Congreso partidario: El radicalismo no quiere más alianzas

En la localidad de Villa Elisa en el salon del Centro de Jubilados y tras anunciar que se habia logrado el quorum necesario comenzó a sesionar el Congreso Partidario de la Unión Cívica Radical de Entre Ríos.

El presidente del Congreso, Alberto Rotman, quien fuera uno de los candidatos a Diputados provinciales que Benedetti bajara de la lista, invitó a dar comienzo con el primer punto del temario que fueron los Homenajes.

Varios oradores resaltaron la figura del recientemente desaparecido Sergio Alberto Montiel. A este homenaje se le sumaron el recordatorio de Mario Egge tres veces intendentes de la ciudad de Viale y ex diputado Provincial y a una serie de nombres de dirigentes de dstintos departamentos, que fallecieron después del último congreso.

Luego del minuto de silencio se decidió que el congreso sesionará en homenaje a quien fuera dos veces Gobernador. En el segundo punto, tras una intervención de Raimundo Kisser, explicando una serie de proyectos para modificar la carta orgánica, la mesa del congreso resolvió pasar la discusión para el próximo congreso y llamar a la conformación de una Comisión específica que trate la reforma de la carta orgánica.

Posteriormente, el presidente del comité de la Provincia, realizó un informe de lo actuado, el que fue varias veces interrumpido con fuertes críticas y desaprobación, y tuvo que concluir por pedido del presidente del Congreso.

A partir de allí, se abrió el debate. El primero en hacer uso de la palabra fue el ex-senador Luis Lesca, quien hizo un pormenorizado análisis de lo que a su criterio fue una errónea lectura dl triunfo del 2009, una alianza que trajo mas perjuicios que beneficios y una dura crítica personal a la intervención del presidente del partido Artusi en la interna y a su posterior decisión de tomarse una licencia en medio de la campaña electoral.

De allí en más, todo pareció una orquesta casi sincronizada de oradores que uno a uno, fueron señalando los errores de Benedetti, D’Agostino y la conducción partidaria. Miguel Rettore, Ramón Cuadra, Guillermo Vazquez, se encargaron de enunciar algunos errores como «la ausencia de candidatos en Gualeguaychú, la falta de confrontación con el gobierno provincial de parte de Benedetti, el triple pegado que nunca autorizó el Congreso».

Rettore puntualizó que mientras se criticaba el acuerdo con De Narvaez en la provincia se intentaba hace acuerdos con Mandy Saliva y el PRO de Mauricio Macri.

Tal vez la sorpresa, a esa altura la dieron Arturo Etchevehere y Juan Antonio Tardelli, quienes habiendo compartido la propuesta de Benedetti desde el comienzo, fueron contundentes críticos hacia la formula que llevó el radicalismo . Tardelli criticó a Benedetti que había declarado públicamente que muchos radicales son opinadores de café», a lo que respondió «no somos opinadores Benedetti, somos ciudadanos que tenemos ideas y convicciones que tenemos derecho a opinar, porque no se es lider de la noche a la mañana, los lideres se forman, estudian y a partir de eso, uno lo respeta»

Fue Etchevehere quien manifestó que «habia que volver a la identidad radical y suspender todo tipo de Alianza».

Otra de las notas tal vez la dio la ex diputada y convencional Alba Allende de Lopez quien sostuvo que se arrepentía de formar parte del Comite Provincial, ya que «se la convocaba para dar quorum, pero las decisiones las tomaban unos pocos, a la vuelta en calle Colón en el despacho de Artusi.

De los mas de cuarenta oradores, sólo cinco o seis dirigentes intentaron hacer la defensa del resultado, los demás oradores uno a uno fueron coincidiendo en la mala elección del radicalismo en Octubre.

La «violación de la carta orgánica» para poner seis diputados por distrito único en lugar de cinco, fue señalado por el candidato a diputado provincial Andrés Pezzolani, como una grosera contradicción entre lo que hacemos nosotros con las instituciones internas con lo que después le criticamos al peronismo.

Las palabras del ex candidato a vicegobernador D’ Agostino, quien fue varias veces interrumpidos por el tono de sus dichos, y de Rodolfo Parente, fueron las dos expresiones que intentaron defender las posiciones del Comité y de la última formula radical. Pero que, a su vez, tuvieron un tono crítico.

La pulseada final se dio entre el discurso de Benedetti y el recientemente electo diputado nacional Fabia Rogel. Mientras Benedetti intentaba asumir todas las críticas y errores diciendo que ninguno se hizo de mala fe ni para traicionar a nadie como eje central de su defensa, e insistiendo en que fue el Comité Nacional el mayor responsable del proceso de Alianza que se formalizó.

Por su parte, Rogel apeló a que «sin dramatismo se reconozca que el poder cuando a uno se lo confieren debe hacerse cargo de las cosas lindas que ello implica, pero también deben hacerse cargo de los errores y desaciertos, esto es un camino de ida y vuelta». El problema no es -dijo Rogel- que haya empresarios que hagan política,» el problema es que los empresarios quieren suplir a la política», le apuntó a Benedetti. «Por momentos se tuvo la sensación que los que habíamos estado 30 años resistiendo y sosteniendo el partido, teníamos que corrernos a un lado para dar paso a un modelo empresarial exitoso. Y eso no es el equilibrio que necesita un partido popular», agregó.

Para finalizar Rogel dijo que «tenemos que ejercer el rol opositor, tener nuestra propia agenda de las cosas que el gobierno no quiere debatir, correr al gobierno por izquierda y no por derecha, para convertirnos en una verdadera alternativa, nacional popular y progresista».

Fuente: Informe Digital

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