Para ir al Mundial hay que vacunarse contra el sarampión y la rubéola

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vacunacionEl Ministerio de Salud de la Nación lanzó esta semana una campaña de vacunación contra el sarampión y la rubéola para todas las personas que viajen a Brasil, con motivo de la disputa del Mundial de Fútbol. La ceremonia estuvo a cargo del subsecretario de Políticas, Regulación y Fiscalización de la cartera de Salud, Andrés Leibovich, quien dijo que el objetivo es “mantener a nuestro país, libre epidemiológicamente” de estas enfermedades.

El funcionario explicó que “actuamos en función de los antecedentes que se han registrado, por ejemplo en Sudáfrica, donde había un brote de sarampión y se diseminó la enfermedad por todo el mundo y queremos trabajar en modo preventivo, anticipándonos a situaciones que no tenemos en Argentina desde hace muchos años. Esta es una iniciativa que tuvo el ministro (Juan) Manzur desde que se hizo cargo del organismo en la que trabajamos todas las instituciones, para el cuidado de nuestras fronteras, que son muy extensas, hay diferentes situaciones a las que tenemos que atender, porque sobre todo en lo que es la región noreste, estamos rodeados por países con alguna circulación de virus bastante dificultosa, no solo por sarampión y rubéola, sino también con el dengue y algunos casos de fiebre amarilla”. Indicó que “nuestro objetivo es lograr que los virus que nos están rodeando no ingresen a la Argentina y este lanzamiento que concretamos esta semana, es el primer paso de un trabajo conjunto entre todos los que tenemos que ver con las fronteras”.

Leibovich explicó que se “vacunará a todos los agentes que trabajen en los aeropuertos y también ya lo estamos haciendo en los puestos de frontera, pero además trabajaremos con la información para los viajeros, a los fines de que sepan cómo moverse en sus lugares de destino”. Apuntó que “en el período de gobierno del presidente (Néstor) Kirchner y posteriormente de Cristina, el gobierno nacional ha incluido 10 vacunas más de las 6 que ya había, por lo cual hoy somos ejemplo en el mundo en materia de prevención de salud”. Recalcó que “a Brasil va a ir mucha gente, tanto por vía terrestre como aérea y queremos ser los ejecutores y disparadores de esta campaña de vacunación que no hace más que agregarse a la campaña nacional de inmunización que se está desarrollando a lo largo y ancho de nuestro país… Que todos los argentinos y argentinas que vayan a Brasil por el Mundial, puedan tener los recaudos que correspondan y sepan cómo moverse, qué comer y qué no y saber a quién recurrir en caso de alguna situación de compromiso”.

Por su parte el representante de la Organización Panamericana de la Salud, Humberto Montiel se mostró agradecido en nombre de su organismo por haber sido invitados a participar en “un evento de tamaña importancia” y manifestó que la OPS “ya se encuentra movilizándose por esta circunstancia, debido a la gran cantidad de personas que se van a desplazar a Brasil con motivo del Mundial y eso va a aumentar el riesgo de transmisión de enfermedades que son prevenibles”.

La campaña fue denominada “Copados por la Salud: Sin sarampión ganamos todos” y abarca a los niños de 12 meses a 4 años, quienes deben acreditar una dosis de vacuna triple viral (protege contra sarampión, rubéola y parotiditis), mientras que las personas de 5 a 50 años deben tener certificada por carnet la aplicación de al menos dos dosis de vacuna que contenga elcomponente antisarampionoso”. Aclararon las autoridades sanitarias que las personas mayores de 50 años se consideran inmunes -no es necesario que se vacunen- y que ante la duda de no contar con la vacunación completa “se recomienda aplicar una dosis de vacuna doble viral al menos diez días antes de viajar”.

Cabe recordar que el sarampión es una enfermedad que no solo genera complicaciones a nivel de la piel, sino que además provoca afecciones respiratorias y las complicaciones pueden llevar a la muerte. En el caso de la rubeola existen altas posibilidades de que la embarazada que es infectada con el virus exponga al feto a nacer con malformaciones y con secuelas de por vida como ceguera, sordera o malformaciones cardíacas incompatibles con la vida y que indefectiblemente requerirán un trasplante para seguir viviendo.