Obtienen 2 nuevas variedades de alfalfa, un producto con gran potencial en Argentina

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En un mundo en el que la demanda internacional de alfalfa se incrementa año a año, para Argentina, esta producción representa una oportunidad de negocio, tanto en la exportación de henos como para recurso forrajero en el mercado interno. Así lo aseguran especialistas, quienes destacan el enorme potencial del país para convertirse en un proveedor significativo de megafardos, fardos pellets y otros formatos.

En este contexto, investigadores del INTA desarrollaron dos nuevas variedades que presentarán en el Congreso Mundial de Alfalfa, que se realizará del 11 al 14 de noviembre en Córdoba. Daniel Basigalup, técnico del organismo, confirmó que a partir de un convenio de vinculación tecnológica con la empresa nacional Palo Verde SRL, se desarrollaron las variedades Kumén PV INTA y Amaya PV INTA. En cuanto a la primera, el investigador detalló que “está recomendada para la producción de forraje en condiciones de salinidad, en ambientes de secano o bajo riego. Se adapta al riego con aguas de mala calidad” especificó el técnico.

A su vez, Basigalup la aconsejó en áreas productivas que utilicen alfalfas sin reposo invernal, ya sea para pastoreo o para la confección de reservas forrajeras, “que presenta porte erecto, coronas de tamaño intermedio, abundante cantidad de tallos y foliosidad”.

Por su parte, Amaya PV INTA tiene una alta proporción de hojas multifolioladas, que genera forraje de alta calidad por su mayor relación hoja/tallo. Ariel Odorizzi, especialista del mismo organismo, la recomendó para la producción de carne o leche en condiciones de secano en toda la Región Pampeana, tanto en condiciones de pastoreo directo o corte. Asimismo, aconsejó su utilización para la confección de reservas forrajeras (heno y/o henolaje) de alta calidad en todas las áreas alfalferas del país. “Su mayor valor nutritivo la hace altamente aconsejable para planteos intensificados de producción de leche y carne y para la confección de heno para los mercados de exportación”, especificó.

En cuanto a la disponibilidad de las variedades, Valeria Arolfo, técnica del INTA Manfredi, explicó que “una vez finalizados los trámites de inscripción ante el Registro Nacional de Cultivares y el Registro Nacional de Propiedad de Cultivares del INASE, se procederá a la multiplicación de semillas de ambas variedades y su posterior lanzamiento comercial”.

 

“Sin techo”

 

De acuerdo con un estudio realizado por el INTA, el comercio mundial de heno de alfalfa –principalmente de megafardos– alcanza las 8.000.000 de toneladas, por un valor de U$S 2.400.000.000, con un incremento del 66,8% en volumen y 98% en monto en los últimos 10 años. Según el trabajo, “todo indica que la demanda internacional será sostenida y continuará en aumento, especialmente de la mano de China. Así las cosas, el mercado potencialmente más apto en términos generales para la Argentina, en el corto y mediano plazo, seguiría siendo Medio Oriente, destino en el que el país ya tiene una trayectoria exportadora”.

En ese marco, Argentina tuvo un incremento sostenido de sus exportaciones con un pico, en 2013, de 53.000 toneladas, pero se reconoce que es una actividad, hoy, “sin techo”. “El mercado externo es una oportunidad de negocio concreta para nuestro país, debido a su enorme potencial, por sus ventajas comparativas y la cantidad de cortes anuales que pueden obtenerse. La clave está en mejorar la eficiencia y productividad, no en incrementar superficies”.

La alfalfa es un cultivo desarrollado por productores de menos de una hectárea hasta otros de cientos e incluso miles. Entre los diversos factores por los que Argentina no incrementa aún más sus exportaciones, afirman desde el Instituto, “se destacan la falta de aplicación de tecnologías adecuadas para la producción eficiente de forraje de calidad”.

 

Alfalfa, la fibra que demanda el mundo

 

Una mayor demanda de leche y productos lácteos impulsaron el creciente consumo de alfalfa, debido a la necesidad de fibra para mejorar la eficiencia en el rendimiento de litros de leche por día que puede aportar una vaca en ordeñe.

En este contexto, Japón se ubica como el principal importador mundial de este producto con el 24,8 %, seguido por China con el 21,1% y Corea con el 12,8 %. Estos tres países asiáticos concentran el 58,8 % de las importaciones mundiales.

Con respecto a Medio Oriente, los Emiratos Árabes registran el 16,7 % del total mundial, es decir que, sin considerar a otros países como Arabia Saudita –que crece notablemente–, sólo cuatro países concentran el 75,6 % de las importaciones mundiales.

Los principales exportadores mundiales de alfalfa son los Estados Unidos con 4,7 millones de toneladas, que cubre el 58%, seguido por Australia con el 12%, España con el 10 % y Canadá con el 5 %. Entre estos cuatro actores, suman el 85% del total exportado a escala mundial. Asimismo, los Estados Unidos, Australia y Canadá concentran el 92% de las exportaciones a los países asiáticos.