Maddox: “En EEUU, los productores se quedan con el 40% del valor en góndola de la leche”

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lecheriaDurante su participación en las Jornadas Lecheras Nacionales, organizadas por Todo Agro en Villa María (Córdoba), bajo el lema “Puntos críticos, soluciones prácticas”, el genetista y productor estadounidense Stephen Maddox, opinó que, tanto en su país como en el resto del mundo “las políticas de precios muchas veces no tienen sentido… Nosotros tratamos de concentrarnos no sólo en el precio, sino que le damos mucha más importancia al margen de ganancia del establecimiento”.

Maddox relató que en su país, como en todo el mundo, desde la década del 80 y hasta 2013, el aumento de la producción de leche ha sido inversamente proporcional a la cantidad de tambos, o sea hay cada vez menos, pero más eficientes y con más vacas. “En los últimos 30 años, hemos logrado duplicar la producción individual por animal. Eso es una consecuencia directa de la disminución de los márgenes de rentabilidad”, enfatizó.

Luego destacó que la unión de los productores en las cooperativas y de ellas entre sí, fue clave para lograr buenos resultados económicos para el sector lechero de California (USA), estado donde tiene sus actividades. Han logrado una gran cohesión para ejercer mayor presión sobre la industria y lograr un precio justo. Al respecto, instó a los productores argentinos a caminar en ese sentido: “La confianza entre los productores lecheros es vital”, dijo, aunque reconoció que “cuando hay dos productores lecheros, hay 5 opiniones distintas”.

Sobre el rol del gobierno estadounidense en materia de precios, el especialista señaló que actúa como árbitro, que trata de mediar entre la industria y el productor. Lo hace colectando datos de costos y de lo que puede valer la leche en polvo y sus derivados y los coloca en una fórmula de la cual sale un precio mínimo, que debe respetar la industria. “El gobierno no dice quién es el bueno y quién es el malo, sino qué es lo más justo para ambas partes”, precisó.

Sobre Argentina, Maddox enfatizó que además de perder oportunidades de exportación a buenos precios, los consumidores pagan por un litro de leche valores iguales o mayores que en EEUU y recordó que este producto es un commodity regulado por los mercados, pero con alta volatilidad de precios. Dijo que aunque los gobiernos intenten poner topes, los valores en góndola siguen subiendo, a raíz de dicha volatilidad. Y sobre la participación en el precio final, dijo que en Estados Unidos, los productores se quedan con el 40% del valor en góndola, cuando en Argentina, es de solamente el 17%.

De la producción lechera californiana, un 40% se exporta. Esto es fruto de un proceso iniciado en 1995, cuando se formaron consejos que integraron a productores para mejorar el negocio. Tras superar una serie de disputas internas y entre distintas cooperativas, especialmente respecto del precio de la leche en polvo, se dio la unión de tres cooperativas hasta entonces competidoras, que formaron Dairy America, empresa originalmente creada para vender internamente y que cinco años después se enfocó en la exportación. Estados Unidos despegó hacia 2001, cuando dejó de vender excedentes y comenzó a aplicar planes de exportación. Poniendo el foco en la situación nacional, el ingeniero agrónomo Marcos Snyder, ex coordinador de Lechería de AACREA (Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola) y asesor y administrador de empresas lecheras, recordó que el país es el quinto exportador mundial y el de mayor potencial de crecimiento. Junto con Oceanía y Europa Central, Argentina compone las regiones con los menores costos de producción del mundo, donde el sistema pastoril sigue siendo el más económico para producir leche. No obstante, sigue la tendencia mundial de reducción de tambos, que pasaron de 30.141 en 1988 a 11.805 en 2008, con una proyección que indica que para 2018 tendría 9.165, según datos del SENASA. Señaló que la Argentina pierde unos 250 tambos por año, con lo cual se llegará a 2018 con unos 1.000 tambos menos.

Ante este panorama, Snyder señaló que la única opción es producir más y mejor. Para ello, tomando como ejemplo una encuesta realizada entre 189 empresarios lecheros Crea –entidad cuyos asociados producen el 10 por ciento de la leche con el tres por ciento de los tambos argentinos– surge lo siguiente: para lograr ese objetivo, el 74% de los consultados aumentaría la carga, 95% la producción individual por vaca y 86% su escala, siendo sólo un 11% quienes no harían modificaciones en su esquema productivo. Además, la mayoría se mantendría en el sistema pastoril, ya que sólo un 6% se pronunció a favor del realizar encierre a corral y ninguno en hacerlo a galpón.

Para Snyder, los desafíos para mantener competitivos los tambos, además de la eficiencia en producción de forraje que dé sustento económico al aumento de la escala, incluyen el orden financiero, por la volatilidad de precios y política hacia el sector y mantener bajos los costos. Porque si bien habrá buenos precios para el productor, el encarecimiento de los alimentos obligará a una mayor eficiencia, por el aumento de los costos de alquileres, concentrados y energía, consignó www.lavoz.com.ar

“Para mantener el mismo nivel de rentabilidad, será necesario crecer un 20% en volumen de leche producida para el 2020”, destacó y agregó que el clima más agresivo achicará las “ventanas” para los laboreos y presionará sobre el bienestar animal y la operatoria general.