El Papanicolaou ayuda a diagnosticar para tratar de manera oportuna

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uteroEntre Ríos, a través del Ministerio de Salud, promueve la búsqueda activa y la captación de mujeres para la realización de Papanicolaou en distintos efectores públicos. También, la oportuna entrega de los resultados y el seguimiento de las consultas y los tratamientos sugeridos.

El cáncer de cuello de útero –la segunda causa de muerte por cáncer en las mujeres, la primera es el cáncer de mama– afecta en cualquier clase social. Los equipos de salud y en particular el Programa Provincial de Prevención de Cáncer de Cuello de Útero que depende de la Coordinación General de Programas de la cartera sanitaria, concentran los esfuerzos en la difusión de campañas y estrategias de comunicación y concientización para la adherencia a la realización regular de estudios específicos de diagnóstico, como el Papanicolaou (PAP).

Claudia Enrique es la responsable del área y explica que cuando “una mujer se realiza el Papanicolaou en forma regular, el cáncer de cuello de útero se detecta en etapas preinvasivas y el tratamiento es prácticamente cien por ciento efectivo, lo que le permite seguir teniendo una vida normal, incluso tener hijos”. De esta manera, este estudio “antiguo y útil” permite la detección temprana y el tratamiento oportuno de forma eficaz.

El trabajo del Programa de Prevención de Cáncer de Cuello de Útero consiste en que las mujeres concurran a los servicios de salud y se hagan el Papanicolaou, cuidando que los servicios de salud estén disponibles, sean amigables y confortables. Enrique resalta: “El Papanicolaou debe hacerse en un lugar agradable, íntimo, donde la mujer no tenga que esperar mucho tiempo y los resultados estén en tiempo y forma para identificar aquellas mujeres que tienen que seguir con sus controles porque el PAP les ha dado normal e identificar aquellas que tienen algún problema y tienen que realizar más estudios o un tratamiento”.

A la hora de explicar qué es el cáncer de cuello de útero, la responsable del área provincial destaca que está relacionado con una infección por virus del papiloma humano (VPH). “El contagio con el virus es muy frecuente en la adolescencia cuando las personas empiezan a tener relaciones sexuales. Pero la mayoría de las personas se curan solas del virus, sólo un porcentaje muy pequeño no se cura del virus, tiene una persistencia y a través de los años puede terminar en un cáncer de cuello de útero”, explica Enrique.

Ahora bien, la tan mencionada detección temprana es posible en el lapso de unos 10 a 15 años. De ahí la importancia de las campañas. “Trabajamos junto a los servicios que, en su área programática, salen a buscar e identificar aquellas mujeres que no se hacen el PAP regularmente. En este sentido, la funcionaria destaca que es fundamental que cada centro de salud, cada hospital haga un relevamiento de su zona de influencia, salga con sus equipos de terreno –agentes sanitarios, médicos comunitarios, enfermeras comunitarias– y puedan identificar en la búsqueda activa aquella mujer que por lo menos hace más de tres años no se hace un Papanicolaou”.

En cada campaña se gastan muchos esfuerzos, recursos y termina haciéndose el pap la mujer que va sola y lo hace todos los años.

Otras estrategias: En este camino de lograr más diagnósticos oportunos se suma la toma del Papanicolaou con la detección de VPH. En Argentina, Jujuy y unas cinco provincias más sumarán esta nueva estrategia de detección viral. La expectativa es que Entre Ríos sea parte de este convenio nacional porque –evaluó Enrique– “si estamos hablando que el cáncer de cuello de útero tiene que ver con la persistencia de un virus, si puedo hacer detectar el virus voy a mejorar muchísimo el diagnóstico y la detección en el grupo de edad en donde es más frecuente el cáncer de cuello de útero”. En el caso de Jujuy a todas las mujeres mayores de 30 años se les realiza el PAP y detección de VPH.

El Programa Provincial de Prevención de Cáncer de Cuello de Útero cuenta como edad objetivo a las mujeres de 25 a 65 años. Y recomienda hacerse el primer Papanicolaou al año del inicio de las relaciones sexuales, el segundo al año siguiente y mantener un intervalo de dos años entre un estudio y el siguiente, sobre todo si el PAP dio negativo.

La provincia cuenta con agentes sanitarios específicamente dedicados a la búsqueda de mujeres que tienen estudios realizados con resultados alterados y no se han hecho los tratamientos. “Tenemos un sistema informático que indica cuando una mujer tiene un resultado alterado y no ha encarado el tratamiento y gente especializada que hace la búsqueda de estas mujeres”, detalla Enrique.

También cobra gran importancia la red de laboratorios de anatomía patológica, de citología, la devolución de los resultados y el seguimiento de cada una de las detecciones.

“En Entre Ríos, desde 1998 ha ido bajando la mortalidad por cáncer de cuello de útero”, destaca Enrique, expresando que con las distintas estrategias, “las cifras tienen que mejorar abruptamente”.

Desde 2011 la vacuna contra el VPH también es parte de la política de salud, orientada a descender los índices de mortalidad a causa de cáncer de cuello de útero.

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