Los 13 métodos anticonceptivos más usados para evitar un embarazo

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Tradicionalmente la llegada de un hijo era la noticia que se anunciaba después de haber culminado un largo camino, cuyas postas eran terminar una carrera universitaria o adquirir estabilidad laboral, construir un hogar y contraer matrimonio, entre otras cuestiones. Estas etapas de la vida han perdido esa secuencia y actualmente los embarazos toman a los futuros padres casi por sorpresa. El propósito de planificar una familia parece carecer de trascendencia por estos tiempos, pese a los innumerables problemas que ello acarrea. Por esa razón, se torna imprescindible abordar cuáles son los distintos métodos anticonceptivos que existen, tratando de que la información correcta le llegue a las nuevas generaciones a edades muy tempranas, puesto que el objetivo es prevenir. El Observador dialogó con el Dr. Roy Bernhardt, ginecólogo, quien precisó que cada método le es indicado a un paciente en base a un abanico de características que permiten analizar cuál será el potencialmente más efectivo y comparó la elección del mismo con la circunstancia de tener que usar un traje: “Para portar el ideal habrá que ir a la modista, quien disponiendo de todas las medidas exactas, hará un vestido o un traje que calza a la perfección en cada persona. Es muy común que las mujeres adolescentes y jóvenes, tengan la costumbre de recomendarse las pastillas anticonceptivas entre ellas y las compran sin consultar. Se genera un consumo masivo, pero no es efectivo en todo el grupo de amigas”.

Las alternativas medicinales y farmacológicas para evitar un embarazo son variadas y se clasifican en métodos reversibles e irreversibles, sobre lo cual el profesional explicó: “Dentro de los métodos irreversibles los más habituales son: la ligadura de trompas en la mujer y la vasectomía en los hombres. Ambos implican una cirugía y el detalle a tener en cuenta es que luego es muy difícil lograr reconectarse con la fertilidad. Dentro de los métodos reversibles están los métodos de barrera, los hormonales y los naturales. El de barrera más conocido es el preservativo, que además de cumplir con la función anticonceptiva, es el principal y más efectivo mecanismo de prevención de enfermedades de transmisión sexual. El profiláctico debe ser utilizado independientemente a cualquier otro método anticonceptivo que se elija, es un complemento necesario para el cuidado de la salud. Cuando se mantienen relaciones con alguien que no es una pareja estable o cuando se desconoce si la otra persona podría estar enferma, siempre el preservativo debe estar presente. Por otra parte, el diafragma es una especie de preservativo femenino, con forma de capuchón, que se coloca en el cuello del útero e impide el ascenso de espermatozoides al útero. Después existe otro preservativo femenino, que no dejan que se junte el óvulo con el espermatozoide, pero no es común su comercialización en Argentina. Entre los métodos hormonales, las pastillas orales son las más recomendadas, siempre y cuando sean tomadas bajo estricta prescripción médica y en las dosis indicadas. Se pueden combinar diferentes drogas y maneras de ingerirlas para obtener un mayor grado de efectividad y se consiguen en presentaciones que cubran 21, 24 o los 28 días del ciclo menstrual. Son muy efectivos estos anticonceptivos y terminan siendo los más adecuados para pacientes jóvenes, porque se pueden interrumpir fácilmente sin mayores secuelas. Tienen bastantes contraindicaciones a medida que pasa el tiempo, por eso hay que ir controlando los efectos de su consumo con el paso de los meses o años y habitualmente no son recomendables para mujeres que están cercanas a la menopausia. Existe también el método inyectable, mediante el cual se colocan hormonas debajo de la piel, que luego se va liberando diariamente, teniendo una duración de entre 3 a 5 años. El DIU es una combinación de los sistemas de barrera y hormonal, ya que consiste en un dispositivo intrauterino que contiene hormonas y progesterona. Las primeras se van liberando constantemente, matando al mismo tiempo a los espermatozoides que se acercan y la progesterona inhibe la ovulación, entonces se consigue un doble mecanismo. El mercado ofrece en estos tiempos espermicidas en cremas y otro tipo de presentaciones que tienen también un efecto similar, incluso diferentes marcas de preservativos traen espermicidas en el látex. Hace 2 años apareció una nueva alternativa, llamada ring, que significa ‘anillo’ en inglés, porque justamente esa es la forma que tiene. Es un pequeño círculo de silicona que se dobla y se coloca intravaginalmente y va liberando hormonas diariamente, inhibiendo la ovulación. No molesta para tener relaciones, no se sale y se coloca una vez por mes. Es un método hormonal que se convierte en una interesante opción para aquellas mujeres que se olvidan de tomar las pastillas. La última clasificación refiere a los métodos naturales, como el del calendario, el del moco servical, el de la temperatura o la eyaculación fuera de la vagina, que son los más primitivos y conllevan una alta tasa de falla. Como médico se intenta no recomendarlos, porque las probabilidades de efectividad son muy bajas”.

El especialista comentó que a lo largo de la vida un hombre o una mujer pueden ir cambiando de método anticonceptivo de acuerdo a los intereses de la pareja y agregó que no hay una edad específica para asistir al consultorio en busca de asesoramiento, pero que obviamente siempre debe ser previo a que se tenga actividad sexual. “Vienen al consultorio chicas adolescentes que comienzan a menstruar o jovencitas que se ponen de novio, eventualmente parejas que se comprometieron y se fueron a vivir juntos o están por casarse y quieren planificar responsablemente su proyecto familiar. No hay un momento específico, pero hay que tener en cuenta que la consulta permitirá que la maternidad sea en las circunstancias que uno decida y de ese modo la llegada del bebé tendrá otro contexto”, dijo Bernhardt.

 

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