Por más controles y nuevo Código Procesal, aumentó el número de presos

carcelesEn declaraciones a El Observador, el director del Servicio Penitenciario de Entre Ríos, José Mondragón, contó sobre los proyectos que tiene el área que dirige y confirmó que este año, se viene registrando un aumento en la cantidad de internos que tienen las unidades carcelarias de la provincia. El funcionario explicó que “la modificación del Código de Procedimientos, generó un aumento paulatino de la población penal, ya que muchas personas que delinquen, reciben su condena rápidamente. A eso hay que sumarles, los numerosos operativos en cuanto a estupefacientes y otros controles que se realizan, que hacen que esa cantidad vaya en incremento. Hace 2 años, teníamos unos 1.000 internos y hoy llegamos a los 1.204. De ese total, más del 70% ya tienen su condena. Es una cuestión que nos distingue y que es mérito del servicio de justicia que se ha establecido en esta provincia, que hace que los procesos sean rápidos y el interno, permanezca como procesado durante un corto tiempo”.

– ¿Hay muchas mujeres presas en la provincia?

– Tenemos 50 personas del sexo femenino en la Unidad Penal N° 6, que es la única que alberga a mujeres en la provincia. En este último tiempo, hemos notado un aumento importante en cuanto a la cantidad de internas. Mayormente, llegan por la comercialización o transporte de drogas…

– Recientemente se dio a conocer un informe que revela que un gran porcentaje de los detenidos en Argentina, son menores de 30 años, ¿es igual esa tendencia en la provincia?

– Sí. De un tiempo a esta parte venimos observando que el promedio de edades desciende. Hoy, dentro de una cárcel, se le llama interno grande a los de 40 años… Como Servicio Penitenciario, establecimos un plan de trabajo, que habíamos trazado al principio de la gestión, poniendo énfasis en las tareas educativas, en la cuestión formativa en temas laborales de los internos… Esto nos ha llevado a tener positivos resultados. Hemos implementado nuevos cursos y capacitaciones para eliminar el óseo, apuntando a la resocialización y a que las cárceles no sean un depósito de personas. Queremos sacar lo mejor de cada una de las mismas… Desde hace 10 años que Entre Ríos está transitando por este camino, el de humanizar el sistema penitenciario y ese rol se está cumpliendo satisfactoriamente y hoy podemos ver que no ha habido inconductas graves colectivas como sucedió en otros tiempos, como en la década del 90 y años siguientes…

– ¿Hay reincidencia, en los presos que ya cumplieron una condena?

– Siempre hay alguien que vuelve, pero son pocos los casos. Son personas que tienen carencias psicológicas de formación, cuestiones que son difíciles de revertir, de conductas que vienen desde su origen, de su familia, de su formación en la niñez… Esta es una provincia segura y nosotros desde el servicio penitenciario cumplimos esa meta, de tratar de que nuestros internos, puedan capacitarse, mejorar y lo estamos logrando…

– ¿Se trasladarán las cárceles que están en los centros urbanos a zonas más alejadas?

– Uno de los primeros objetivos es modificar la estructura de la Unidad Penal N° 9, que está en la zona rural del Departamento Gualeguaychú, a efectos de ir abandonando el antiguo edificio, de la UP N° 2, que está en la planta urbana de esa ciudad. Muchas, quedaron enclavadas en lugares céntricos y el objetivo es avanzar en los traslados. Hay un proyecto para cada unidad penal, pero son inversiones importantes y dentro del orden de prioridades, hay que esperar el momento.