Crespo – Otra discusión ciudadana: votar o no votar a los 16

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En esta primera semana de septiembre ingresó a la Cámara de Diputados de la Nación un polémico proyecto, impulsado por los legisladores Jorge Yoma y Diana Conti, para modificar el Código Electoral Nacional y así permitir el derecho al sufragio a los adolescentes, a partir de los 16 años. La Comisión de Asuntos Constitucionales está analizando la iniciativa por estos días, que ha generado un debate público, contexto en el cual múltiples sectores se han manifestado, en una leve mayoría en contra del voto optativo que se promueve entre los 16 y 18 años. En Crespo también tuvo lugar esta discusión, a la cual muchos ciudadanos se sumaron opinando a través de los medios de comunicación, guerreándose preguntas sin respuestas: ¿Podrán casarse sin permiso, comprar y vender, serán imputables a los 16 años…?

“Es torpe pensar que un chico no tiene capacidad para votar a los 16 años”, dijo el senador Aníbal Fernández a la prensa nacional cuando fue consultado sobre el tema. Sin embargo, el neurocientífico Facundo Manes, entrevistado por Radio 10, que se retransmite en esta ciudad a través de FM Crespo 101.9, sostuvo que “el cerebro del adolescente está en plena maduración, básicamente regulando los impulsos con el cerebro racional”. El prestigioso médico, docente de la Universidad de Buenos Aires y profesor de Neurología y Neurociencias Cognitivas en la Universidad Favaloro, pidió congruencia a la hora de tomar decisiones en el Congreso y agregó: “La ciencia es la base para el desarrollo social de un país. Si en Argentina nos llenamos la boca hablando de la ciencia, no la dejemos de lado cuando pensemos leyes que pueden tener una implicación en la sociedad”.

No resulta menor destacar, que de aprobarse el proyecto, 2.100.000 adolescentes argentinos y extranjeros con residencia, se sumarán al padrón y podrán ejercer esta nueva potestad a partir de las elecciones legislativas del año que viene y las presidenciales de 2015. En Crespo el número de jóvenes con más de 16 años puede no resultar significativo en sí mismo, pero considerando las últimas elecciones, ese puñado de votos bastaría para cambiar al intendente elegido por el pueblo.  Canal 6 Entre Ríos TV reporteó a chicos de esa edad y menores de 18, quienes casi unánimemente dijeron no estar preparados, mostrando además desinterés en el tema. Pero más curioso aún resulta el intento frustrado por someter a los mismos a un cuestionario básico elegido al azar, puesto que ante la primera pregunta de quién asume el cargo de presidente del Concejo Deliberante en la ciudad, todos manifestaron no saber que lo hacía automáticamente el viceintendente y desistieron de continuar. Entonces y pese al apoyo que hacen los referentes políticos adhiriendo a la propuesta nacional, vale la pena reevaluar: ¿Están maduros nuestros adolescentes de 16 para votar?

En esta y otras oportunidades, El Observador dará a conocer algunas de las posturas expresadas por actores de la sociedad, como el Padre Ariel Talavera, quien coordina las actividades de los jóvenes que se acercan a la Parroquia del Rosario y que al respecto comentó: “A esa edad en general hay mucha inmaduréz en los chicos. De hecho protagonizan la deserción en las escuelas, tienen problemas de aprendizaje, no estudian o no aprueban muchas materias y poner gran parte de nuestro futuro en manos de ellos, me parece que es un poco rebuscado. Sólo algunos casos particulares están en condiciones de tener un juicio crítico interesante de los temas, pero son la minoría. En gran parte los chicos no saben que van a hacer de sus vidas. Su horizonte no va más allá de lo que van a hacer el fin de semana. Desconocen las autoridades, los partidos políticos, por eso estaría bueno plantear la participación de los mismos en profundidad y con tiempo. Más que apostar a hacerlos votar hay que reforzar la educación cívica, que es mucho más amplia que ir a los comicios. Aunque la idea es hacerlo optativo, cualquier psicólogo lo puede decir, los chicos son muy influenciables. A los 16 todavía se está definiendo su personalidad y de hecho se guían por modas, por publicidades, por eso las campañas de consumo apuntan a esa franja de edad. No tienen un juicio crítico desarrollado. Sin dudas van para donde los lleva la ola. Por otra parte, es contradictorio, porque dicen que chicos menores de 18 años son inimputables cuando roban o cometen un crímen, pero al mismo tiempo parece que tienen el grado de responsabilidad suficiente como para elegir gobernantes”.

El desconocimiento de información general, actualidad y de diversos temas de índole política constituyen otro ítems del debate. Valeria Viola, profesora de Ciencias Políticas en el nivel secundario, sostuvo que “no sería pertinente la sanción de este proyecto” y opinó: “No es que uno los quiera limitar, pero son inmaduros en cuanto a los conocimientos del rol ciudadano. Me parece que deben aprender algunas cosas antes y hasta por la propia experiencia de vida es necesario pasar esa edad. Hay que analizar también el involucramiento que tendrían los jóvenes en la política y ver realmente cuál es el rol que se pretende que jueguen los adolescentes”. Varios docentes locales confirmaron que los chicos no tienen el hábito de leer diarios, escuchar programas de radio de interés general y mucho menos en televisión, dado que naturalmente sus motivaciones pasan por otro lado. Incluso hasta el mismo Marcelo Tinelli, conductor admirado por las nuevas generaciones y cuyo programa no va en línea con la formación ciudadana, pero es uno de los más consumidos por la sociedad argentina, expresó su crítica al proyecto y dijo: “Me sorprendí cuando leí en los diarios que puede votar alguien a los 16. Me cuesta verlo votar a mi hijo Francisco con 16 años. Lo veo todavía muy niño”, comentario del que también muchos padres se hicieron eco.

El gremio docente también dio su punto de vista, a través de la delegada local de AGMER, Mirta Ponce, quien explicó: “Consideramos que el chico debe reunir las condiciones necesarias para votar. No queremos que vayan forzados porque se necesiten votos. Resulta ser que hasta hace poco a los 16 años no podían formar grupos juveniles en las escuelas y ahora sí son responsables. Debería acompañarse un currículum especial que refuerce sus saberes, para que aumente la calidad del voto y no sólo la cantidad, porque en las escuelas tienen materias como instrucción cívica o formación ética y ciudadana, pero no son suficientes y por su edad son fáciles de manipular. Se está tratando de lograr algo políticamente y me parece que tenemos que ser más conscientes de lo que implica”.

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