Hasenkamp: Pusieron en marcha una carpintería solidaria para reparar muebles

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carpinteríaEl presidente del Centro de Estudiantes del Instituto Superior “Presbítero Orlando Bottegal” de Hasenkamp, Gabriel Richter, presentó tiempo atrás el proyecto “Carpintería solidaria”, en el marco del programa “Mejor es Hacer”, el cual fue seleccionado y ya comenzó a funcionar.

El objetivo de la propuesta es la reparación y refacción del mobiliario de esta y otras instituciones de la ciudad a cargo de los propios estudiantes y al respecto el joven señaló que “nos encontramos con que había muchísimos elementos de la institución a la que pertenecemos que no estaba en condiciones de ser utilizado, entre ellos mesas, sillas, pizarrones y vimos que teníamos la facilidad de conseguir los materiales para arreglarlos, pero no poseíamos las herramientas necesarias. Además nos dimos cuenta que este inconveniente también se estaba dando en otras escuelas de la localidad y ante esta situación me surgió la idea y la inquietud de presentar este proyecto para solicitar dinero para comprar las herramientas y así poder llevar adelante la refacción del mobiliario”.

Cabe señalar que los arreglos los está llevando a cabo un grupo de jóvenes estudiantes que, además, ya tienen experiencia en oficios, porque son albañiles y otros carpinteros. “En el colegio no tenemos demasiado problemas para realizar las refacciones, porque somos todos adultos y conocemos un poco de cómo hacerlo, pero en las escuelas primarias en las que intervenimos, se desarrolla la tarea con la ayuda de los padres de la cooperadora”, aclaró Richter.

La institución que más se ha beneficiado del trabajo de estos jóvenes es la Escuela Secundaria Nº 47 “Eduardo Federico Hasenkamp”. “Allí estuvimos trabajando sobre la parte de caños de las mesas, lijando y pintando, pero nos cuesta conseguir la madera de las mismas. De las sillas ya adquirimos el repuesto de las tablas”, contó el estudiante, quien además, emocionado, dijo que “empezamos porque lo que más nos gratifica es hacer cosas; la verdad es que uno ve que hay muchos faltantes y todo el mundo dice ‘qué bueno sería hacer’ pero nadie hace. Nosotros dimos el primer paso de empezar a arreglar las sillas y las mesas de las escuelas, incluso antes de saber que nos aprobarían el proyecto y que íbamos a tener las herramientas, lo hicimos con unas prestadas. Con un poquito de voluntad y un mínimo de tiempo, se pueden hacer estas cosas, que benefician a nuestra comunidad”.