Polémica en Valle María por revés judicial para funcionarios de la anterior gestión municipal

Valle María Ortmann y Scholatuer [1600x1200]Esta semana se dio a conocer la resolución judicial sobre la denuncia que pesaba contra el ex intendente vecinalista de Valle María, Juan Carlos Klein y los ex funcionarios de su gobierno, Carlos Kranewitter y Arsenio Ortman (actual presidente comunal). A los 2 primeros se le dio una pena de un año y un mes de prisión condicional, más la inhabilitación especial y perpetua para ejercer cargos públicos, mientras que a Ortman lo condenaron a un año de prisión, porque la comuna, en 2007, habría realizado compra de materiales, sin concurso de precios, a un corralón que pertenecía a Kranewitter.

Ortman recibió un fuerte respaldo de sus colegas intendentes vecinalistas, quienes se reunieron en Valle María, donde brindaron una conferencia de prensa y realizaron aclaraciones sobre esta causa que generó una gran polémica en la balnearia localidad de la costa del Paraná. El abogado del jefe comunal, Dr. Nelson Schlotahuer, explicó que “esta causa se inició en marzo de 2009 por compras realizadas desde fines de 2007 a finales de 2008, las que se hicieron de acuerdo a la ordenanza de compras que tiene el municipio. Sin embargo, cuando toman conocimiento los vocales de la oposición (María López, Luis Dreiling y Luciano Asselborn), ya pasado el tiempo efectúan una denuncia. De parte del municipio, se hizo entrega voluntaria de toda la documentación que se pidió, que nunca se negó, porque sabemos que las compras se hicieron en un marco de legalidad, cumpliéndose las normativas. Incluso se le compró más durante ese periodo al corralón de la competencia que a ese. La semana pasada se realizó el juicio, que duró 3 días, donde declararon los tres denunciantes, con testimonios vergonzosos y desastrosos, ya que se contradijeron en todo, porque un día decían que conocían la ordenanza de compras y a los 5 minutos, decían que no. Una de las concejales llegó a decir que había quemado los papeles… Cosas muy raras… Tengo varios años en tribunales y es la primera vez que veo que los testigos se contradicen y no se tome ninguna medida… Después declararon nuestros testigos, que fueron el Dr. Gustavo Dalinger, el Cont. Juan C. Rossin, la dueña del otro corralón de Valle María, la contadora municipal y los testimonios fueron coherentes en el sentido de lo que se había hecho en ese momento, porque legalmente se entendía que se podía realizar y no había ningún perjuicio al municipio, que no se estaba discriminando a nadie y que se estaba cumpliendo con una promesa electoral que se le iba a comprar a todo el mundo, ya no más al amigo de o al hermano de… En función de eso, es que se compró no porque el corralón, en parte fuera del ex secretario de Obras Públicas (Kranewitter). El que es de esta localidad sabe que no existió un favoritismo… Todas esas pruebas se mencionaron en el juicio y el fiscal, cuando pide la condena, lo hizo con poca convicción, los presentes a eso lo vieron. Acusó y pidió la pena mínima”

Schlotahuer agregó que “hoy nos encontramos con una sentencia que condena a tres personas, que es en suspenso, más la inhabilitación especial, que es accesoria y que dispone que nadie puede acceder a un cargo público. El miércoles 17 van a estar los fundamentos a disposición de las partes y desde ese momento vamos a tener 10 días para recurrir al Tribunal de Casación, donde plantearíamos nuestra disconformidad por una sentencia que es injusta… Se puede revisar el fallo por el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos y se puede llegar a la Corte Suprema de la Nación si es que consideramos esa instancia”.

Por su parte, Ortman expresó que “los vecinos tienen que estar tranquilos, porque acá nadie se llevó nada. Nos conocen, venimos a la función pública para prestar un servicio, no somos políticos de carrera. En general, el vecinalismo se destaca por ese tipo de comportamientos. Se juzgó una conducta formal y este tribunal entendió que era pasible de una sanción y vamos a apelar en otras instancias. La administración de Juan Carlos Klein trabajó para el bien de Valle María, no para que ninguno de nosotros se beneficie de la política, al contrario, tenemos sueldos bajísimos. Estamos en política, porque queremos hacer cosas por nuestro pueblo y lo estamos demostrando, porque es el principal motivo del ataque continuo de la oposición. Valle María en estos últimos 7 años cambió, progresó y se rompió el mito que una sola persona podía gobernar, que una sola persona podía hacer obra pública… El balneario ya no da más pérdida, como daba en la época de Asselborn, las fiestas que hacemos no dan pérdida como las que hacía él… Y una de las cosas para rescatar, es que hay un clima de convivencia en Valle María, que antes no existía. Años anteriores, un peronista no podía hablar con un radical en la calle, porque si lo veía el ‘señor todopoderoso’, lo sancionaba. Hoy no ocurre nada de eso, estamos integrados, yo soy de origen radical y Gustavo Dalinger (vicepresidente comunal) es peronista militante y otros no tienen vinculación política, como es el caso de ‘Carlitos’ Klein. El ‘Lucianismo’ (por los seguidores del ex presidente municipal, Luciano Asselborn), que ni siquiera me animo a llamarlos ‘radicalismo’, se sirven de ese partido para llegar al poder. Esta es una cuestión netamente local, acompañada por los jerarcas radicales de Diamante que aportan la logística. Esta denuncia se hizo en 2009 a 5 meses que Kranevitter ya no estaba en el gobierno… Nosotros sabíamos que el precio de desalojar a un autoritario del poder no era gratis, estamos pagando un precio alto, pero que nuestros vecinos, nuestros jóvenes, tomen nuestro camino, hagan política, anímense y no sientan miedo de estos tipos, porque sería lo peor que le podría pasar a Valle María, que el miedo nos invada por culpa de gente que ha hecho de la política un medio de vida, que ha usurpado un partido, en este caso el radicalismo”.

Schlotahuer finalmente agregó que “los vocales Asselborn y compañía en el mismo juicio, manifestaron algo que es increíble. Dijeron que un buen día decidieron no ir más a las reuniones de la Junta de Fomento porque tenían un clima de hostilidad. Tres de los siete integrantes de la junta decidieron no ir más, renunciando a los mandatos que le dieron los vecinos que los votaron. Eso es gravísimo».