Paraná: Más de una decena de organizaciones constituyeron una red por las personas que viven en la calle

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Ante la problemática cada vez más profunda de las personas que viven en la calle y frente a la falta de dispositivos eficientes de atención por parte del Estado, instituciones y organizaciones trabajan en una convocatoria amplia para constituir una red que permita abordar el problema en conjunto. Impulsan para el 25 de este mes una primera actividad.

Con ese fin y bajo el lema “La calle no es un lugar para vivir”, se acordó realizar una primera acción conjunta el miércoles 25, en la Plaza de Mayo, que involucre actividades artísticas -desde la plástica a la musical- y una cena compartida.

También se convino  solicitar la continuidad del funcionamiento del refugio abierto por la Municipalidad en el Salón de Usos Múltiples (SUM) del Barrio Anacleto Medina, y trabajar en la formulación de un programa de abordaje integral e interdisciplinario con el fin de proponerlo a la próxima gestión municipal.

Participan de la red, Cáritas, Suma de Voluntades, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Hogar de Cristo, Asociación Israelita – DAIA, Red Puentes, Barrios de Pie, Facultad de Trabajo Social (UNER), Facultad de Ciencias Económicas (UNER), Facultad Teresa de Ávila de la Universidad Católica Argentina (UCA), Facultad de HAyCS  (UADER), Ayuda Urbana de Villa Libertador San Martín y la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Paraná.

En el primer encuentro de esta nueva red, realizado la semana pasada en la sede de Suma de Voluntades, se valoró la posibilidad de trabajar mancomunadamente y de articular acciones entre la sociedad civil y los organismos estatales, con una mirada inclusiva y que contemple la alternativa de cambiar la situación de las personas que viven en la calle.

Seguidamente, se consideró la trayectoria de las instituciones que ya vienen trabajando hace tiempo en el tema -que constituye una extrema vulneración de derechos ciudadanos- y coincidieron en que “hacen falta políticas públicas de abordaje integral que potencien las capacidades de las personas, atendiendo necesidades de salud, psicológicas, afectivas y laborales”. Y se resaltó la importancia de que dichas políticas públicas tengan continuidad sostenida en el tiempo, con el fin de evitar que, por ejemplo, los refugios estén abiertos solo en el invierno y únicamente por las noches.

Este año hubo un trabajo intenso por parte de organizaciones como Cáritas, Suma de Voluntades y la CTEP, que abrieron dos refugios, experiencias que permitieron comprobar la importancia de brindar espacios de atención y contención, así como también la influencia positiva de este trabajo en las personas en situación de calle. Al respecto, se recordó el valioso antecedente de Casa Solidaria, un dispositivo que se desarrolló desde la cátedra de Psicología Social de la FHAyCS, entre 2012 y 2016. El cierre del dispositivo se explicó en la falta de apoyo por parte del Estado.

El refugio ubicado en CTEP, en coordinación con Suma de Voluntades, permaneció abierto entre mediados de julio y fines de agosto. El hogar que se habilitó en la sede de Cáritas se abrió en la misma época (solo para mujeres), y se está en tratativas para que permanezca funcionando hasta fin de año. Ante la convocatoria realizada por Suma de Voluntades, un grupo de mediadores voluntarios del Centro de Mediación de la Defensoría del Pueblo, junto a integrantes del equipo de trabajo, concurrieron durante el mes de agosto al espacio habilitado en CTEP a fin de ofrecer “rondas de conversaciones” con la premisa de que la escucha mutua y el intercambio constituyen  modos de contención y acompañamiento.

Por último, se convoca a otras universidades para que se sumen a la red, con el fin de que puedan realizar un aporte valioso desde una mirada técnica, así como también a organizaciones e instituciones de la ciudad (Fuente: APFDigital).

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