Crespo: Menos del 10% de alumnos de primaria fueron a recuperatorio

El 13 de diciembre comenzó el período de recuperatorio del nivel primario, al que muchos alumnos ya sabían que iban a asistir, porque de acuerdo a las notas que se fueron sacando durante los trimestres anteriores y los últimos exámenes, su promedio no llegaba al 6. Esta instancia de exámenes, permite al estudiante demostrar que aprendió los contenidos no alcanzados durante el año en cada materia. El Observador realizó un relevamiento en los establecimientos educativos de la ciudad, cuyos directivos informaron: en la Escuela N° 105 “Patria Libre” menos del 10% de los alumnos debieron recuperar saberes. En la Escuela N° 187 “Argentina Soberana” 30 chicos no alcanzaron los objetivos anuales. En la Escuela N° 203 “Guaraní”, no aprobaron a tiempo 44 estudiantes, pero se informó que en dicha institución los alumnos no rinden exámenes, sino que se los hace desarrollar actividades de integración de conocimientos, con otras herramientas de aprendizaje que difieren a las empleadas durante el ciclo lectivo. Los docentes registran diariamente los avances de cada niño y determinan su superación o no en cuanto a conocimientos. Asimismo, en forma optativa durante el mes de febrero los alumnos con dificultades de aprendizajes pueden concurrir a realizar un repaso con los docentes, para evitar que los padres deban costear una maestra particular al iniciar el grado. En la Escuela N° 54 “Tomás Guido” 25 niños tuvieron que recuperar. En las instituciones privadas se registraron 30 estudiantes para esta instancia en la Escuela N° 70 “San José” y 71 en el Colegio Sagrado Corazón. Cabe aclarar, que el promedio de alumnos es más o menos similar en todos los establecimientos, pero los números señalados varían en función de la matrícula que concentran.

A diferencia de otras ciudades, la situación en Crespo no es demasiado preocupante si se considera que sobre un total de 2.295 alumnos que cursan el nivel primario, un poco más de 200 son los que debieron volver a las aulas a rendir.

Cómo superar los nervios del examen

Para muchos pequeños ir a recuperatorio no es tarea sencilla. Además de sentirse en ocasiones observados despectivamente por sus pares y percibir la presión de sus padres porque deben sí o sí aprobar, los nervios suelen jugarles una mala pasada, más aún si no están acostumbrados a dichas instancias. La Lic. en psicología Vanesa Bolemberg, explicó al respecto: “Para un menor, rendir es una situación límite, porque se les piden determinados conocimientos que a lo largo de los meses no les han resultado fáciles de comprender. Normalmente los papás advierten que sus hijos pueden perder el año, pero para ellos la preocupación pasa porque si no aprueba estarán con un grupo distinto de amigos en el curso. No les agrada lo que sus compañeros pensarán, dado que se asocia a un fracaso. Tienden a experimentar días de angustias, que se manifiestan con estados de nerviosismo, irritación, miedo y hasta pánico hacia la idea de un examen. Es importante que el chico que rinde comprenda que la vida está llena de desafíos que tendrá que afrontar. Que siempre la sociedad le demandará más, pero debe estar seguro de sí mismo y de lo que es capaz de dar. Es indispensable el acompañamiento familiar, no desde el reto o la represión sino desde el aliento a que supere ese inconveniente y después darle herramientas para que aprenda técnicas de estudio que no lo lleven a rendir nuevamente el año próximo”.

La profesional sostuvo que es importante quitar la carga negativa sobre el docente, quien en muchos casos aparece como el culpable de que el chico tenga que rendir. Esas manifestaciones que se producen en el seno familiar repercuten negativamente en el alumno, puesto que comienza a temerle y crea una referencia malvada. “La particularidad de los exámenes es que uno tiene que responder en forma inmediata, entonces debe primar la calma, porque es una única oportunidad. Hay niños que de repente se brotan frente al momento de tener que hacer la prueba, tienen ataques de asma o ataques de pánico y eso es producto de la somatización que ha hecho de esa circunstancia”, dijo la psicóloga.

Bolemberg remarcó que los padres deben estar atentos a los resultados escolares de sus hijos durante el año, para prevenir que tengan que atravesar por estos períodos de recuperación. Por otra parte, brindó algunos concejos para que los más chicos lleguen mejor preparados a rendir: “Es aconsejable ir incorporando conocimientos paulatinamente, porque si se pretende aprender un cúmulo de información de una sola vez, lo más probable es que se produzca un vacío en la memoria del niño. Hay que distribuir lo no aprendido, durante los 10 días que hay entre el cierre del ciclo lectivo y el día de la prueba, para que sea realmente un proceso de aprendizaje. Quien va a rendir tiene que descansar bien la noche anterior y haber recibido una buena alimentación los días previos. También hay técnicas de relajación y de concentración que pueden resultar provechosas para prepararse. Se debe evitar hablar sobre temas de examen con otros compañeros antes de ingresar al aula, porque se corre el riesgo de que alguno haya comprendido mal y la información se desvirtúa. Sumado a ello, siempre hay detalles que unos se aprendieron y otros no, pero que tal vez no son significativas para el profesor o no formarán parte de lo que se tome y quien no lo sabe entrará en pánico. Albert Einstein siempre decía que ‘frente a situaciones límites, vale más la creatividad que el conocimiento’, entonces tenemos que aprender a buscar formas ingeniosas de resolver problemas, que en este caso serían las preguntas del docente”.

 

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