Crespo: Friklee da consejos para encontrar al amor de tu vida

Desde siempre en nuestra cultura, las chicas buscan el hombre perfecto y los chicos a la princesa de sus sueños, pero estos ideales a menudo no se hacen realidad, al menos en el primer intento. Actualmente el enamoramiento ha perdido su valor en sí mismo y “ponerse de novio” parece cuestión corriente, pero formar una pareja no debe ser tomado tan a la ligera si en verdad se busca a alguien para toda la vida. Con el espíritu de ahorrarle a los adolescentes y jóvenes dolores de cabeza, sufrimientos y altibajos emocionales, Walter Friklee (pastor, secretario de la Asoc. de Iglesias E. Bautistas de ER, con experiencias de servicio en Méjico y Canadá), escribió el libro “Mientras buscas novio o novia, te cuento mi historia” y en diálogo con El Observador, explicó: “Es una historia que aborda la parte sentimental de aquellos que están interesados en encontrar su novia/o, a través de mi experiencia con Laura (estudiante de teología), que actualmente es mi esposa. Nos conocimos 2 semanas antes de que yo viaje por un año a Canadá y durante ese tiempo fuimos amigos por Internet. Cuando volví, ella se fue a México y por otro año estuvimos contactándonos a través de la computadora. El amor on line por sí solo no funciona, porque tienen que darse ciertos detalles, como ser que en un determinado momento ambos estén cara a cara. Después de eso hay todo una construcción de la relación, que demanda mucho tiempo y fuerza de voluntad. Quien el día de mañana va a ser tu esposa/o, tiene que primero ser tu mejor amiga/o, porque fuera de la atracción física debe haber contención, seguridad, comodidad y demás. No se puede salir directamente a ‘buscar un novio’, antes deben quemarse otras etapas. La necesidad de ser amado/a hace que muchas veces se pierda el verdadero objetivo. En el libro voy dando diferentes principios, ideas, conceptos y concejos de cómo llevar adelante un noviazgo, entendiendo que el fin del mismo es el casamiento”.

Para el autor de esta novela basada en una historia real, las relaciones sexuales, los embarazos y la convivencia no debe darse hasta tanto no llegue la formalización del matrimonio. No obstante, por dictar talleres para jóvenes, manifestó ser conscientes de que actualmente estas situaciones son casi cotidianas y señaló al respecto: “Lamentablemente las mujeres se acercan a un hombre esperanzadas en conseguir su amor y creen que a través del sexo lo van a atraer más rápidamente. A la larga esto no trae ninguna otra cosa que no sean problemas. Resulta difícil hacerles entender a las adolescentes, que un chico joven lo único que busca es una satisfacción sexual momentánea. Que si tienen relaciones casi sin conocerse, para ellos no significa nada más que un buen momento. Algunas dejan sus estudios o pierden el buen rendimiento que tenían, se distancian de sus familias, se van de sus hogares y son decisiones arrebatadas que no llegan ‘a buen puerto’. Con la ilusión de conquistar al hombre de su vida, las jovencitas acceden a tener sexo, muchas veces quedan embarazadas y si bien un hijo les da madurez y es una bendición, les modifica toda la planificación que tenían para el futuro”.

Friklee sostuvo que una de las razones por las que las parejas no funcionan, tiene que ver con la corta edad a la que comienzan a entablar relaciones sentimentales los adolescentes. “A los 13, 14 o 15 años ya están preocupados por iniciar un noviazgo, mientras que en otros países hay jóvenes de 21 años a los que sólo les interesa terminar su carrera, conseguir trabajo, viajar y salir con amigos y después de todo eso recién llega el enamoramiento. Se advierte que con ese modelo de experiencia, no tienen la cantidad de fracasos que tenemos nosotros, que definimos primero la situación sentimental y después qué carrera estudiaremos. En qué invertirá su vida una persona, su personalidad y su proyecto de vida, sin duda son ejes para acordar con la persona elegida, pero para ello hay que estar seguro de lo que uno mismo quiere para su vida, de cuál es su propósito. Pensar en tener novio y después en quién voy a hacer, es hacer las cosas al revés y arrastrar a alguien a ese destino fortuito. Si a una chica le gustan los niños y planifica ser docente, trabajar en una guardería o abrir un centro de pequeños abandonados y se pone de novia con alguien sólo porque le atrae físicamente, pero resulta que no le caen bien lo chicos, evidentemente van a tener un problema serio en la convivencia diaria. Ni imaginar lo que ocurrirá cuando ella quiera ser mamá, hasta probablemente se separen. Lo mismo si alguien quiere ser un empresario exitoso y le va a invertir 10 o 15 horas al trabajo y la novia lo único que quiere es estar en la casa con su amor cerca, entonces tampoco va a funcionar”, dijo el escritor.

 

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