Ébola: Una epidemia que ya mató a más de 4.000 personas

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ebolaLa directora de Epidemiología de Entre Ríos, Lic. Silvina Saavedra, en diálogo con FM Libertad 98.3 explicó que “hay un protocolo que se implementó en la provincia desde cuando se declaró el alerta mundial de Ébola, por la alta transmisibilidad y por los casos que venían ocurriendo en África. Nuestro país no recibe vuelos directos de los países donde está desatado el mayor problema, pero se exigen pasos que se deben cumplir ante cualquier eventualidad. Por una situación que despierte sospechas, de una persona que tuvo contacto con algún paciente de ébola, se les hará un seguimiento durante 21 días, principalmente tomándole la temperatura”.

– ¿Y en los casos de argentinos que viajan a África…?

– Si se puede evitar ir a los 3 países que hoy tienen la enfermedad, es mejor. Es un virus con un alto contagio y la evolución no es de las mejores, ya que más del 50% puede morir y la persona que se enferma, debe tener un aislamiento…

 

Alerta mundial

 

El brote de Ébola que se inició en África Occidental, el peor desde 1970, aún no puede ser controlado. La alerta mundial y el pánico, se extiende luego de que el virus se hiciera presente en Estados Unidos y España. Desde el gobierno nacional afirman que Argentina es el único país de América Latina que tiene un sistema para detectar y analizar casos de Ébola en 24 horas, lo que es importante para evitar la expansión de una epidemia de estas características.

Esta patología, que fue bautizada de esa manera por el Río Ébola (en Zaire), es una enfermedad infecciosa viral aguda que produce fiebre hemorrágica y se caracteriza por una alta tasa de mortalidad, que oscila entre el 50% y el 95% de los afectados. Se trata de un virus que está presente en animales y que los humanos contraen al entrar en contacto con la sangre, las secreciones u otros fluidos de los mismos. Se ha podido constatar que en África, el “murciélago de la fruta” es un portador natural del virus y que su distribución geográfica coincide en buena medida con la de los brotes registrados.

El contagio entre humanos solo puede producirse mediante el contacto directo a través de cortes o heridas en la piel o mediante las membranas mucosas con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales con personas que han sido infectadas. El contacto se suele producir al cuidado a una persona que ya está enferma con el virus, de ahí que se den también bastantes casos entre personal sanitario.

Los síntomas iniciales son fiebre, debilidad intensa, dolores musculares, dolor de cabeza y garganta irritada. A continuación se producen vómitos, diarrea, sarpullidos, problemas renales y en algunos casos, hemorragias internas y externas. Los análisis en el laboratorio han detectado además, leucocitos y plaquetas bajas en la sangre.

El periodo de incubación del Ébola, desde que se entra en contacto con el virus hasta que aparecen los primeros síntomas, es de 2 a 21 días. Dado que estos son parecidos a los de otras enfermedades como la malaria o el cólera, la mejor manera de constatar de que se está ante la enfermedad es mediante análisis de laboratorio.

Lamentablemente no existe una vacuna en el mercado contra este virus, si bien hay varias que están siendo probadas, aún está en la fase experimental. Tampoco existe un tratamiento específico para combatir los efectos de la enfermedad, más allá de suministrar hidratación oral con soluciones con electrolitos o fluidos intravenosos a las personas contagiadas, así como atención paliativa.

La mejor manera de evitar que este virus tan mortífero se propague es la concienciación de la población sobre los riesgos de la enfermedad y sobre las medidas de protección e higiénicas que hay que adoptar, principalmente está en ser más constantes en el lavado de las manos. Las personas deben evitar el contacto físico cercano con los enfermos y en el caso de los enfermeros y médicos, deberán atenderlos usando siempre guantes, gafas y otra ropa de protección. El personal de laboratorio que realiza los análisis también debe extremar las medidas de precaución, ya que existe un alto riesgo de contagio, al igual que las personas encargadas de los entierros.