Padre Naviliat: “Uno queda algo desorientado ante algunas situaciones que se están dando”

En diálogo con El Observador, el sacerdote de la Parroquia “Inmaculada Concepción” de Valle María, Juan Naviliat (51), reflexionó sobre la sociedad y la participación de ésta en las actividades litúrgicas y repasó la actualidad de la iglesia local. El religioso recordó que dirige una parroquia “asistida desde hace casi 120 años por la Congregación del Verbo Divino, que atiende a todas las aldeas (Brasilera, Spatzenkutter, Salto, Protestante, San Francisco y Gral. Alvear). En términos generales, podemos decir que aquí los fieles todavía vienen a la misa. No obstante, notamos que ha disminuido la participación, por eso trato de acercarme a las familias, que son la base fundamental y a los chicos. Este es un gran desafío que me he planteado, que no es imposible llevarlo a cabo”.

Con respecto a las colaboraciones que reciben, el párroco comentó: “La municipalidad ha sido muy generosa, porque nos ha auxiliado mucho, pero nos gustaría recibir un aporte mayor” y remarcó que “la parroquia se mantiene fundamentalmente con la ayuda de la gente, que es imprescindible”. Reflexionó sobre la situación actual de la familia: “Uno queda algo desorientado ante algunas situaciones que se están dando en la sociedad, porque ha vivido otra realidad. Antes, las relaciones familiares eran mucho más formales y hoy pasan cosas realmente tristes y muchas veces, los chicos ‘pagan’ los errores de los adultos” dijo el sacerdote, quien agregó: “Siempre es un gran objetivo para nosotros acercar la gente a la Iglesia y creo que debemos preguntarnos qué estamos haciendo mal, porque el Evangelio es atractivo, pero quizás somos nosotros quienes no manejamos la palabra adecuada. Debemos hacernos cargo de la responsabilidad que nos cabe”. También se refirió a los flagelos y demás problemas que afectan en mayor o menor medida a los jóvenes, señalando que “un famoso escritor, una vez expresó que ‘la juventud es una enfermedad que se cura con los años’. Personalmente los quiero mucho. Ellos, no son los culpables de todo”.

En relación al futuro de las instituciones religiosas y de la sociedad, opinó: “Lo importante es que se produzca un despertar espiritual y debemos aceptar el mensaje de Jesucristo. Hay cuestiones muy dramáticas como la despenalización del aborto, lo cual es realmente doloroso, pero de nuestra parte debemos expresar lo que pensamos sin prepotencia”.

Finalmente, Noviliat dejó un mensaje a la comunidad: “Me gustaría que mantengamos esa antorcha de la fe, vivida desde la alegría y el compromiso. No debemos perder la calidad de vida que tenemos y tratar que la impureza no entre en nuestros corazones”.

 

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