Especialistas destacan el crecimiento que tuvo la vitivinicultura en Entre Ríos

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viñedosEstudiantes, emprendedores, técnicos y productores provenientes de Concepción del Uruguay, Rosario, Buenos Aires, Santa Fe, Paraná, Líbaros, Crespo, Las Cuevas, Concordia, Gualeguaychú, Lucas González, La Paz y Nogoyá, participaron de la Jornada Regional de Poda de la Vid, que se concretó la semana pasada en Victoria. El evento fue organizado por la Agencia de Extensión Rural local del INTA, el Instituto Nacional de Vitivinicultura y el Instituto VIER, con el fin de capacitar en una de las tareas elementales que se realizan en un viñedo para la producción vitivinícola.

Los encargados de dicha capacitación fueron Alejandro Marianetti, José Gibbs, Miguel Boroni y Felisa Sabattini, con la coordinación de Raúl Brassesco y Vanina Ezpeleta. En la ocasión, se brindaron clases teóricas y prácticas, destacándose el aporte del profesor Hugo Tabares de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos, entidad que trabajó en un relevamiento de los productores vitivinícolas entrerrianos.

El Ing. Gibbs sostuvo que es interesante el desarrollo que tiene la actividad en esta zona y remarcó que “nosotros intentamos guiarlos o asesorarlos para llegar a buen término con la producción. Estas jornadas sirven principalmente para que el productor aprenda los conceptos básicos de la poda y para llevar adelante sus viñedos. Esta es mi primera visita a este lugar y puedo decir que es maravilloso todo lo que he visto”.

Por su parte, el Ing. Marianetti subrayó que “la enseñanza sobre la poda de la vid, tanto la de formación como la de fructificación, se realiza con la idea de transferir el conocimiento sobre la manera en que se lleva esta operación, que es fundamental. Con la poda, uno arma la planta, maneja temas fisiológicos y puede regular el crecimiento y la producción para que comience el cultivo de la mejor manera posible. La idea es que, si se inician en la actividad, lo hagan para lograr el éxito que no es simple. La vid es un cultivo muy noble, pero intensivo, que requiere mucho trabajo personal y capacitación. El mercado del vino es muy competitivo y hay que tratar de ser diferente para lograr el éxito comercial”.

El jefe de la Agencia de Extensión Rural Victoria del INTA, Ing. Brassesco, insistió y valorizó el éxito de la jornada, basándose “en la conformidad mostrada por los asistentes, al hacer las prácticas correspondientes en dos de los viñedos de la zona y en el esfuerzo realizado por todo el equipo de la AER, por el grupo de comunicaciones de la EEA Paraná e integrantes del Instituto VIER. Todo ese esfuerzo coronó una jornada marcada por el entusiasmo tanto de los disertantes como de los asistentes, que generó un fluido intercambio de opiniones, con el aporte, muy interesante, de profesionales académicos y técnicos”.

Entre los ensayos que realizó el INTA Victoria, se trabajó en las pruebas de 3 principios activos (fungicidas) de última generación inscriptos para el uso en la vid, en reemplazo de los tradicionalmente usados. En dichos estudios se obtuvieron resultados óptimos, explicó.

En los viñedos experimentales que el INTA Victoria tiene en los  “Corrales VIER”, se encuentran además, los ensayos con uvas Marsellan. Entre los avances, con una de sus producciones dentro del mismo estudio, pero que se realizó en la zona de Crespo, se suma el hecho de haber obtenido su primera vinificación de su producción con resultados calificados como “muy prometedores” luego de ser analizados en la Delegación Rosario del INV. Allí se consideró a la cepa Marsellan, como la opción más aconsejable para la vitivinicultura entrerriana.

El Ing. Brassesco destacó la importancia y “el contacto permanente con el Ing. Agr. Hernán Ojeda, director del Instituto Nacional de Investigación Agronómica de Francia, quien nos acompaña con el manejo y adecuado tratamiento de la cepa Marsellan. Además, entre las novedades de este año, implementaremos un viñedo experimental de uva de mesa Rosada Moscatel sin semilla (Variedad Tinogasteña), material obtenido y enviado desde el INTA de Catamarca, con unas 40 plantas que serán la base para la obtención de plantines que se utilizarán, en futuras campañas, para su distribución a pequeños productores familiares pertenecientes al Minifundio Fruti-Hortícola de Victoria”.

El crespense Martín Girbich (tiene su producción en la zona de Aldea Jacobi) destacó la importancia del trabajo interinstitucional que se llevó a cabo y señaló que “en mi caso, tengo viñedos realmente nuevos o pequeños. De la poda, sale el verdadero secreto del rinde y de la conducción del equilibrio de las plantas. Es el paso principal para la planta y la producción. Es por eso que nosotros, no tenemos que dejar de venir a estas capacitaciones del INV con las que colabora el INTA. Uno en cierta forma se siente protegido y con el respaldo para optimizar la producción”.

Otro de los productores asistentes a la jornada, Gabriel Basaldella, rosarino con viñas en Las Cuevas (Diamante), expresó que “la verdad el curso fue muy interesante. Nos aportó muchísimo, sobre todo teniendo en cuenta que, en general, somos todos productores nuevos en la zona. Es muy importante. Hay que valorar tanto la participación del INTA como la del INV, no sólo en este curso sino que permanentemente nos están apoyando en todos nuestros emprendimientos”.

Cabe consignar que se encuentra en gestión la formación de un nuevo Grupo Cambio Rural II de vitivinicultores y la contratación de un enólogo para la época de la vendimia. Todo esto permitirá perfeccionar la elección de los momentos óptimos de cosecha de la fruta según maduración de las diferentes cepas, como así también sus posibles combinaciones.