El fugitivo por un crimen en Mendoza y su nueva vida en Paraná

0
2

patrullero entre riosUna efectiva investigación conjunta de la Policía de Entre Ríos y sus pares de Mendoza, permitió detener en Paraná a Alejandro Gabriel Amitrano, acusado de asesinar a su hija de un año en la provincia cuyana en 1999.

El seguimiento a la madre del acusado permitió confirmar el domicilio del prófugo y capturarlo. En la mañana del lunes se realizó la detención en la vía pública, para evitar todo lo posible un trauma en la actual pareja del acusado que se encuentra embarazada y dará a luz en el mes de febrero.

El operativo se realizó en calle O’Higgins al 753, donde el ahora detenido, manejaba hasta hace pocas horas un minimercado.

Fuentes policiales confirmaron que Amitrano, vivía en Paraná con otro nombre. Se hacia llamar “el gringo” González, que es su segundo apellido.

Entre otras de las características físicas con las que intentó ocultar su identidad, se puede mencionar que dejó crecer su cabello y el mismo, alcanza hasta la mitad de su espalda. También presenta una espesada barba.

Además, dejó en el olvido su pendiente pasado y logró construir una vida en Paraná. En la misma, se incluye una nueva mujer con la cual tendrá una hija en febrero próximo.

El nuevo Amitrano era propietario de un minimercado en Paraná y estaba construyendo una casa junto al comercio que dirigía. Además, tenía el hábito de salir solamente una vez al día de su negocio. Era durante la mañana, cuando llevaba hasta la vereda los carteles con las ofertas de su comercio.

Además, Alejando Gabriel Amitrano González de 39 años de edad, acusado de asesinar a golpes a su pequeña hija de un año en 1999, jugaba al fútbol con veteranos.

En la zona de barrio Los Pinos de Paraná, los vecinos no salen de su asombro por el operativo policial realizado este lunes en el lugar para detener a Amitrano.

La mayoría de los vecinos consultados por Elonce TV y que prefirieron mantenerse en su anonimato, aseguraron que “parecía una persona normal”, aunque si les llamaba la atención su aspecto físico y mencionaron, su pelo largo, los bigotes y la barba.

Otros manifestaron su “preocupación” por la actual mujer de Amitrano que está embarazada y dará a luz en el próximo mes de febrero.

Hubo algunos vecinos que lo señalaron como una persona violenta y aclararon que, si bien nunca mantuvo peleas a golpes de puño, sí era un “hombre de carácter”.

 

El caso se inició hace 13 años cuando el padre de una niña de un año, ingresó con la pequeña al hospital de Niños de Mendoza, con un supuesto cuadro de meningitis o problema hepático, según relató el progenitor. Sin embargo, los médicos detectaron que la menor había sido maltratada y brutalmente golpeada, y le habían provocado graves lesiones.

La sospecha se centró en el padre quien habría sido el autor de los golpes. El hombre era hijo de un empresario que era gerente de producción de la empresa Bagley en San Luis, se pudo conocer.

El oficial principal, Juan Riveros, de la dirección de Inteligencia Criminal de la Policía de la Provincia de Mendoza indicó que el padre de la menor, se fugó en el mismo momento que comenzaron las sospechas sobre su persona y “aprovechó la urgencia para escaparse desde el mismo hospital”, dijo. A partir de allí hubo allanamientos y “nunca más se lo pudo ubicar”. La niña falleció y por el caso imputaron a su madre en 1999. Sin embargo, durante el juicio en 2001, la mujer fue absuelta por falta de mérito, con lo cual el crimen quedó impune.

Por su parte, la captura sobre Alejando Gabriel Amitrano quedó pendiente y luego de diferentes medidas judiciales, la causa fue archivada por un largo período hasta que surgió dato del paradero del supuesto asesino que desde hace, al menos una década, residía en la capital entrerriana.

Ahora, Amitrano tendrá que ser juzgado por el delito de homicidio agravado por el vínculo.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here