Marcelo Andrea: Un atleta de corazón

0
2

andrea marcelo atletismoMarcelo Andrea nació en Rosario el 5 de diciembre de 1973, tiene 39 años y desde muy chico está ligado a la actividad deportiva, principalmente al mundo del atletismo. Es casado, tiene tres hijas y desde el 8 de abril de 1998 vive en la localidad de Las Cuevas, en el departamento Diamante.

Hasta ahí lo narrado no resulta para nada extraño. Pero si agregamos que afrontó un problema de salud vinculado con el aparato circulatorio, fue operado, salió adelante y sigue corriendo por pasión, ya la historia posee un dato significativo.

Marcelo cuenta que “en 2008 tuve un problema de presión alta. Me hice estudios y se descubrió que no me iba sangre al riñón. Por ese motivo me colocaron un stent, que gracias a Dios hasta hoy funciona correctamente, siempre claro controlándolo con visitas al médico”.

El oriundo de Rosario trabaja como portero en la Escuela de Nivel Secundario Nº 9 de la pintoresca localidad mencionada. “Entreno a las 10.00, corro una hora o un poco más y luego voy a la escuela donde ingreso a las 12.00. Siempre hago un lugar para la actividad física. Si puedo lo realizo todos los días, naturalmente que un descanso cada tanto viene bien para el organismo”, le comenta a El Observador Deportivo.

Se muestra agradecido por este trayecto de la vida que le toca recorrer a pesar de ese problema que debió hacerle frente, como una metáfora misma de los obstáculos que suelen aparecer para un atleta durante una maratón. “Por fortuna sigo haciendo deporte sin ningún tipo de inconveniente. Participo de estas carreras como simple aficionado. Me hubiese gustado llegar más lejos, pero a veces el destino no solamente depende de uno mismo -reconoce-. Por suerte estoy vivo, tengo una hermosa familia y puedo seguir ligado al atletismo -acota-, por lo que estoy inmensamente agradecido”, sentencia con orgullo.

Marcelo ya está con un pie dentro del vehículo que lo depositará en la Maratón Sonder de Rosario que se realizará este sábado 23, sobre la distancia de 10km. Su idea es tener presencia en las pruebas que se hagan en la zona, puesto que por razones de costos no puede viajar demasiado lejos. Por fortuna, en Entre Ríos y Santa Fe, la actividad es constante para los amantes del trote.

“Esto resulta algo especial, pienso que la pasión hacia un deporte, en este caso el atletismo, nace con uno mismo -afirma-. Si no salgo a correr, es como que me falta algo en el cuerpo. El organismo mismo me lo exige o me lo demanda”, explica. Obviamente que existen otras razones que respaldan estar teoría positiva: “Está también el hecho de conocer gente y compartir gratos momentos con amigos como sucedió con la cena del sábado posterior a la prueba. Se trata de cosas sumamente valiosas”.

Marcelo Andrea seguirá corriendo gracias a la pasión volcada a un deporte que muestra una meta en cada recorrido. Como en la vida misma, los obstáculos mentales y físicos pueden emerger, pero lograr superarlos y llegar a un objetivo, envuelve al corazón de una satisfacción plena.

Mauricio Jacob

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here