Dr. Albino estuvo en El Observador y habló de las críticas que recibió, de educación, aborto, Iglesias y de los 240 centros que creó para combatir la desnutrición infantil

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El médico pediatra, premiado a nivel nacional e internacional y creador de la reconocida Fundación Cooperadora para la Nutrición Infantil, Dr. Abel Albino (71 años, 5 hijas y 4 nietos), dialogó esta semana con el Cont. Fernando A. Huck, director de El Observador sobre diferentes temas que hacen a su actividad, en especial, hizo hincapié en los centros que creó en todo el país para la prevención de la desnutrición y recuperación de niños menores de 5 años.

“Después de recibirme de médico me fui a Chile, donde conocí al Dr. Fernando Mönckeberg, un hombre notable y lo escuché decir que iba a frenar la desnutrición en ese país. En ese momento yo tenía 25 años y él 45. La semana pasada fui a visitarlo, hoy tiene 92 y logró el objetivo que perseguía, porque su proyecto fue respetado por los sucesivos gobiernos en ese país. Hoy la mortalidad infantil en Chile es la más baja de América Latina, cuando era la más alta por entonces. Me impresionó mucho lo que fue logrando, soy de Mendoza, por lo que me queda muy cerca Santiago, así que iba todos los años, viendo periódicamente este fenómeno que produjo. Hay 2 maneras de combatir la desnutrición, primero con un centro de tratamiento, que es lo que se hizo en Chile y nosotros en CONIN trajimos ese modelo hace 25 años, pero le agregamos a cada problema una respuesta concreta y sin querer hicimos el primer centro de prevención de desnutrición del mundo” afirmó.

– ¿Hay muchos problemas de desnutrición en Argentina?

– Donde hay pobreza hay desnutrición. Siempre el hilo se corta por lo más delgado, que son los chicos y los ancianos. El primer paso para la solución es el diagnóstico. Hace 3 años nos decían que estábamos mejor que Alemania. “No hay pobreza acá” afirmaba un ministro y resulta que teníamos una pobreza de casi el 30%. La desnutrición primaria es porque a la persona le falta comida y es sorprendente que ocurra eso en Argentina, si producimos alimentos para 450.000.000 de personas y tenemos un país que tiene territorio para producirlos para aún más, para 1.500.000.000. Pensemos que Italia tiene 301.000 km2 y la provincia de Buenos Aires solamente, 307.000 km. Italia cuenta con 75.000.000 de habitantes y Argentina, con 10 veces más de territorio, tiene la mitad de la población que en Italia.

– ¿Cuántos centros tiene CONIN?

– En todo el país tengo 240, muchos de los mismos están en Salta. El gobernador de esa provincia se entusiasmó con esta idea, porque ve que le va bajando un punto por año la mortalidad infantil…

 

Juventud y la educación  

 

– ¿Cómo ve a la juventud actual?

– Hay que hacer de la Patria una gran escuela, porque si se caen esos conceptos, se cae el país. Por lo tanto, hay que volver a las fuentes, volver al estudio, a la lectura…

– ¿Ayuda o perjudica que chicos de 4 ó 5 años ya usen la computadora, el celular…?

– Ese exceso e intoxicación de información superficial no sé si nos beneficia tanto. Son herramientas magníficas, como es la televisión, pero si pone “pavadas” en la misma, estamos liquidados. La computadora es de gran utilidad, si las llenamos con cosas buenas, que nutran, sirvan. Tenemos que poner buenos programas educativos, artísticos, estimular a los chicos en el arte, en ciencias, letras…

– Comparado con otros países, se dice que el nivel educativo en Argentina es más bajo…

– En general, no sacamos un muy buen puntaje, pero no es para echar culpas a nadie, sino para que nos pongamos entre todos a ver qué hacer para mejorar esos índices. Necesitamos un proyecto de país. Una vez le pregunté a una alta autoridad de Nueva Zelanda, cómo hace su país para salir de las dificultades y claramente respondió: “Sencillo, nos juntamos a almorzar los presidentes de los 5 partidos políticos y cuando nos levantamos de la mesa, ya está trazada la política de Estado para los próximos años. El partido que resulte ganador no tiene importancia, porque cualquiera que sea, tiene que cumplir este protocolo, que juramos mano sobre mano. Cantamos el himno, nos abrazamos y se cierra el acuerdo político hasta dentro de 4 años…

– Imposible de implementar aquí…

– Pero divididos y odiándonos, no vamos a llegar a ningún lado…

– ¿Cómo ve la política?

– Es la primera vez en 25 años de historia que tiene CONIN que un presidente nos llama, nos escucha y firma un convenio con nosotros. Eso fue muy alentador. Habíamos pedido audiencias y esperábamos una convocatoria. Siempre digo que tener un diagnóstico es clave. No hay que tener miedo a un cáncer, lo que se necesita es que me lo diagnostiquen si lo tengo, porque puedo luchar contra la enfermedad, pero si lo desconozco, no puedo hacerlo. Lo mismo pasa con la desnutrición, es como un cáncer social, que nos afecta, es un daño individual y social y la solución está entre todos. Si los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales, el empresariado, las iglesias, escuelas, colegios, universidades y comunidad nos ponemos detrás de este tema, seguro lo solucionaremos.

– ¿Cómo ve el trabajo de las Iglesias en el aspecto social?

– Las iglesias en general están en una transformación, el asunto es que siga existiendo la “moral cristiana”. Las Iglesias no pueden dejar de existir. Todas las religiones buscan difundir “no matar, no robar, no mentir”, tener reglas morales…

– Muchas veces en la escuela de eso no se habla de forma tan enfática…

– Eso, sobretodo, se aprende en la casa y debería ser así. Después de los 18 años, una persona puede elegir de acuerdo a sus convicciones y preferencias. Lo ideal es que los chicos aprendan estas cosas en la casa, que tengan a su papá y mamá. La familia es la única escuela de la humanidad que existe. ¿Dónde aprende un varón a ser varón si no es mirando a su padre o una mujer a ser mujer si no es mirando a su madre? ¿Dónde se aprende a respetar a un anciano si no se tuvo a un abuelo o a respetar a un bebito si no se tuvo un hermanito…?

 

Papa Francisco 

 

– ¿Ha hablado con el Papa?

– He estado con él 3 veces ya siendo Papa. Anteriormente también, porque hace unos 13 años me entregó el premio “Juntos Educar” del Arzobispado, muy lindo reconocimiento. Después, lo visité en 3 ocasiones en el Vaticano, estuve una semana viviendo en Santa Marta. Hace algunos años participé de una reunión de pastores y pregunté, ¿por qué me invitan…? Y me dijeron que eran muy amigos del entonces cardenal Bergoglio y él les dijo que llamen al Dr. Albino. Esos 600 pastores que se juntaron en Córdoba, estaban esperando el mensaje de CONIN y nos ayudan en todos lados…

– Además del nombrado, vemos en su trayectoria importantes premiaciones, doctorados… 

– Sí, por todo el trabajo social que hago. Me han premiado numerosas universidades y tengo 8 doctorados “Honoris Causa”, uno es de la Universidad de Entre Ríos (C. del Uruguay)… Recibí en 2 ocasiones el “Premio Konex”, soy “Premio Domingo Faustino Sarmiento” del Senado Nacional…

– Hay enfermedades que están creciendo como el SIDA y volviendo otras que parecían erradicadas, ¿a qué cree que se debe?

– Otra vez tenemos tuberculosis, la sífilis, la gonorrea nuevamente haciendo estragos… Tenemos que combatir la pobreza extrema, combatir la ignorancia, romper el círculo vicioso de miseria-pobreza y trabajar en lo cultural, transformarlo en un círculo virtuoso. Así, todas las enfermedades van a disminuir.

 

Ley de Aborto

 

– Hace poco se votó en contra de la “Ley del Aborto”, ¿cree que se volverá a intentar en 2019?

– Es posible que la presenten una y otra vez y la hagan algún día efectiva, pero seguirá siendo una barbaridad. Los médicos somos profesionales del arte de curar, no de matar. Matar no es ningún derecho. Nadie tiene derecho a matar. Lo que tenemos derecho es a vivir…

– En Canadá se oficializó que la marihuana, se va a vender libremente…

– Veo en la edición de esta semana de El Observador lo que dice Patricia Caro: “La mitad de los chicos consume marihuana con total desaprensión”. Ella es una especialista. Esto nos debería afectar, alertar y reunir a todos para combatir este flagelo. Si lo leo como una noticia más, como que no es un problema mío, lo más probable es que nos va a seguir destruyendo la marihuana… Cualquier cosa que a uno lo esclavice es mala, le afecta el raciocinio, la inteligencia, las relaciones humanas, la vida intelectual, la vida social y familiar, el progreso económico… Si crecen estas adicciones es porque debe ser que las familias están fallando. Tenemos que hablar más con nuestros hijos, alertarlos más, aconsejarlos mejor, tenemos que unirnos más los adultos para darles buenas pautas, no puede ser que nos crucemos de brazos y que esto suceda. Debemos luchar para salir de este problema y de cualquier otro…

 

 

Críticas recibidas     

 

– ¿Es difícil defender hoy una idea como lo hizo usted, por lo que recibió tantas críticas…?

– Siempre es difícil. A veces las críticas son frontales, a veces hay intención de pegar a propósito y otras será porque tenemos un instinto de autodestrucción. No dije nada que no sea correcto. No ofendo a nadie ni agredo a nadie… No tengo ni sueldo en CONIN, no acepto cargos, sino que trabajo por amor a este país que me dio todo… Lo que pasa es que en Argentina pareciera que no podemos estar juntos o trabajar codo a codo. En televisión todo es pelea, no hay puntos de encuentros…

– ¿Es culpa de los medios de comunicación o del crisol de razas que se ha mezclado y está el gen del enfrentamiento?

– Un día le pregunté a un periodista francés que fue Mendoza a entrevistar a un arriero, que encontró un avión que había caído en Tupungato y me contestó que en Francia como cualquier país, también necesita buenas noticias, que nos unan. Aquí pasan a veces películas de hombres degradados, violentos, como si fuesen historias de hombres notables que hicieron un bien a la humanidad, pero acá nadie sabe quién es César Milstein o Federico Leluar, quienes fueron premios nóveles. En los billetes aparece una ballena, un conejo y no tenemos la cara de esos hombres, figuras señeras dentro de la humanidad…

* Más información, en edición impresa de este viernes 26 de octubre en la edición impresa de El Observador del Litoral 

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