Córdoba: Son al menos 66 los heridos por la explosión en una planta de químicos

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e_1415347613Al menos 66 heridos, varias de ellos internados y al menos dos en grave estado, es el saldo parcial de una terrible explosión ocurrida luego de un incendio en una fábrica de productos químicos en el barrio Alta Córdoba.

La potente deflagración, que derivó en un hongo de humo oscuro y lenguas de fuego de considerables dimensiones, provocó cuantiosos daños en varias decenas de viviendas y comercios por la onda expansiva.

Entre las personas que se encontraban más graves estaban una mujer de 70 años y un hombre que habían sufrido severos traumatismos. 
También resultaron heridos un comisario y un bombero que resultaron afectados cuando concurrieron a sofocar el incendio inicial y sufrieron las consecuencias de la explosión. Anoche se informó que ambos estaban fuera de peligro. 

Al menos 40 vecinos fueron atendidos por lesiones menores en las ambulancias. A muchos debieron colocarles máscaras de oxígeno debido a que habían inhalado gases y humo, consignó La Voz del Interior. 

El desastre se produjo en un galpón de la firma Químicos Rigoni en calle Avellaneda 2943, cerca del cruce con Góngora. El dueño no había sido ubicado anoche, informaron altas fuentes policiales. La fiscal Eve Flores habría dispuesto que lo ubiquen de forma urgente. 

“Es un cráter enorme. Gracias a Dios los vecinos de al lado no han tenido heridas graves. Y hemos tomado nota de los propietarios de una casa que quedó totalmente destruida. Está todo vallado para que nadie pueda estar allí en situación de riesgo. Hay pozos negros que pueden ceder”, señaló el gobernador cordobés, José Manuel de la Sota. 

El intendente de Córdoba, Ramón Mestre, dijo que el predio estaba autorizado para funcionar como industria y que contaba con habilitación por parte de la Dirección de Bom­beros de la Policía. “Se había hecho una inspección hace tres meses y todo estaba en orden”, dijo Mestre. 

Más allá de los heridos, el otro capítulo del drama lo constituyó el desastre en numerosas viviendas y comercios ubicados en un radioaproximado de cinco cuadras a la redonda.

Los daños eran incalculables. Varios automóviles –entre ellos 10 en un taller de chapa y pintura– también fueron alcanzados por la onda expansiva de la explosión. 

Sustancias químicas 
Como si fuera poco, un poderoso olor a sustancias químicas se percibió de forma inmediata y se extendió durante varias horas, lo que generó pánico, nervios y tensión entre los vecinos de esta zona. 

El intenso olor se mantenía anoche por lo cual Defensa Civil aconsejó a los vecinos del lugar del siniestro que evacuaran preventivamente sus viviendas. 

Desde el Gobierno provincial se indicó que no había que generar alarma y que, en principio, no había riesgos para la salud. 
La situación fue caótica ya que el predio donde sucedió el drama estaba cerrado, no había empleados. De hecho, hasta el cierre de la edición no se lograba dar con sus responsables. 

Una vasta zona a la redonda quedó a oscuras tras la salida de servicio de un transformador de Epec. Paralelamente, se dispuso un corte preventivo de gas en el sector. 

Las causas del siniestro eran desconocidas, ya que el trabajo de los bomberos se centraba anoche en la extinción del fuego y la búsqueda de eventuales víctimas, además de un amplio relevamiento de daños en inmuebles de la zona. 

Numerosas autobombas y ambulancias acudieron al lugar y se armó un amplio dispositivo de emergencia con el traslado de víctimas a centros de salud. 

Las víctimas fueron enviadas a los hospitales de Urgencias e Infantil y al Instituto del Quemado. 
Además de las heridas y las afecciones respiratorias, numerosos vecinos sufrieron ataques de nervios a raíz del desastre. 

Se sintió en toda la Capital 
El episodio sucedió ayer alrededor de las 20.40, cuando por causas que se desconocen se produjo el incendio en el depósito de la fábrica de químicos en calle Avellaneda al 2943. 

Primero estalló un incendio y a los pocos segundos, se produjo la potente explosión que dejó un cráter de enormes dimensiones donde estaba el depósito. La onda expansiva causó gravísimos destrozos en la mayoría de las viviendas ubicadas en las inmediaciones. El estallido se percibió en casi toda la Capital e, incluso, ocasionó daños en edificios alejados de la fábrica. Al cabo de una hora, el fuego fue controlado por los bomberos.