Impactantes casos de sanación con el Pr. Ángel Petrussi

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Ikert y PetrussiEl pastor Ángel Petrussi lleva adelante, con el apoyo de colegas de otras iglesias, encuentros llamados “Desatando Bendiciones”, que se concretan los martes y sábados a partir de las 20.00 en Bovril y los jueves y domingos, en igual horario en Seguí (Independencia 959 o Aconcagua y Bolívar). Por otra parte, Petrussi conduce desde esta semana, un micro que se emite al cierre de la programación diaria de Canal 6 ERTV (a la 1.30 aproximadamente), con reflexiones a miles de hogares a las que llega la emisora crespense por aire o por los 21 videocables de la región que retransmiten su señal o a todo el mundo por “entreriostv.com.ar”, micro que se repite a las 6.00 del mismo día. Petrussi contó que “vienen a mi encuentro, cientos de personas a quienes los médicos les han realizado numerosos estudios y muchas veces, nos les encuentran enfermedades. Para muchos, el gran problema es espiritual. Muchos toman algún medicamento que los calma solamente por algunos días. Una señora de Bovril tenía cáncer, un espuelón y verrugas en el ojo. Dios no se fija de qué religión son. Lo que Dios mira es el corazón y Dios la sanó de todo eso porque tenía fe. El hombre no lo puede hacer, así que hay que confiar con fe en Dios”.

Por su parte, el Pr. Bernardo Ikert (Iglesia E. Congregacional de Crespo), acompañó varias veces a Petrussi en los encuentros en Seguí y en otros que se han realizado en Crespo. Dijo a este medio: “Dios tenía un plan para el pastor Petrussi y le ha dado un Don (de Sanidad), que lo comenzó a ejercer y no lo quiso hacer solo, sino que quería compartirlo con otros pastores y fue así que se organizaron reuniones en Seguí. La idea es encontrarnos para apoyarnos en las oraciones, que tan bien nos hace y de ese modo, llevamos ya más de 50 jueves consecutivos de encuentros. Lo más común es la gente que viene a pedir que oremos por ellos por problemas de vertebras, dolores de espalda, casos de migrañas, gastritis y otros. Un remisero de Paraná nos decía que él no quería entrar al templo, porque estaba enojado con Dios. Pero un día ingresó igual y cuando llegó la hora de la oración por sanidad, levantó con fe la mano. Y resulta que desde ese día, dice que no necesitó tomar más remedio por las migrañas y que fue sanado. Así otros tenían fuertes dolores, o calambres, constipaciones, hemorroides o nódulos en pechos, que tenían que someterse a cirugías. Después que se oró por ellos, muchos que tenían fe en Dios, fueron sanados. Las hemos mandado después a ginecólogos para hacerse mamografías y los nódulos han desaparecido… La sanidad de Dios lo logró. Un caso interesante fue cuando con el pastor Ángel fuimos a una clínica de Crespo, donde una chica tenía que operarse de cálculos y el problema era que su corazón no estaba en condiciones para hacerse esa intervención quirúrgica. Nunca antes la habíamos visto y le dijimos ‘venimos a orar para que tu corazón esté en condiciones y para que en definitiva, te puedas hacer esa operación’. Aparentemente tener un cálculo en movimiento, se está con fiebre, dolor, temblores, etc. Y así como oramos por ese problema del corazón, dijimos ‘en el nombre de Jesús, que se haga polvo ese cálculo en esa chica’ y nos fuimos. Al otro día, le hacen los pertinentes estudios para ver si estaba en condiciones de ser operada y no encontraron más el cálculo. No estaba la piedra que era el motivo de la intervención. Le dijeron ‘sáquese el suero y váyase a su casa’. Y si eso fuese poco, la mamá, que vive en las afueras de Crespo, cuando nosotros salíamos de la pieza, nos contó que había ido a unos de nuestros encuentros, que estuvo sentada en el último banco, solamente para observar a ver si Dios existe, ya que quería ver si se le solucionaba un problema de visión en un ojo. Nos dijo ‘me quedé quietita hasta que terminó todo y en un momento, me pareció que veía mejor en plena reunión. Me tapé un ojo y pude comprobar que veía muy bien con los 2. Nadie hizo imposición de manos, no hubo aceites, solo el estar en la atmosfera espiritual que se generó en el templo, ha permitido ese impacto en la vida de ella. Pero no dijo nada y solo lo contó después de lo de su hija, para darnos esa grata noticia”.

– ¿Qué le dice a los que no creen…?

– Que Dios sana, que la sanación existe y siempre fue así, si uno tiene fe en que Dios los puede sanar… Una señora de Oro Verde, de nombre María Cristina, tenía un cáncer fulminante y le iban a extirpar parte de su estómago. La operaron y le dijeron: “acá no hay nada para hacer” y terminaron la intervención. Tenía contados los días de vida. Su hermana vino y nos dijo ‘vamos a orar por mi hermana’. Lo hicimos, ungimos con aceite una prenda y dijimos que se ponga la misma en el lugar donde estaba la herida, porque simbólicamente no estaba en condiciones de venir desde su localidad a Crespo. Y el resultado fue que le hicieron nuevos estudios y estaba sana. Le hicieron una pequeña incisión para ver qué pasaba y se encontraron con la sorpresa de que el cáncer no estaba más, de que sus intestinos estaban sanos… El médico se quedó con la espina de lo que había pasado. La cita y le hizo una pequeña biopsia y se encontró que estaba libre de cáncer y un agregado más: estaba libre de su diabetes también… La sanidad existe. Estábamos orando por un hombre que vive en Paraná, al que le iban amputar una pierna, que tiene muchos problemas, de circulación por sus venas y otras cosas… Vino la hija de Aldea Grapschental que es de nuestra congregación, oramos y su papá tiene ahora la circulación perfecta y le dijeron: “Quédese tranquilo que usted anda 10 puntos”. O sea que las venas volvieron a dar un buen flujo de sangre y no le amputaron la pierna. Nosotros llamamos a las jornadas “Desatando Bendiciones”, porque Dios tiene bendiciones para todos y nos dice en la Biblia, que si se lo pedimos con fe, Él nos lo va a dar…