Familias que luchan pero siguen adelante: Hoy la historia de Cecilia Kranevitter

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Kranevitter cecilia [1600x1200]El Observador sigue publicando desde hace varios años, historias de vida de familias que fueron y son ejemplo de constancia, esfuerzo, sacrificio y fortaleza. Esta semana hacemos referencia al caso de la joven Cecilia Kranevitter (27 años), quien días pasados sufrió de repente una trombosis pulmonar bilateral, que es una obstrucción arterial, lo que provoca que no llegue la suficiente cantidad de oxígeno a los pulmones. Siendo  potencialmente mortal. El diagnóstico no es fácil, pues a menudo, existen pocos signos que puedan orientar al profesional sobre la misma. Kranevitter comentó que “los médicos, lo primero que me preguntaron fue si fumaba o tomaba alcohol, cosa que no lo hago, inclusive sigo una dieta de nutricionista para tener una alimentación saludable. Tampoco tengo diabetes u otro problema de salud, que es lo que preguntan normalmente los profesionales ante la aparición de esta enfermedad. También me consultaron si tomaba algún medicamento y les dije que solamente usaba pastillas anticonceptivas, que producen más coágulos de sangre, lo que habría provocado esta trombosis”. La joven recordó que “entré en un estado cianótico (color azul violáceo en la piel) y ya no tenía oxígeno en ninguna parte del cuerpo y me tuvieron que internar en terapia intensiva, en el Sanatorio Adventista del Plata de Libertador San Martín varios días”. Explicó que “empecé una semana antes de que me descubrieran la enfermedad, con dolores de espalda, después en el brazo izquierdo y posteriormente, para el lado del corazón, lo que fue un detonante. Sentía además que me agitaba mucho… Tenía la sensación de que los pulmones se me venían para adelante y prácticamente las partes del cuerpo no me respondían, precisamente por esa falta de oxígeno. A las piernas ni las sentía del dolor que tenía” detalló.

Kranevitter comentó que “la obra social me cubre lo que son los medicamentos, pero no los inyectables que tuve que aplicarme cuando estaba internada, que son importados. Además, todavía no me derivaron a un especialista en trombofilia, que será un paso posterior… Como son altos los costos que tengo que afrontar, mis compañeros de la facultad organizaron un evento (venta de pollos, se concretó el pasado domingo), ya que me quieren ayudar, en el pago de la internación. Son unos compañeros excepcionales, al igual que los del trabajo y mucha otra gente que oró, que me mandó mensajes, que estuvo acompañándome en este difícil momento”. Cecilia contó que “después de lo que me sucedió, mis pulmones no están normales, sino que están reaccionando a todos los medicamentos. Me explicaron los médicos que va a llevar un proceso, que puede llegar a los 6 meses y después, tendré que seguir de por vida con los anticoagulantes para que se me desintegren los trombo”.

 – ¿Qué le dijeron los médicos sobre la posibilidad de tener hijos en el futuro?

– En este momento sería riesgoso, pero con control, se puede. Lo que sí, me prohibieron el uso de pastillas anticonceptivas… Después de lo que me ocurrió, investigué y averigüé sobre esta enfermedad… En Crespo hubo personas que sufrieron trombofilia, más que nada en mujeres a las que se les descubrió la misma en los embarazos y personas mayores de 40 años, por eso sorprendió mi caso, que se haya dado en una edad tan temprana…

– Son obstáculos difíciles que la vida también presenta… 

– Sí, que con mucha fe, estoy superando, con el apoyo de mi familia, de mis amigos… Soy muy creyente, católica, pero muchas personas de otras religiones me han acompañado, han orado por mí. Estoy muy agradecida, porque el acompañamiento psicológico es muy importante para salir adelante…