Integrantes de “Suma de Voluntades” cuentan cómo ayudan a personas que viven en la calle o en zonas de basurales e invitan a colaborar

La ONG “Suma de Voluntades” nació con el objetivo de ayudar a los sectores más vulnerables de Paraná, no solamente con alimentos y ropa, sino que también les dan contención y apoyo escolar, entre otros aportes. Dos de los integrantes de dicha entidad, el crespense Juan Pablo Gerstner y Luis Heinze, en diálogo con el Cont. Fernando A. Huck, director de El Observador, hablaron sobre los proyectos de la organización y explicaron sobre sus recorridas para colaborar con las personas en situación de calle y con familias que viven en zona de basurales.

– ¿Ustedes ven cada vez más gente necesitada en Paraná, tal como lo revelan las estadísticas?

– (Gerstner) Sí. En las recorridas que vamos haciendo, se nota más. Un par de meses atrás dábamos 2.000 platos de comida semanales y hoy, esa cantidad ha crecido. Vemos caras nuevas, familias completas que van a comer, bebés que llegan en brazos de sus madres, necesitados de un alimento. Estamos con personas que viven en los barrios cercanos al basural (Volcadero) y lo que buscamos siempre es charlar con ellos, preguntarles qué necesitan y hacerles un seguimiento. Lo mismo con la gente que está en situación de calle. No es solamente darles un plato e irnos, sino que hacemos hincapié en la contención. Los escuchamos, porque mucha gente pasa por su lado y hacen como que no los ven. Y le buscamos la vuelta para que salgan de esa difícil situación que están atravesando…

– (Heinze) Algunos chicos de esas familias no van a la escuela, por lo que tratamos de incentivarlos para que estudien, que se capaciten. Hay integrantes de la Fundación que los inscriben para que empiecen a estudiar. Sus padres tampoco tienen el conocimiento para enseñarles, por lo que no es sencillo. Buscamos fomentar la educación para que puedan progresar. Se lleva una ficha de los mismos, si van a la escuela… En cuanto a los mayores, hay historias de vida muy difíciles. Cuando uno empieza a hablar con quienes viven en la calle, muchos nos dicen que están allí porque quieren, pero cuando se empieza a conocer sobre sus vidas, no es tan así de que quieren, sino que no tenían otra alternativa en el momento y una cosa va encadenando la otra. Hay quienes viven en asentamientos, otros en plazas, que duermen a la intemperie. Y eso pasa en la Plaza 1° de Mayo, en pleno centro de Paraná. Hay gente que cuida autos y se queda ahí a dormir, porque no tiene un lugar donde estar…

– (Gerstner) Por la noche estamos yendo a la zona de la Terminal, donde nos encontramos con muchos chicos durmiendo. Llevamos generalmente ensaladas en el verano y guiso en el invierno. Tratamos de comprar pollo, carne y la gente nos dona arroz, fideos y otros alimentos… En la sede de la Fundación, muchas madres elaboran pan casero, facturas, para que produzcan y salgan a vender, que no sea solo rebuscar en la basura. Hay gente que revuelve los residuos en busca de comida o para obtener cosas para vender…

– (Heinze) Los barrios están a la vera de los basurales. Cuando viene el camión a descargar los residuos, se ve la cantidad de gente que enseguida está para ver si consigue algo. Hay unas 300 familias que van continuamente…

– ¿Son barrios difíciles en cuanto a inseguridad?

– (Gerstner) La remera de “Suma Voluntades” nos da la facilidad de poder caminar en barrios que son complicados. Saben que llevamos ayuda y la gente a la que asistimos nos cuida…

– ¿Tienen apoyo del gobierno?

– (Gerstner) No. Solo nos manejamos con donaciones y lo que recaudamos con eventos, es para pagar el alquiler de las sedes donde se dan por ejemplo, los apoyos escolares. Es un gasto muy grande y si bien tenemos gente que nos apadrina, no nos alcanza, (los interesados en colaborar pueden consultar en la Página de Facebook: “Suma de Voluntades Paraná”).

– ¿Cómo llegaron a la Fundación?

– (Gerstner) Un amigo que iba a “Suma de Voluntades” me invitó a participar y me sumé. Es un lindo apostolado trabajar por la gente, pero es duro, difícil, uno choca con una realidad complicada. Mucha gente va una vez y después no quiere saber más nada, porque le produce una sensación de tristeza. De Crespo hoy somos 4 participantes, más 3 chicos de Colonia Merou. Vamos al Barrio Antártida, San Martín, Mosconi…

– (Heinze) A mi me comentó un compañero de la Iglesia Luterana San Pablo. Charlando sobre la ayuda al prójimo, me dijo que iba a la Fundación y lo acompañé. Hace un año y medio empecé, en ese momento vivía en Paraná y comencé a ir los lunes y doy también clases en los barrios. Soy estudiante de Ingeniería Electromecánica y estoy trabajando en Crespo…

– Anabella Albornoz, creadora de la Fundación, fue seleccionada recientemente entre más de 750 dirigentes del país para el premio “Abanderados Argentina Solidaria”, evento que tiene el apoyo de diferentes entidades y que cuenta con un jurado compuesto por líderes académicos, empresarios, religiosos…

– (Gerstner) Sí, entre más de 700 ONG, “Suma de Voluntades” quedó entre las 8 más votadas. De resultar ganadora, la institución tendrá un premio económico, que va a ser destinado al proyecto de eco-ladrillos para la construcción de viviendas, precisamente para la gente de esos barrios.

– (Heinze) Los que tienen casas, son muy precarias, hechas de chapas que consiguen y los cercamientos, son de tarimas y palos. Y viven en una zona muy inundable, porque descarga allí el agua de la ciudad. Así que tienen el basural al lado y la amenaza del agua.

– ¿En Crespo ven alguna situación parecida?

– (Gerstner) No, por ahora en Crespo no nos toca esa realidad. No se ve gente en situación de calle y si bien hay alguna situación en ciertos barrios, la gente de Crespo es muy solidaria. Entonces si alguien precisa algo, enseguida da aviso y se lo ayuda…

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