Crespo: Siguen las quejas por ruidos molestos de vecinos desaprensivos

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vecinos-ruidososCada verano se acrecienta un problema que en verdad nunca fue erradicado en la ciudad. Se trata de los ruidos molestos, generados por vecinos con decibeles intolerables, que a cualquier hora del día deciden escuchar radio o ver televisión con música a un volumen excesivo, manejar automotores que aceleran o corren picadas a altas revoluciones de motor con caños escapes libres, organizar bailes en lugares no habilitados o grupos musicales que se juntan en una casa de cualquier barrio y se ponen a ensayar temas musicales a enorme volumen, sin importarles si interfieren o no el descanso o la actividad de los demás ciudadanos, lo mismo que el ensayo de comparsas, el sobrevuelo de avionetas con altavoces que emiten propagandas, etc.

Los medios que integran el Centro Radial Televisivo y Periodístico de Entre Ríos, con sede en esta ciudad, son receptores cada semana de decenas de quejas de este tipo. Algunas de ellas se canalizan a través del Juzgado de Faltas, otras se traducen en avisos telefónicos a la comisaría, culminando con la concurrencia de los uniformados hasta el domicilio de quienes perturban la tranquilidad, para solicitarles moderación, mientras que la mayoría no dice nada, pero despotrica por lo bajo su bronca contra el vecino, el gobierno, la policía y cualquiera que no hace nada para ayudarle a reencontrarse con el silencio, la paz y la salud. No se trata sólo de tener sentido común de convivencia, sino que también existen normativas claramente establecidas en el ámbito municipal.

Juez de FaltasEl Observador consultó al respecto al Juez de Faltas, Dr. Javier Méndez, quien si bien informó que “conforme a lo establecido en la Ordenanza 33/97, está prohibido de 12.00 a 15.00 y de 23.00 a 6.00, producir o reproducir ruidos que superen en 10 db el nivel de sonido ambiente, es razonable suponer que ningún vecino deba aguantar ruidos molestos innecesarios en forma prolongada a ninguna hora cercana a las establecidas. La ordenanza rige tanto para la vía pública, como para plazas, parques, salas de espectáculos, locales bailables, centros de reunión y cualquier otro lugar en el que se desarrollen actividades públicas o privadas, incluidas las casas de familia”. Si bien el Ejecutivo puede requerir de oficio que se efectúen los controles de decibeles, habitualmente ocurren a partir de la formalización de una denuncia por parte de algún vecino ante el Juzgado de Faltas. Al constatarse, no sólo se intima a quienes generan ruidos molestos, innecesarios o excesivos a abstenerse de seguirlos haciendo, sino que también se les fija una multa, conforme lo establecido por el cuadro tarifario del Código de Faltas vigente. Cabe destacar, que en caso de reincidencia, el municipio está facultado para disponer el secuestro del material productor del ruido.

Con accionar coordinado entre la Subdirección de Tránsito y el Juzgado de Faltas, oportunamente se han realizado controles y de hecho en 2012, dos locales bailables fueron clausurados por 10 días, debido a la molestia que causaba la propagación de música a alto volumen. Reiteradamente y más aún los fines de semana, inspectores constatan e instan a deponer este tipo de actitudes, pero aún así, el problema sigue persistiendo. Quizás imprimirle un cumplimiento más estricto a la mencionada ordenanza, corrija o eduque a quienes invaden la armonía auditiva del resto de la comunidad, que sólo pretende descansar tras sus largas jornadas de trabajo.

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