desarrollar, ya que tiene desechos de la actividad productiva primaria, en granjas de cerdos, de pollos y pequeñas industrias lácteas, frigoríficos avícolas y todo lo que tiene que ver con la biomasa de los residuos forestales de la costa del Uruguay. Hay un interés importante en llevar adelante estas iniciativas, ya que solucionamos varios problemas. Por un lado, la cuestión ambiental, al pasar por un proceso de biodigestión todo lo que tiene que ver con el factor contaminante y se obtiene un fertilizante. Si se separa en sólidos y líquidos, se puede usar lo primero para fertilizar los campos y en Italia, por ejemplo, con lo líquido se riega y ahí se minimiza la contaminación y a su vez se genera energía para el propio emprendimiento. Con los desechos, tranquilamente podríamos resolver la demanda de energía eléctrica que necesita la provincia y eso con fuentes renovables….

– ¿Reciben muchas denuncias por industrias que tiran sus desechos a los arroyos?

– Generalmente se interactúa con las autoridades locales, por lo que nos apoyamos mucho en los municipios, que son los que conocen el territorio. Hay gente que no tiene en cuenta que se genera un impacto sobre un bien común, que es un arroyo. Si tiro materia orgánica sin descomponer a los mismos, absorbe el oxígeno que está en el agua y los peces se mueren…

– ¿Qué sanciones les corresponden a esos infractores?

– Corresponden sanciones que están reguladas por la Ley de Efluentes Industriales… Lo que uno busca no es cerrar las industrias, sino que se corrijan estos temas y que se pueda producir de manera sustentable. Si alguien quiere hacernos una consulta al  respecto, nos pueden llamar a la Secretaría de Medio Ambiente al teléfono 4208879 o concurrir a Laprida 386 de Paraná. En ese caso tomamos la solicitud, para verificar la información. Cuando uno va a un arroyo contaminado, se toman muestras para saber si las industrias cercanas están inscriptas. Pueden darse casos que haya empresas que no estén habilitadas, que funcionen de manera clandestina, que no tributen y que no tengan ningún certificado ambiental y contaminen. Después se las intima a que cumpla con los requerimientos y sino, le llega la clausura hasta que no cumplimenten con lo exigido…

– Varios municipios avanzan con ordenanzas que regulan las fumigaciones agrícolas y hay debates por una nueva Ley de Agroquímicos, resistida por algunos productores…

– La Ley de Agroquímicos (provincial) fija las bases de cómo se deben hacer las aplicaciones y las distancias, mientras que las municipalidades tienen la potestad dentro de su ejido de hacer ordenanzas que puedan tener otro tipo de regulaciones. El problema es que cuando no son congruentes las normas municipales con la ley provincial, se presentan inconvenientes. En la nueva ley, se trabajó mucho con los sectores productivos, pero no se abrió el debate a los sectores ambientales y como en todos estos temas, hay que generar una mesa de diálogo y se tiene que negociar. Tengo que sentarme a ver cuál es la forma, qué se hace en otros lados y cuáles son las mejores maneras, las distancias, fijando los puntos de impacto en las escuelas rurales… En Europa hay otra cultura, porque cumplen con las normas. En la provincia tenemos una Ley de Agroquímicos desde hace 20 años, que es buena en la fijación de distancias, en protocolos de trabajo, pero con el problema de que no se cumplió casi nunca… Cuando alguien fumiga y lava un equipo que utilizó para matar insectos, si lo pone cerca de un arroyo, mata los peces también… Este tipo de actitudes que la gente no toma conciencia, genera un rechazo hacia lo que tiene que ver con la actividad productiva y en esto tenemos que llegar a un equilibrio, entre lo que tiene que ver con la producción y la preservación de la salud. El Estado debe controlar más y la gente tener más conciencia… Porque si no nos ordenamos, entramos en choque entre otras actividades. Si yo instalo un complejo turístico y después protesto para que me saquen una granja de pollos que estaba antes, no es justo…

– ¿Cada ciudad debería tener su planta de reciclado de residuos o es aconsejable una para tres o cuatro localidades cercanas?

– Lo que buscamos es la regionalización, que es la manera más eficiente para que sea sustentable desde lo técnico, ambiental y económico. Que se junten los municipios más pequeños (sacando Paraná, Concordia o Gualeguaychú que tienen escala propia), por la cantidad de habitantes. En Entre Ríos hay buenos sistemas de recolección y a su vez hay muchas plantas de reciclado con separación en origen, pero la falla grande que tenemos es la disposición final de lo que no se pueda recuperar y que se tira en basurales a “cielo abierto” y esto tiene que ver con los costos que sale tener un relleno sanitario, que es una estructura que está impermeabilizada. Para este tipo de estructuras, lo mejor es buscar un lugar común entre distintas localidades para compartir la administración y los gastos que se generen… En Europa se incineran todos los residuos para generar energía eléctrica. En Japón, se quema todo también, porque no tienen espacio para tener rellenos sanitarios. Lo hacen a una temperatura de más de 900° y tiene todo un sistema de filtrados, que hacen que los impactos sean los menores posibles. Eso está tecnológicamente probado. El tema es que para hacerlo bien cuesta mucho dinero. En Argentina, cuando se traen experiencias de otros países que se hacen con una normativa y control, seguramente tras comenzar, luego dejan de funcionar porque no se consiguen los filtros, por ejemplo… Hoy por hoy, la tecnología más adecuada para E. Ríos es la separación en origen y recuperar en la planta de reciclado y el rechazo disponerlo en un relleno sanitario, que bien podría servir para generar gas…

– ¿Qué pasará con las ciudades que están sobre el río y que tiran sus efluentes cloacales a dicho curso de agua y que tienen playas?

– Todo depende del caudal y volumen del río. Muchas veces se prioriza habilitar una playa y nadie quiere poner una bandera roja, porque no está apta para bañarse. Paraná tiene ese problema y otras localidades también. En Concepción del Uruguay se tuvo que clausurar una en el verano pasado, por los análisis y una obligación de los municipios a realizar muestreos constantes para medir las bacterias, para ver si están aptas para el uso recreativo, pero en realidad todo lo que no tenga un tratamiento de efluentes cloacales eficientes van a tener este problema. Se debe entender que un sistema cloacal no solo es el caño que pasa por la casa y hace que no se tenga más pozos negros, sino que hay una red que debe terminar no en un río, sino en una planta de tratamiento y tengo que prever que la misma, va a tener un costo de operaciones y son cuestiones en los que todavía estamos atrasados…

– ¿Sirvieron las protestas para que no haya más pasteras sobre el río Uruguay?

– Creo que en el río Uruguay no va a haber más pasteras. Como todo conflicto, uno ve el vaso medio lleno o medio vacío. Cuando empezó el tema de las pasteras, eran 2 las que se iban a construir y finalmente se hizo solo una…