INTA y una fundación impulsan investigaciones para fortalecer el cultivo de arroz en Argentina

arrozEl desarrollo de variedades de alto rendimiento, calidad culinaria y resistencia a enfermedades ubican a Argentina en el 8° puesto como exportador mundial de uno de los cultivos comestibles más importantes del mundo: el arroz. Así, los materiales genéticos obtenidos en el marco de 25 años de articulación entre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y la Fundación Proarroz, cubren más del 70% del área cultivada de Latinoamérica.

Alberto Livore, investigador del Instituto (Concepción del Uruguay), señaló que el programa de mejoramiento desarrolló variedades como Cambá INTA Proarroz, Puitá INTA CL y Gurí INTA CL. Según un informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, la variedad última nombrada abarcó un 65% del área sembrada en la provincia, secundada por Yeruá (15 %) y Cambá (10%). Por su parte, el Instituto Riograndense de Arroz de Brasil dio a conocer las 10 variedades de arroz más plantadas en el país vecino, durante la campaña 2015-2016, donde también encabeza la lista el cultivar “Gurí INTA CL” con el 29,51% y en segundo lugar, Puitá INTA CL (22,39%). Asimismo, Colombia, Nicaragua, Costa Rica y República Dominicana también adoptaron las variedades desarrolladas en el marco del convenio INTA-Proarroz, lo que rubrica la importancia del trabajo logrado en el país. Estos cultivares se comercializan en esos países mediante un acuerdo de vinculación con la empresa BASF Corporation.

En arroz, la calidad tanto industrial como culinaria es fundamental. “Por un lado, el productor demanda mayor rendimiento, la industria pretende que no se quiebre, sea traslucido y tenga panza blanca y por otro, el consumidor busca un arroz que no se pegue”, expresó Livore y aclaró que “todos estos atributos fueron priorizados por nuestro programa de mejoramiento”.

Si bien cada semilla posee características particulares, “Gurí” es el resultado del cruzamiento de Puitá y Cambá. “Obtuvimos un cultivar que posee propiedades destacadas, como resistencia a un herbicida, alta productividad y excelente calidad molinera”, expresó el profesional.

“Puitá” en tanto, posee resistencia a los herbicidas del grupo de las imidazolinonas (una patente generada por el INTA vigente en varios países productores de arroz), lo que le permite hacer un control completo de las malezas y aumentar los rindes. En el caso de “Cambá”, presenta una excelente calidad molinera, máxima blancura en el pulido y a su vez, “obtiene buenos rindes industriales” detalló.

Para que las innovaciones trasciendan del ámbito científico a la agroindustria, es clave la vinculación tecnológica. En ese marco, Hugo Müller, presidente de la Fundación Proarroz, señaló que “desde hace 25 años ambas instituciones impulsan una investigación única en su tipo en el país, a partir de la cual lanzamos al mercado variedades más competitivas”. El dirigente remarcó que “estamos en un proceso de mejora continua en la producción de semillas y obtenemos variedades que permiten lograr un stand de plantas sin malezas indeseables y que, por lo tanto, proporcionan una tasa de retorno importante”.

“En el marco de este trabajo articulado, se prevé para principios del año que viene la inscripción de una cuarta variedad, con características que mejoran los materiales actualmente difundidos”, adelantó Müller y explicó que “buscamos que sea tolerante a la pyricularia, que germine a bajas temperaturas –lo que puede posicionarla para siembras más tempranas– y que posea alta estabilidad en la calidad molinera y culinaria”.

Con el foco en aumentar la eficiencia y en mantener un elevado nivel de producción, la Fundación Proarroz tiene como objetivo en el mediano plazo, acceder a financiamiento para construir una planta propia de clasificación y secado de semillas de vanguardia en Entre Ríos, que brinde servicios a toda la industria semillera del arroz.

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