La pasión fierrera sobre seis ruedas

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En 1978 rodó por primera vez un auto de seis ruedas construido en la República Argentina. Esa máquina se hizo en Rosario del Tala y, entre otras cosas, encabezó el desfile inaugural del Campeonato Mundial de fútbol y corrió en la Fórmula 6 de Entre Ríos, conducida por su creador Gabriel José Cardu.

Los mayores seguramente recordarán el auto de seis ruedas que pasó por el automovilismo entrerriano, pero para los jóvenes de hoy será importante conocer el invento. Aquel bólido que construyó y condujo Cardu, el popular Turco de Rosario del Tala, era un auto con cuatro ruedas delanteras y motor adelante que hizo las delicias y despertó más de un comentario entre los amantes de los coches de competición.

Este hombre nació el 9 de septiembre de 1944, debutó en el automovilismo en 1968 con un DKW en una vuelta de Entre Ríos. Corrió además con Gordini y Torino. Recuerda como el mejor piloto a Fernando Mariano y al circuito de Viale como el ideal.

El auto se comenzó a armar después de la aparición del Tyrrell con idéntica cantidad de neumáticos en la Fórmula 1. Reconoce Cardu que todo empezó cuando Carlos Alberto Reutemann le entregó una foto de ese vehículo desmantelado. Allí fue cuando junto a Carlos Wirtz, Aroldo Baier y Cacho Ayastuy, y muchos colaboradores iniciaron el camino hacia aquella idea de locos: fabricar un auto de seis ruedas para correr en los circuitos de tierra de Entre Ríos. “Esto se concretó en junio de 1978, cuando la máquina rodó por primera vez en el autódromo de la ciudad de Buenos Aires, el día de la inauguración del Campeonato Mundial de fútbol. Don César Carman, presidente del Automóvil Club Argentino, se enteró de la creación y nos invitó a presentarlo en el autódromo. Allí fuimos y encabezamos el lote de autos de todas las categorías del automovilismo nacional que realizó el desfile inaugural”, dijo con orgullo el piloto de ese “aparato”, como dijeron en aquel entonces en Capital Federal, Gabriel Cardu.

“Si habrá sido nuevo el auto que le colocamos el motor y salimos de Tala, cuando llegamos a Buenos Aires, no arrancó”, rememora risueño. “Entonces el padre de Cachi Scarazzini nos tiró con un Chevy en el sector interno de boxes. Posteriormente descubrimos que tenía un problema en el distribuidor y por fin el motor se puso en marcha”, agrega.

Cuando habla del invento, recuerda que fue construido totalmente en Rosario del Tala. “El chasis lo hicimos íntegramente nosotros, era bastante pesado. Teníamos 150 kilos más que los otros. El motor, que aún hoy está armado, era un Jeep-Berta y nos llevó más de un año terminar la idea original”.

Con su invento que llevó el número 40 en sus laterales y trompa, Cardu, llegó a puntear una carrera en Chajarí y la perdió, porque en la última curva se le trabó una de las cubiertas instaladas a un costado del trazado, entre las dos delanteras de su auto.

Al preguntarle por qué hizo ese vehículo, dijo que lo construyó porque “soy medio rayado. Me gustan las innovaciones. Incluso en el anterior auto, tenía la suspensión delantera similar a la Ferrari con la que corrió el Lole (Reutemann)”.

En el viejo trazado paranaense, el seis rueda alcanzó los 212 Km/h. Precisamente en la capital entrerriana fue donde lo alinearon por primera vez. “Fue Toti Dappen quien tuvo el gran trabajo de dejarlo como para poder doblar. Lo demás, acelerar por ejemplo, ya era cosa mía”, enfatiza.

Aquel auto fue realizado por esos hombres de Rosario del Tala, que fueron visionarios, amantes del automovilismo, pero sobre todo, grandes trabajadores, de esos que casi no se encuentran.

Hoy, ese auto está semiabandonado en un taller de la ciudad que lo vio nacer. Pero es casi seguro que se vaya a Arrecifes, provincia de Buenos Aires, ya que Luis Rubén Di Palma lo pidió para exponerlo en su museo. Muy importante sería que se lo pudiera mostrar en Paraná y otras ciudades de Entre Ríos, donde nunca supieron de su existencia. El Turco Cardu rememora a Jaroslao Proskopij, un vecino de Tala, que los ayudó en gran parte a diseñar la cobertura de chasis.

Se podría decir muchas cosas de este Gabriel Cardu, pero como dice el refrán, para muestra sobra un botón. O este aparato que hoy recordamos y del cual muchos talenses se emocionaron cuando lo vieron girar por primera vez en el autódromo de esa ciudad.

El proyecto Tyrrell P34 en la F1

El 22 de septiembre de 1975, una multitud se agolpaba en el hotel Heathrow de Londres para asistir a la presentación del nuevo coche del equipo Tyrrell. El vehículo causó sensación. Diseñado por Derek Gardner y bautizado como “Proyecto 34”, El Tyrrell P34 de 6 ruedas (foto superior) introdujo un diseño que nunca antes se había visto en el mundo de la Formula 1. El concepto clave era que las ruedas delanteras eran más pequeñas y estaban integradas en el morro, para reducir la resistencia aerodinámica que normalmente producían las ruedas delanteras. Además de una mejora de la aerodinámica, las 6 ruedas garantizaban más contacto neumático-suelo, lo que mejoraba la aceleración y la frenada. En junio de 1976, debutó un único P34 a manos de Patrick Depailler, en la cuarta carrera, celebrada en España. El coche terminó en tercer lugar en la clasificactoria, pero un problema de frenos le obligó a retirarse. En la carrera de Bélgica, la quinta, a P. Depailler se le unió un segundo P34, pilotado por Jody Scheckter, que terminó en cuarto lugar. En Mónaco, Scheckter finalizó segundo y Depailler tercero, despejando así todas las dudas sobre si un coche de 6 ruedas podía entrar en lo más alto de la F1. Cuatro carreras después de su debut en España, el Tyrrell P34 ocupó las dos primeras posiciones en el GP de Suecia. Aquello supuso un éxito increíble para este vehículo rompedor y poco ortodoxo. Scheckter terminó la temporada en tercer lugar, mientras que Depailler fue cuarto. En el campeonato de constructores, el Tyrrell quedó tercero. La temporada de 1977 se inició con un cambio de pilotos, pues Scheckter dio paso a Ronnie Peterson, así como un cambio de patrocinadores, que pasó de ser ELF a First National City Bank. Depailler terminó tercero en Japón y Sudáfrica y segundo en Canadá. Por su parte, Peterson fue segundo en Bélgica. En 1983, la FIA prohibió que compitieran en F1 los coches de 6 ruedas. Así, el Tyrrell P34 se convirtió en el primer y último vehículo de estas características que participaba en esta competición.

Nota de archivo

 

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