Brambilla: «No nos quedemos de brazos cruzados, hay muchos desafíos por delante»

Tras 8 años de mandato y avalado por la ciudadanía con el voto popular que lo consagró como senador por el departamento Paraná, Juan Carlos Brambilla se despidió de la función pública local este sábado 10, en oportunidad de realizarse el acto de traspaso de mando del municipio. El ex intendente dijo estar conmovido al retrotraerse y analizar los objetivos cumplidos en este tiempo. Asimismo, remontándose a diciembre de 2003, el justicialista señaló: “Veníamos de la peor crisis que la Argentina haya soportado y Crespo no escapó a esa realidad. De hecho, una importante empresa había dejado a muchas familias sin trabajo. La noche en que asumí hice un compromiso junto al equipo que me acompañó y era que las puertas de la municipalidad iban a estar abiertas para todos los reclamos y así fue. En ese momento, no podía explicitar en su totalidad el plan de gobierno que tenía pensado poner en marcha. Me comprometí ante el pueblo a ser un intendente no solamente de un sector, sino de toda una ciudad. En consecuencia creamos un área sensible para atender esas dificultades, como lo fue la de Producción y Desarrollo. Buscamos la posibilidad de construir una escuela secundaria y finalmente levantamos 2, una de carácter terciario y un secundario público. Incluso hace poco abrimos los sobres de licitación de una tercera, que será la Escuela Nº 74. Los caminos vecinales también fueron una gestión hecha por el municipio, cuyo mejoramiento fue canalizado a través de Vialidad. Trabajamos fuertemente en inversiones para el Parque Industrial. Hicimos realidad la construcción de la rotonda. No nos olvidamos de los que menos tienen, porque hicimos hincapié en la acción social y pensamos en las personas que no tenían viviendas, por eso construimos 180 unidades habitacionales. Inéditamente hicimos partícipe al Consejo Deliberante de la adjudicación de terrenos a las familias que veían como un sueño lejano construir su propio hogar. Creamos el área de Discapacidad. En fin, hace 8 años me comprometí a un montón de cosas, que poco a poco se fueron cumpliendo, incluso aquellas que dudábamos si podríamos concretarlas. Se cerró una página en la historia de la cual esta comunidad decidió participar. No nos quedemos de brazos cruzados, porque hay muchos desafíos por delante”.

Con emoción y cierta nostalgia, el presidente municipal saliente dijo que llegó el final de su historia como empleado municipal, haciendo referencia a su futuro como legislador provincial y recordó: “Ingresé a esta institución estatal en 1967, teniendo apenas 13 años. Luego vinieron 20 años de gremialistas y ahora culmino un período lleno de realizaciones, que no hubiese podido hacerlas realidad sin la participación de todos los crespenses”. En esa línea de pensamiento, Brambilla agradeció a Dios, a las instituciones, a los empresarios y comerciantes, especialmente a su familia y también a los empleados municipales, sobre quienes manifestó: “Ellos fueron el brazo ejecutor de cada una de las políticas implementadas. Me respetaron no sólo por ser intendente, sino porque había en mí un compañero que había tenido la posibilidad de subir a un cargo. Actuaron en consecuencia y se merecen que los destaque”.

A los jóvenes funcionarios, el ex mandatario les pidió que “asuman sus responsabilidades con seriedad y compromiso, sólo así cuando finalicen esta etapa tendrán la conciencia tranquila por haber cumplido con el deber”.

Brambilla finalizó su discurso parafraseando a Martín Fierro: “Si alguno en esta historia sospecha que le doy palo, sepan que olvidar lo malo también es tener memoria. Más nadie se sienta ofendido, porque a ninguno incomodo y si canto de este modo, por encontrarlo oportuno, no es para el mal de ninguno sino por el bien de todos”.

 

 

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