Más panaderías y restaurantes se suman a acuerdo para disminuir el consumo de sal

menos sal mas vidaEl Estado provincial, a través del Ministerio de Salud, fortalece la iniciativa “Menos Sal Más Vida”, la cual promueve la disminución del consumo de sodio en la elaboración de los alimentos en panaderías, restaurantes y lugares expendedores de comida. A partir de la estrategia, se están evitando cerca de 4.000 muertes por año en el país por enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y renales.

 

En Argentina, se ingiere hasta tres veces más de la cantidad de sodio recomendado por día. El exceso de este condimento es un factor de riesgo en la salud por el aumento de la presión arterial, lo que conlleva enfermedades crónicas que afectan al corazón, al cerebro, a los riñones, entre otros órganos.

 

En este marco, en 2010 surgió este programa a nivel nacional, al cual se adhirió el Ministerio de Salud de Entre Ríos. El mismo cuenta con tres pilares fundamentales: la concientización de la población para disminuir el consumo de sal; el acuerdo con las industrias, debido a que el 70% de la sal que se consume es por los alimentos procesados y la propuesta a las panaderías para que disminuyan el sodio en el pan.

 

En 2007 surgieron los resultados de la primera encuesta nacional de nutrición y salud, de la cual se desprendió que el alimento más consumido por los argentinos en todas las clases sociales es el pan, y se ha estimado que su ingesta es de 70 kg al año por habitante, lo que significa un consumo de 200 gramos al día en promedio y un aporte de sal de 3,4 a 4,2 gramos diarios.

 

En este sentido, la nutricionista y epidemióloga integrante del Área de Alimentación Saludable de la Coordinación de Enfermedades Crónicas no Transmisibles de la cartera sanitaria, Evelyn Baraballe, explicó: “A partir de estos datos nos dimos cuenta que el sodio que nos estaba aportando el pan era importante y, con disminuir 25% de la sal que estábamos ingiriendo por este alimento, ya teníamos grandes beneficios para nuestra salud”.

De esta manera, con el objetivo de reducir la incidencia de enfermedades cardio-cerebro vasculares y renales se avanzó en la estrategia que tiene como eje fundamental la concientización en lugares expendedores de comida y, a su vez, forma parte de un plan integral de prevención, promoción y control de enfermedades crónicas no transmisibles.

 

 

La iniciativa busca lograr consensos con la industria panadera para alcanzar cambios de hábitos en la elaboración del pan artesanal. “En Entre Ríos trabajamos en acuerdos voluntarios desde el 2013 con la Federación de Panaderos y el Centro de Panaderos de Paraná, impulsando la estrategia en la provincia por medio de capacitaciones y un acompañamiento a los locales gastronómicos”, indicó Baraballe.

 

Hasta el momento hay 25 panaderías adheridas en la provincia, distribuidas en Paraná, Oro Verde, Aldea María Luisa, Crespo y Chajarí, de las cuales 22 están certificadas. Por otra parte, se han capacitado panaderos de Gualeguaychú, Feliciano, Colón, Villaguay, Concepción del Uruguay y Basavilbaso, con el fin de avanzar en los acuerdos en todos los puntos del suelo entrerriano.

 

“Se trabaja con los panaderos, a quienes se les informa de la importancia de la iniciativa y ellos disminuyen gradualmente la sal en la elaboración del pan hasta un 25%, lo cual representa un 750% de sal en cada bolsa de 50 kg de harina. Esto lo hacen en forma gradual para que el cliente no sienta el gran cambio, y este porcentaje está comprobado que no es percibido por nosotros. Además, se trata de impulsar que los productos sean libres de grasas trans y en el incentivo del agregado de semillas, salvado y harinas integrales”, señaló la nutricionista.

 

En el país existe la Ley 26.905 sancionada el 13 de noviembre de 2013 y promulgada de hecho el 6 de diciembre de 2013 por el Congreso nacional, con el objeto de promover la reducción del consumo de sodio en la población. En Entre Ríos se está trabajando en un artículo para que con esa información cada municipio mediante ordenanza pueda avanzar.

 

“Por medio de este artículo estamos trabajando con los municipios y ellos con los restaurantes, panaderías y lugares expendedores de comida para que en cualquiera de estos lugares no se lleve el salero a la mesa, solamente si el cliente lo pide. Además, tienen que ofrecer un menú sin agregado de sal, y debe estar disponible este condimento en su presentación dietética y fraccionada en sobrecitos de 0,5 gramos”, sostuvo Baraballe.

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