El Gobierno tomará medidas severas ante una nueva «intromisión» de EEUU

0004327255El canciller Héctor Timerman recibió este martes en su despacho al encargado de Negocios de los Estados Unidos, Kevin Sullivan, a cargo interinamente de la embajada en Argentina y le expresó el profundo malestar y enérgico rechazo del Gobierno nacional «a las impropias declaraciones del diplomático estadounidenses con relación al cumplimiento de los pagos a los acreedores de la deuda reestructurada».

Sullivan consideró el lunes que la Argentina se encontraba en default contra la posición del Gobierno que ratificó en reiteradas oportunidades su voluntad y capacidad de pago.

En ese sentido Timerman advirtió a Sullivan que «la Argentina ha honrado todos sus compromisos en tiempo y forma en las condiciones que lo ha acordado en el 2005 y el 2010 y lo seguirá haciendo» y le recordó que «el propio gobierno norteamericano conoce las consecuencias perversas de la sentencia del juez Griesa, tal como expresó en abril de 2012 en su presentación como amicus curiae de la República Argentina, cuando sostuvo que ‘la interpretación de la cláusula pari passu puede permitir que un solo acreedor frustre la implementación de un plan de reestructuración con apoyo internacional'».

Por eso advirtió a Sullivan que «la Argentina no tiene deudas en cesación de pagos con Estados Unidos ni con ningún otro país».

El Canciller le señaló además que «la Argentina deplora que Estados Unidos no haya aceptado dirimir las responsabilidades de su Estado por el daño ocasionado por su Poder Judicial ante la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas, donde jueces independientes hubieran resuelto la cuestión aplicando criterios legales, equitativos y justos» y le recordó que «Estados Unidos tampoco acepta la jurisdicción de la Corte Interamericana y de la Corte Penal Internacional en temas vinculados con la violación de los derechos humanos».

Recalcó que Estados Unidos no se unió «al amplio consenso logrado en las Naciones Unidas sobre la necesidad de establecer un Marco Legal Regulatorio para la Reestructuración de Deudas Soberanas» y deploró que «durante las negociaciones no haya tenido una actitud cooperativa».

Finalmente, el canciller Timerman le aseguró al representante de la embajada estadounidense que «de repetirse este tipo de intromisiones en los asuntos internos de la República Argentina se adoptarán las más severas medidas estipuladas en la Convención de Viena sobre la conducta de los representantes diplomáticos».