Familias que luchan pero siguen adelante. Esta semana la historia de Patricia Stieben

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Stieben patricia [1600x1200]El Observador sigue publicando historias de vida de familias que fueron y son ejemplo de lucha, esfuerzo y fortaleza y de personas que tuvieron obstáculos en el camino y que con deseos de superación, pudieron sobrellevar esas dificultades propias que la vida les deparó. Esta semana, dialogamos con Patricia Stieben (49 años, casada con el abogado Alberto Feu y con una hija de 11 años), conocida por su profesión de docente, a quien se le detectó una difícil enfermedad, pero mucha fortaleza y con el apoyo de sus seres queridos y siguiendo estrictamente los tratamientos médicos, está saliendo adelante.

Patricia comentó que “soy una persona muy cuidadosa en el tema de los controles médicos, que me los hago periódicamente desde hace muchos años. Un día, detecté una anomalía, como que algo no estaba funcionando bien, fui al médico de guardia, me hicieron unos estudios y descubrieron que padecía cáncer de ovario y que el mismo, estaba muy avanzado. Fue una cosa inesperada, porque tres meses antes, me había hecho una serie de chequeos, que habían dado todo bien. Me explicaron que hay casos que suceden y lamentablemente me tocó a mí. Fue algo muy explosivo y repentino”. Recordó que “soy docente desde hace muchos años en una escuela rural. Cuando el médico me informó que no podía ir a trabajar, yo estaba como personal único y le dije que igual iba a seguir yendo a mi trabajo, porque no podía dejar sin clases a mis alumnos. Fue ahí que comenzó a hacer el certificado médico y empecé a tomar conciencia de que venía grave la cosa. Creía que era indispensable, que la escuela no iba a poder seguir sin mi presencia y no es así, realmente hay momentos en la vida que uno tiene que dar prioridad a su salud”.

– ¿En qué pensó más en ese momento?

– (Patricia) Lo primero en lo que pensé fue en mi familia, en especial en mi hija, tan pequeña y que podía quedar sola. Eso fue lo terrible, pero jamás me negué a hacer el tratamiento, siempre hice lo que los médicos me aconsejaron y pidieron. Quiero rescatar el avance que hay en la medicina en Crespo y en el Sanatorio de Libertador San Martín. Realmente, no nos podemos quejar…

– (Alberto) Fuimos los dos al médico, cuando le hicieron la ecografía y al enterarnos de lo que tenía mi esposa, nos invadió una impotencia muy grande, es como que si se te viene el mundo abajo, como decir y sentir que todo lo que habías planificado y hecho, se derrumbó en un segundo. Pero gracias a Dios, estamos saliendo adelante. Es una enfermedad que hoy ya no es tan catastrófica, que tiene cura. Hay que pelearla…

– ¿Cómo se lucha contra esta enfermedad?

– (Patricia) Es muy duro, pero una debe levantarse, sacar fuerzas y seguir luchando, porque hay muchas cosas lindas y satisfacciones por disfrutar en la vida. A los pocos días, en uno de los momentos más difíciles, vino el Padre Rubén (párroco de la Iglesia del Rosario) y estuvimos charlando un largo tiempo. Me quedará marcado lo que él me dijo: “Vas a ver las cosas lindas que te va a traer el cáncer”. Y yo me enojé y le dije “pero cómo me puede decir una cosa así, ¡qué me va a traer cosas lindas esta enfermedad!”. Y la verdad es que tuvo razón, a pesar de estos días de angustia, me pasaron cosas lindas, como por ejemplo, volví a reanudar la amistad con una de mis mejores amigas, con la que estuve peleada durante más de 10 años. Un día se acercó y vino a acompañarme… Y así, muchas personas, que demostraron que me quieren, hoy están a mi lado. Son cosas que me dan muchas fuerzas para pelearla y salir adelante.