Hernandarias: Dra. Martin habló sobre la violencia doméstica y su abordaje

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1475-HERNANDARIAS-dra-patricia-jueza-de-pazLa Dra. Patricia Martin, a cargo del Juzgado de Paz de Hernandarias, participó del Programa “De réplicas de talleres de perspectiva de género, trata de personas y explotación sexual y violencia doméstica”, que se concretó los días 28 y 29 de julio en el Palacio de Tribunales de la capital entrerriana.

La profesional que formó parte del equipo que estuvo a cargo del dictado del taller “Perspectiva de género y violencia doméstica”, dialogó con El Observador sobre ésta y otras temáticas referidas al trabajo que vienen desarrollando en el organismo judicial local.

“Las jornadas fueron organizadas desde la Oficina de la Mujer, organismo que junto a la Oficina de Violencia integran el Centro Judicial de Género Dra. Carmen Argibay del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, inaugurado el año pasado. En el mes de marzo de este año funcionarios y Jueces de Paz de toda la provincia fuimos convocados para participar del Plan de Formación de Replicadores de Talleres sobre Perspectiva de Género, Trata de personas y Explotación Sexual y /o Violencia Familiar, programa elaborado por la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN)”, explicó la abogada agregando que existe un gran compromiso desde el STJ en la atención de la cuestión de Genero y Violencia Doméstica y para ello es fundamental la capacitación del personal en la administración de la justicia y también de la policía y demás organismos encargados de la aplicación de la leyes”.

Al respecto la Dra. Martin mencionó que “ellos son el medio para la atención de las personas que se acercan a pedir ayuda y por ello es importante que conozcan el marco legal adecuado, desarrollen una escucha activa y contribuyan a la protección de los derechos en un marco de igualdad. La Perspectiva de Género está instalada en la planificación institucional del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJER) y las autoridades están comprometidas con la temática, por lo que estos talleres se están brindando en toda la provincia acorde al plan de nuestra Oficina de la Mujer, para referentes de las distintas dependencias judiciales. En Entre Ríos fuimos formados 34 replicadores, somos la vía para dar a conocer los protocolos ya diseñados por la Oficina de la Mujer de la CSJN y a la vez conocer desde adentro nuestra realidad institucional. Así como se están generando acciones de capacitación para empleados y funcionarios del Poder Judicial, se prevé a futuro que estas réplicas se adecúen para brindarlas a otros sectores de la sociedad”.

– ¿Considera que hay más casos de violencia o las víctimas se animan a realizar la denuncia?

– Hay cada vez más casos y también las mujeres van perdiendo el miedo o la vergüenza y se animan a denunciar, ya no se percibe la violencia como una cuestión privada que se resuelve o más bien se esconde tras el umbral de la puerta. En parte por terribles femicidios a los que acudimos casi a diario, pero también porque se han dado pasos importantes desde todos los niveles de gobierno, con la creación de leyes específicas de Protección de la Violencia Familiar y de Género, los Protocolos Interministeriales e Interinstitucionales de Acción contra la Violencia de Género a los que la provincia ha adherido y a su vez cada municipio también lo ha hecho y así funcionan en muchas ciudades las Áreas Municipales de la Mujer, con profesionales y trabajadores comprometidos y donde se recepcionan denuncias o se contribuye en la elaboración de informes y diagnósticos para avanzar en la solución de los casos.

– ¿Cual es la realidad de Hernandarias en esta problemática?

– Nuestra ciudad no escapa a esta realidad, tenemos muchos casos de violencia los que se abordan con inmediatez, estamos más organizados que en épocas anteriores, trabajamos en conjunto con el Área Municipal de la Mujer, el Área NAF, Acción Social, Hospital y la Comisaría. Generalmente es en esta última donde se recepcionan las denuncias, por lo general las peores situaciones se dan los fines de semana o por la noche. Se pone en conocimiento del Juzgado y acorde al riesgo, el Área Municipal de la Mujer efectúa los diagnósticos que dispone la ley correspondiente y de esta manera se adoptan medidas preventivas, remitiéndose lo actuado al Juzgado de Familia, en nuestro caso por razones de jurisdicción es Paraná.

– ¿Qué cree que falta en esta intervención?

– Falta integración y comunicación entre los sectores responsables del abordaje de la violencia. Un trabajo interdisciplinario, que contenga a la mujer, le brinde espacios terapéuticos, que impida la revictimización de la víctima, entre otras cosas. Tenemos leyes, protocolos, se actúa ante la urgencia, pero el recurso humano aún falta. Esta realidad es la de muchas ciudades que aún no cuentan con profesionales idóneos para realizar los informes socioambientales o diagnósticos de riesgo y continuar con el seguimiento y entonces es donde siempre falta una pata a la silla. Los casos de violencia familiar y/o de género, para nosotros comienza con la denuncia, pero no se agotan con una medida cautelar, porque para la persona que se atreve a denunciar, los problemas y cuestiones familiares continúan por mucho tiempo más y no se la puede dejar sola. La exclusión del agresor del hogar, no es la solución, no resuelve todo y hay casos que es contraproducente, si hay hijos hay que evaluar la alimentos, visitas, evitar por todos los medios la vulnerabilidad social. Refiriéndome a Hernandarias, está faltando una organización intermedia que pueda colaborar con la contención de las víctimas de violencia, con el seguimiento de los grupos familiares en riesgo, coordinar acciones conjuntas entre los organismos públicos, socio-educativos, la Justicia, la fuerza de seguridad y también un espacio físico para amparar a la víctima de violencia en situaciones extremas. La mujer al verse desamparada, reincide en el círculo de violencia, ya sea por razones económicas, por arrepentimiento o promesas de cambio. También quiere reorganizar su familia y en esa transformación, es fundamental la participación de todas las disciplinas y espacios posibles para el abordaje integral y para que no haya reincidencia, tanto de la víctima como del agresor, porque el violento puede reivindicar su posición.

– ¿El hombre golpeador puede cambiar?

– No creo en la regla general que el que golpeó una vez lo haga toda su vida y no sólo es violencia la física, pero si descubierta la agresión, no se interviene, es difícil revertir conductas. Algunos hombres nunca dejan de ser violentos y son reacios a cumplir terapias psicológicas, también se avergüenzan de ser descubiertos, pero la violencia no es una enfermedad, es un comportamiento y como es una conducta aprendida, está bueno que se pueda desaprender y allí aparece el cambio, lo que dependerá del tratamiento y abordaje. Por eso es importante el trabajo en conjunto, que haya espacios y personas comprometidas que puedan atender a los grupos familiares vulnerados.

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