¿Quién o qué mutila a vacas y otros animales quirúrgicamente?

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vacas mutiladasPeriódicamente se registran casos de vacas que aparecen muertas, con extraños cortes en determinados lugares del cuerpo, provocando dudas y curiosidad. “Es obra de los extraterrestres” aseguran los que defienden esa teoría, otros, los más ligados a la ciencia, se inclinan más por el accionar de animales carroñeros, pero lo cierto es que se trata de un fenómeno desconocido y sin resolución, al menos por ahora, más allá de algunas investigaciones realizadas.

El 24 de marzo pasado apareció un ternero con esas características en la zona de “Camino del Medio” (Crespo) y si bien el hecho ocurrió hace algunos meses, recién en los últimos días tomó estado público y reavivó este misterio que divide opiniones. Sebastián Pfharer y María Fernanda Senger, quienes viven en la zona rural cercana a Crespo, contaron al programa “Hora de Noticias”, que Carina Huber conduce por Canal 2 CVC que el animal apareció cerca de un arroyo (“Cañada de las Vertientes”), llamándoles poderosamente la atención que el cuerpo no fue atacado por carroñeros (caranchos) y que carecía de sangre.

Pfarher detalló que “estábamos pescando con un primo y unos amigos, cuando encontramos este vacuno muerto; pensábamos que le habían pegado un tiro para llevárselo o que había sido atacado por los perros… Cuando volvimos a casa, le contamos a mi mamá y al otro día fuimos a verlo. Lo que nos llamó la atención es que había un círculo de pasto quemado donde fue hallado… Intentamos buscar la caravana (para identificarlo), pero le faltaba toda la oreja, además de la lengua… Averiguamos en internet sobre mutilaciones de bovinos en Entre Ríos y encontramos que se daban en cuarto creciente, cerca de los arroyos; en este caso, además de la oreja, le faltaban los ojos, el maxilar y el rabo completo”.

Senger explicó que “siempre escuchamos que normalmente en estos casos de vacas mutiladas, se ven luces en el cielo; nosotros en una madrugada anterior vimos que algo iluminó por completo la habitación. Los perros también lo advirtieron, porque ladraron, salí a ver qué pasaba, pero no percibí nada anormal… Lo curioso es que quedó todo en absoluto silencio, incluso cuando una vaca muere, las demás se acercan a la misma y lo hacen sentir, pero a este ternero lo ignoraron por completo. Hay que ver lo que pasó para creer” destacó finalmente.

 

¿Qué dice la ciencia?   

 

Cuando en la década pasada, las mutilaciones habían generado una especie de psicosis a nivel nacional, una facultad de Tandil realizó un estudio y según la teoría de sus investigadores, los bovinos analizados murieron – en esos casos – por enfermedades o por carencias alimenticias, descartando la posibilidad de que hayan sido por el accionar de sectas o seres del más allá.

En ese momento, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria difundió un informe encomendado a la Universidad Nacional del Centro de la mencionada ciudad bonaerense, donde se concluye que los decesos se produjeron por causas naturales y las lesiones fueron provocadas por animales predadores, entre los que se destaca un ratón del género Oxymycterus, conocido como “hocicudo rojizo”. El informe destacaba además que la muerte de los animales estudiados (20), procedentes de 15 establecimientos agropecuarios, se debieron a enfermedades metabólicas o infecciosas. También se descartó la presencia de radioactividad en los lugares donde aparecieron y que “por observación directa y bajo lupa estereoscópica, se pudo constatar que las lesiones producidas en la piel y órganos de los animales estudiados fueron ocasionadas por depredadores” como roedores y zorros. Además se demostró, mediante estudios histológicos, la ausencia de participación en los cortes de elementos especiales (calor-cauterización).

En cuanto a las presuntas “prácticas quirúrgicas” realizadas para extraer lenguas, laringes, faringes, ojos y genitales de los animales, los investigadores explicaron que “los cueros tenían cortes con bordes dentados, es decir realizados por roedores. Con el paso del tiempo, esa marca se ‘enmascara’, simulando una línea recta o cauterizada hecha con filo y por obra del calor que puede llevar a confusiones”.

Años después, el INTA Balcarce realizó una experimentación: abandonaron en el campo el cadáver de una vaca muerta, colocaron cámaras de video y fueron observando las consecuencias. “Filmamos lo que iba pasando con el animal; pusimos trampas y encontramos atrapados zorros y ratones de dimensiones muy grandes. Toda fauna natural, nada extraordinario”, relataron en aquella oportunidad desde la entidad. Con respecto a los cortes en la carne, indicaron que “eran totalmente iguales” a los que se encuentran en estos casos de vacas mutiladas: “Con un seguimiento cercano se podía ver hasta las marcas de los dientes. Lo que pasa es que con el transcurso del tiempo se va secando el cuero y queda con ese aspecto… Empiezan por los lugares donde el mismo tiene menos grosor y van entrando por el cadáver y se comen los órganos internos”.

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