¿Por qué muchas parejas no se casan en Crespo?

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casamientoDesde que los últimos gobiernos impulsaron y aprobaron leyes y reglamentaciones favorables para las parejas que conviven y que no se casan, el número de concubinos aumentó. Las estadísticas de la mayoría de los países latinoamericanos reflejan que sigue bajando el porcentaje de casamientos en relación a cantidad de habitantes y mientras tanto, crece el número de casos de quienes no pisan el Registro Civil, ni el altar de una Iglesia. Un reciente informe de la Dirección General de Estadística y Censos reveló que en Buenos Aires, la cantidad de certificados de convivencia, superó al número de matrimonios, lo que refleja una tendencia. También son muchas las uniones civiles que no “certificaron” su enlace en la Iglesia.

En Crespo, según comentaron los sacerdotes de las parroquias locales, el número de casamientos se mantiene estable, es más, el Padre Ariel Talavera comentó que “tuvimos en noviembre una agenda completa en la P. del Rosario y mucha gente ya vino con anticipación a solicitar fechas de su boda, para 2015, que es algo que no se había visto en años anteriores”. No obstante estos números, se sabe que hay preocupación en la Iglesia Católica, a nivel mundial, ya que hay millones de feligreses que no optan por el matrimonio, aduciendo algunos razones económicas (evitar gastos festivos), otros afirman “no creer en compromisos escritos, por lo que eligen el concubinato” y para algunos, “juntarse, es la decisión más cómoda”.

El Pr. Bernardo Ikert (Iglesia Evangélica Congregacional) expresó a El Observador que “en nuestro caso, en un radio que abarca la zona de Crespo, Ramírez, Aranguren y Seguí, tuvimos este año muy pocos casamientos. No sé si no estamos fomentando mucho esto en el área juvenil o los chicos en realidad, no están interesados en casarse. Pero no hay que generalizar, porque también hay jóvenes en el noviazgo y que están pensando seriamente en el matrimonio. Me gusta ese tipo de actitud. En la Iglesia hemos armado un departamento que acompaña a todas las parejas y los vamos clasificando de acuerdo al tiempo en que están como novios. Hay algunos que están demorados y que nos dicen que no se quieren casar, porque tienen otras prioridades, como contar primero con su casa propia. Lamentablemente estamos en un tiempo donde es muy común escuchar: ‘Para qué casarse. Nos juntamos y listo’ o hay parejas que se han conocido hace poco, tuvieron un hijo y conviven… Nosotros decimos que no es lo bíblico y lo correcto. El mundo lo aceptó como normal, pero me opongo totalmente, porque es anormal. Hay que casarse, tener hijos y seguir con la etapa de la vida como corresponde. El domingo pasado estuve en Aranguren, celebrando una renovación de votos de una pareja que vino desde Paraná y que hace 30 años que está en matrimonio. Estuvieron con sus 3 hermosos hijos en el altar y fue envidiable verlos con esa alegría y ese gozo” remarcó.