Metalúrgicos festejan su día apostando al crecimiento de la provincia y el país

metelurgicosEste domingo 7 de septiembre se conmemora el Día del Metalúrgico, en homenaje a todas las personas que se dedican a la industrialización de los distintos minerales. En los diferentes rincones de un hogar, en los medios de transporte, en el diseño de los dispositivos tecnológicos y en un sinfín de áreas, se encuentra presente el trabajo de este importante sector para la economía nacional.

En diálogo con El Observador, el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Entre Ríos, Alberto Bártoli (María Grande) habló del presente del sector y dijo que “hoy estamos trabajando entre un 60% y 70% de lo normal y con las dificultades de que no hay financiamiento. Hay muy poca inversión, entonces se depende de los recursos propios de cada empresa, para financiar, aunque sea con plazos cortos, lo que están demandando los clientes. Si bien existen líneas de créditos, se necesita de mucha documentación para poder acceder a las mismas y se hace difícil obtenerlas”.

Bártoli explicó que se está notando una merma en la actividad, “lo que se empezó a palpar desde mediados del año pasado y que ahora se agudizó. En la provincia, las metalúrgicas, normalmente son empresas pymes y de origen familiar, que se van adecuando a los tiempos económicos, por supuesto que rescindiendo de hacer inversiones y de no poder crecer”.

El dirigente contó que actualmente son 70 las empresas asociadas a ADIMER, en las que trabajan entre 1.800 y 2.000 empleados, siendo para algunas ciudades, como el caso de María Grande, un pilar importante para la economía local. En ese marco, Bártoli valoró el empuje que el sector rural le dio a la metalurgia y en esa línea destacó “el crecimiento que ha tenido la avicultura, lo que ha favorecido mucho en los últimos 6 ó 7 años a nuestro sector, con un desarrollo importante, como también hay empresas que han crecido mucho de la mano de la agricultura”.

Del panorama futuro, sostuvo que “es difícil, pero tampoco es tan desalentador para lo que son nuestras empresas entrerrianas. Se va a poder seguir subsistiendo, mientras se esperan cambios en la economía que nos permitan volver a hacer inversiones”.

 La familia Bártoli se inició en esta actividad en 1925 y es un emblema en la metalurgia entrerriana. Lo hizo con una pequeña armería y relojería que dirigía Dino Bártoli, pero con el correr del tiempo, se fue transformando y evolucionando. En 1939 incorporó una máquina de soldar eléctrica, que por entonces, fue la primera en nuestra provincia. A partir de ese momento, rápidamente ganó popularidad y la firma se dedicó casi exclusivamente a soldar armaduras de puentes carreteros.

En 1960, con la incorporación de una guillotina y una plegadora, se inició en la empresa la fábrica de tinglados y máquinas para la avicultura, imponiendo en ese entonces, las estructuras construidas en chapa plegada. “Desde que mi papá se inició en este rubro, llevamos más de 80 años y siempre intentamos evolucionar” expresó Alberto y destacó que “hemos pasado varias crisis, pero nos hemos acostumbrado a superar las dificultades”.

El empresario comentó que “trabajamos en los últimos años muy bien y parecía que no volvíamos más a las viejas épocas… Con tantos años, fuimos teniendo cambios sustanciales y si uno no hace inversiones en 3 ó 4 años, la maquinaria pasa a ser chatarra y uno queda fuera de competencia”.

 Bártoli señaló que otro de los desafíos planteados por el sector es seguir incursionando con ventas en el extranjero y remarcó que “nuestra empresa ya está exportando, pero a todos nos cuesta, ya que estamos fuera de competencia por el valor del dólar, que no acompaña hoy los costos internos que tenemos”.

– ¿Qué le hace falta al sector metalúrgico?

– Que haya más diálogo y que tengamos la posibilidad de acceder a más créditos, pero que sean de fácil acceso, con cierta bonificación, para poder financiar lo que uno produce. Tenemos la esperanza que en un plazo no muy lejano, esto cambie para el bien de todos, de los empresarios y empleados, que debemos trabajar en conjunto para salir adelante.

– ¿Participan los empresarios de la Asociación?

– Son un poco reacios, generalmente se participa más en los momentos de dificultades, pero cuando las cosas andan bien, por ahí se olvidan que las asociaciones existen…