En “Grandes Reportajes”, creadores del “Merendero Maná” contaron sus objetivos

Este año, Mónica Schimpf y su esposo Gustavo Herneta, abrieron un merendero en su local comercial de calle Sarmiento de Crespo, donde atienden de lunes a viernes por la tarde y recientemente, incorporaron el sábado, donde brindan el almuerzo. Empresas, instituciones y vecinos vienen colaborando para que esta loable iniciativa, siga su curso y pueda crecer. Esta semana, visitaron el “Centro Periodístico de Entre Ríos”, donde en diálogo con el Cont. Fernando A. Huck, director de El Observador y conductor del programa “Grandes Reportajes” de Canal 6 ERTV, contaron los motivos que los llevaron a desarrollar este emprendimiento solidario y los objetivos que persiguen.

– ¿Qué los llevó a abrir este merendero?

– (Herneta) Fue un sueño que teníamos desde hace muchos años. Somos de la Iglesia de Dios de Paraná y cuando entramos en el camino del Señor, las puertas se fueron abriendo para que podamos iniciar este merendero. Al principio, lo “bancábamos” nosotros solos, pero después se fue sumando gente conocida, que colabora con cajas de leche, azúcar y así, fuimos creciendo, hasta atender hasta 25 chicos. Hoy son aproximadamente 15 niños de los barrios 73 Viviendas y San Miguel que concurren diariamente. Sabemos que el Club Sarmiento tiene su merendero para los chicos que juegan al fútbol en esa institución, que la Iglesia Congregacional tiene su espacio también. Nuestro objetivo es que esto se agrande cada vez más y aclaramos una vez más que no hablamos de religión, solamente le damos a conocer quién es Dios, cómo se ora, se agradece por los alimentos… Vienen chicos católicos, bautistas, de todas las religiones.

– ¿En Crespo hay gente con muchas necesidades alimentarias?

– (Schimpf) No lo sabemos, porque de los chicos que vienen al merendero, no conocemos la realidad de su casa. Sabemos que son chicos del barrio y apuntamos a ellos, porque los veíamos jugar todo el día en la “canchita” y quisimos darles un lugar y que puedan tener todos los días su leche, yogurt con cereales, jugos. Con mi esposo hacemos siempre algo casero, como panqueques, torta rusa, pastafrolas, bizcochos. Lo que más necesitan es amor y contención y nos enseñaron muchas cosas a nosotros también. Podemos compartir un momento con ellos, los escuchamos, nos cuentan sobre la escuela y vemos que se sienten contentos de estar con nosotros. Hubo días que hicimos manualidades, lo transformamos en un lugar de encuentro.

– (Herneta) Algunos de chicos vienen de familias complicadas, por lo general casi todos son hijos de padres separados, con otras parejas y todo eso origina problemas en ellos, que se trasladan a la escuela, a su carácter y uno trata de darles la paz que necesitan…

– (Schimpf) Días pasados fue un chico que estaba muy dolido, porque le dijeron que el merendero era solamente para pobres. Le expliqué que no es así, que no importaba si son ricos o pobres, sino que queremos que ellos estén cómodos y contenidos…

– (Herneta) Tenemos chicos de los 3 a los 14… Al principio, los padres tenían ciertos temores de mandarlos, porque se decía que se les inculcaba una religión, pero nosotros solo les enseñamos a orar, a agradecer…

– (Schimpf) Empezamos de lunes a viernes y los mismos chicos nos pedían un día más y les gustó la idea de armar un almuerzo para los sábados. Después de comer, charlan, juegan y se van a las 14.30. Hay chicos que me han dicho, “Mónica, ¿puede hacerlo los domingos también? Son chicos muy educados, tienen un gran corazón y aprendemos mucho de ellos. Nos gusta dar al prójimo, así el Señor sigue bendiciendo. Muchos nos dicen que somos unos locos, pero es la locura que nos lleva seguir a Dios…

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