Cómo tratar su desviación de columna para no quedar incapacitado

0
14

Mientras el redactor de esta columna daba forma a esta nota, vio por la ventana como un joven trepado en la caja de un camión, saltaba desde aproximadamente 3 metros de altura, pudiendo haber bajado por una escalera adosada al acoplado. A ese muchacho fortachón, con toda una vida por delante, nadie le tiene que haber advertido que, por ejemplo, cada salto así o cargar mucho peso o pasar horas en posiciones corporales incorrectas, exponen a su única columna vertebral a peligrosas presiones, que le puede dañar irreversiblemente sus discos intervertebrales. ¿Quién alguna vez no sintió un fuerte dolor en la espalda al intentar erguirse? o ¿Quién no notó frente al espejo que se estaba encorvando? Pero con el paso del tiempo, las consecuencias irremediablemente se hacen sentir. La escoliosis, es una de las enfermedades más frecuentes en los adultos mayores, pero actualmente también está aumentando el número de diagnósticos en niños y jóvenes. Canal 6 Entre Ríos Tv y El Observador, entrevistaron al Dr. Sergio Jmelnizky, traumatólogo, quien explicó: “La escoliosis es la desviación lateral de la columna, mayor a 10º y está asociada siempre a la rotación y alteraciones estructurales de los cuerpos vertebrales. Hay muchos tipos de variables de esta afección, por un lado están las no estructurales o actitudes escolióticas, que es cuando una persona, por una cuestión de postura adopta una posición con la espalda doblada o siente un dolor de columna asociado a algún proceso inflamatorio y después están las estructurales, que son las verdaderas escoliosis, en las cuales el 85% de ellas se llaman ideopáticas”.  El médico señaló que es una enfermedad genética, es decir que no se sufre de nacimiento, pero sí existe una predisposición entre familiares descendientes de un paciente a padecerla. Por otra parte, el especialista comentó: “La escoliosis aparece y evoluciona durante el período que la columna crece más rápidamente, entre los 10 y 14 años de edad. Es más común en mujeres, en una proporción de 8 femeninas cada 2 varones. Esto responde a los cambios hormonales y esqueléticos propios de esa edad. Sin embargo,  la escoliosis ideopática ocurre en niños sanos, en quienes no existe una causa reconocible, sino que sólo responde a la carga genética y la relación de incidencia indica que el 1% de las mujeres tendrá a los 16 años una escoliosis mayor a 20º, en tanto que sólo el 0,2% de varones presentará el mismo cuadro”.

El trastorno óseo tiene escasos signos en su etapa inicial, por lo que habitualmente es detectada por los pediátras o médicos generalistas, los profesores de Educación Física en la etapa escolar de los chicos o en su defecto los padres atentos al desarrollo de su hijo. “Particularmente no produce dolor, pero se puede advertir una asimetría en los hombros, es decir, que uno está más alto que el otro. Lo mismo con el nivel de las caderas, la pelvis más baja o el tronco descompensado hacia un lateral. Existe también el llamado Test de Adams, que permite ver un bulto o joroba en la espalda de la persona cuando se agacha. Es importante acudir al médico para un diagnóstico certero”, dijo Jmelnizky.

El tratamiento de la escoliosis depende de la magnitud de la curva de la columna vertebral y la edad del paciente. Habitualmente se prescriben sesiones kinesiológicas para revertir cuadros leves, la utilización de corsés en casos moderados y tratamientos quirúrgicos en casos severos. Al respecto, el médico expresó: “Se pueden complementar los tratamientos, después de haber analizado cada caso en particular. El corsé lo que hace es modificar o cambiar la historia natural de la escoliosis. Frena la deformidad, evitando que siga su progreso, en tanto y en cuanto el paciente está en etapa de crecimiento en altura. Una vez estabilizado su desarrollo, se retira el corsé. Para los niños es el más indicado, porque si bien existen otros tratamientos que pueden ayudarlo, los mismos no serán tan efectivos. A veces la escoliosis está asociada con problemas de deformidades en el pecho, pero en ese caso se trata con un aparato específico que reduce esa deformidad. La cirugía es para pacientes que tienen la enfermedad pronunciada y consiste en corregir la curvatura normal por medio de un implante. Se sostiene la columna y se coloca un injerto de hueso entre las vértebras para volverla a su eje. Esa operación se realiza con un monitoreo intraoperatorio a través de una computadora, que permite controlar la corriente nerviosa que pasa por la médula espinal. Al tener que corregir la deformidad, puede haber cambios en la médula espinal y ese aparato intraoperatoriamente nos determina si hay un problema o no, para poder solucionarlo”.

A edades tempranas la escoliosis pareciera ser un problema posible de sobrellevar, pero al llegar a la adultez, reviste seria importancia y de hecho, puede ser incapacitante para la realización de determinados trabajos. “Muchos casos no son atendidos a tiempo y después el cuadro se agrava. En la vida adulta hay un incremento de la curva, lo cual produce dolor, dificultades respiratorias y esto tiene un gran impacto en la vida social de una persona. Hay que recordar que es una enfermedad progresiva en la mayoría de los casos, por eso hay que controlar su evolución, que generalmente es silenciosa”, sostuvo el profesional.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here