El Parador Usina pone en valor a los artistas entrerrianos, la gestión cultural y sigue sumando público

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Más de 10.000 personas pasaron este fin de semana por el Parador Usina en Paraná. El público joven fue el protagonista de los encuentros. El ciclo del gobierno de Entre Ríos, Cultura Encendida, continúa hasta el 3 de marzo.

Emilia Cersofio, Tonolec, 12 Monos, Javier Molosetti y La Colonia, el Diego Mazza, la payasa Eureka, el Dúo Karma y Un rubio peronista fueron los anfitriones del Parador Usina este fin de semana. La iniciativa, impulsada por el Gobierno Provincial a través de la Secretaría de Turismo y Cultura, ya cuenta con importantes repercusiones y buenos comentarios entre el público entrerriano y los turistas, constituyéndose en una alternativa de excelente calidad artística y de producción en la región. Cabe destacar que la iniciativa es integralmente gratuita.

La tarea de producción: movimiento hormiga y desafío colectivo
Es viernes y los trabajadores y trabajadoras estatales de Cultura van ingresando al espacio que comparten dos organismos culturales emblemáticos en la provincia: La Vieja Usina y el Instituto Audiovisual de Entre Ríos. Su tarea es organizar la jornada antes de que los primeros asistentes se agolpen sobre la calle gregoria Matorras de Paraná.

La propuesta del Parador ha llamado la atención por su sobresaliente producción y organización. Estas tareas implican un trabajo aceitado entre los equipos y los diferentes roles dentro de cada área específica: la producción ejecutiva, la logística, la administración, los recursos técnicos y la comunicación -tanto sea interna, como externa-. Cada uno de estos núcleos deben funcionar orgánicamente para hacer posible un evento de esta envergadura, y además, sostenerlo ininterrumpidamente durante casi dos meses.

Trabajo grupal con roles definidos
Carina Netto es gestora cultural y música de Paraná, forma parte del equipo de producción que lleva adelante la conducción el evento en el centro cultural La Vieja Usina, junto a Marcia Amoroso (producción artística); Francisca D´Agostino (producción general y directora de La Vieja Usina) y Sebastián Gómez (coordinación de escenario). “Para mí el Parador significa un movimiento amplio de cultura entrerriana en su máxima expresión, con el condimento de la visita de otros artistas de diversas ciudades. Es un trabajo organizado grupalmente, planeado con directivas y donde cada uno cumple su rol. En el equipo de producción nos consultamos las decisiones y debatimos, pero también nos contenemos el uno al otro. Siempre al finalizar cada fecha, realizamos una reunión de análisis y se re trabajan los puntos a fortalecer para que las jornadas salgan aún mejor. El trabajo grupal funciona horizontalmente”, dijo Netto entusiasmada.

En relación a las reacciones y comentarios del público durante las diez noches que el Parador ya lleva en su haber, Netto destacó que “hay un conjunto de aspectos que hacen que los encuentros sean muy hermosos y exitosos. Y las reacciones van transformándose en el transcurrir de las fechas. El público se acerca y disfruta la noche; no importa quien esté tocando, las personas van igual y se predisponen a conocer quizá un género nuevo. El Parador Usina es para todes, eso se instaló. Las personas vienen a disfrutar del arte en todos sus colores. Es, además, una importante apuesta de la Secretaría de Turismo y Cultura de Entre Ríos, y de parte de la dirección de La Vieja Usina”.

Sentando precedentes
Por su parte, Sebastián Gómez, productor de bandas y especialista en sonido; y actualmente a cargo del escenario al aire libre del Parador, dijo que “la experiencia es alucinante. Creo que esta propuesta va a sentar un precedente, porque es tremenda la iniciativa que ha tenido la Secretaría de Turismo y Cultura y el equipo que está trabajando”.

En lo que respecta específicamente a su rol en el escenario a cielo abierto Gómez declaró, “a mi me toca ser jefe de escenario que significa ser el nexo entre los técnicos, los artistas, el equipo técnico de los artistas, el equipo de producción. Me toca hacer la logística del escenario, los horarios del escenario y las pruebas. Los vínculos que se han generado están realmente buenos y se trabaja con mucha fluidez y dinámica. Esas relaciones entre los equipos de trabajo, aportan un plus y creo que también por esa razón, las cosas están saliendo tan bien como están saliendo”.

Pasadas las 20, mientras se levantaba la nochecita, llegaron los primeros grupitos de personas y se reunieron en algunos sectores del predio. Desde temprano se respira un clima distendido y amigable que se vio reflejado luego en el intercambio con las y los artistas. Los que ya conocen la dinámica le indican a los y las nuevas como orientarse. Emilia Cersofio y su trío dieron el puntapié inicial a la noche, que tuvo luego a Gabi Zonis y Francisco Cuestas compartiendo una canción especialmente compuesta para esta temporada y que celebra la vida y el paisaje entrerriano. Diego Mazza generó luego el clima como antesala a la actuación de Tonolec, a quién el público acompañó con cálidas muestras de afecto, disfrutando tanto de las nuevas producciones del grupo como los clásicos “La Cazadora” o “Indio Toba”.

Importante presencia de artistas locales 

Todavía no eran las seis de la tarde del sábado y la banda 12 Monos arrancaba la prueba de sonido. Junto al escenario, en una tarima más baja Diego Mazza acomodaba su teclado, su guitarra, sus consolas. Mientras tanto el equipo técnico de Javier Malosetti interrumpía la concentración de Sebastián un trabajador de La Vieja Usina encargado de la limpieza, que de tanto en tanto sacaba su celular y grababa. Malosetti saludaba a los músicos paranaenses antes de marcharse a descansar un rato. Las chicas de Reverso Company aprontaban en camarines su vestuario para la intervención y los puestos de comida arrancaban con las brasas de la parrilla o los quemadores.

Chapu Javier con su performance en vivo fue el encargado de abrir la noche en el escenario mayor. Con golpes electrónicos y al mismo tiempo contagiosos bailaba sobre una base electrónica agitando sus brazos y piernas llenas de diversos tatuajes.

Reverso Compatible hizo mover a los espectadores de un lugar a otro. Sobre la pared de la sala de convenciones y con proyecciones de Cosmomedia cuatro chicas se movieron al compás de “Thriller” de Michael Jackson. Abajo, en tierra firme, las personas hacían silencio y contenían la respiración mientras capturaban sus historias de instagram.

Diego Mazza hace su magia sobre la pequeña tarima, casi bailando. Con su variedad de climas canta e interviene con sonidos electrónicos. Sonidos de pájaros e imaginarios surcos acuáticos que evocan paisajes. Por momentos, aparece la costa con niños jugando, chicharras y sapucay, y por momentos palabras distorsionadas. Un pulso constante se mantiene y sobre él, nuevos ritmos conversan. Algunos instrumentos se hacen reconocibles, mientras que otros se esconden. “En el fondo del río viene llegando a la isla”, canta Mazza entre los intervalos.

Arranca 12 Monos. En la composición general se aprecia el gran manejo de la escena que tiene la banda y la comunicación con el público. “Celebramos este espacio para los artistas locales”, dijo el cantante al terminar de corear “yo no sé nada de amor”. Seguidamente, cantaron también el tema “Sobre la arena” junto a Gabi Zonis; y cerraron el show con eufóricas palmas. Cerrando la noche Malosetti y La Colonia cautivó a un público emocionado.

Domingo de mucho tránsito
Este domingo fue uno de los más concurridos desde el inicio del Parador Usina a mediados de enero. Eureka con sus ocurrencias comenzó la interacción con el público infantil brindando piruetas, magia, canciones y malabares que sacaron sonrisas y aplausos en chicos y grandes.

Mientras, emprendedores de la economía social que forman parte del programa Manos Entrerrianas ofrecían juguetes, ropa, libros y otros artículos para niños y niñas en los puestos del espacio común. Dúo Karma trajo luego canciones desde las orillas cubanas entusiasmado al público que pidió más al terminar el espectáculo.

Más tarde el “Rubio Peronista” hizo reír a un público muy dispuesto y distendido con su humor político que refleja en muchas de sus narrativas la situación actual del país y los devenires de la política en la vida diaria de los argentinos. El domingo concluyó, como ya es habitual, con una película argentina al aire libre, en la que Ricardo Darín y Mercedes Morán protagonizaron “El amor menos pensado”.

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