Cómo organizar un evento para que sea emotivo y exitoso

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Decoración de fiestaA algunos les parece innecesario hacer una lista de cosas para organizar algún evento, pero el momento se disfruta más si todo ha sido planificado adecuadamente. Bodas, cumpleaños de 15, graduaciones, bautismos, comuniones, homenajes, despedidas de soltera/o y aniversarios matrimoniales, son los principales motivos por los cuales familiares y amigos se convocan para celebrar. El Observador presenta una serie de consejos a tener en cuenta para planificar cualquiera de estos eventos, para poder lucirse ante los invitados:

Cómo definir el lugar: Definir y señar el salón de fiestas, la sala de reuniones o reservar el sector de un comedor deben ser el puntapié de cualquier suceso familiar, empresarial o social. Para seleccionarlo es oportuno priorizar la ubicación, accesibilidad, comodidades con que cuenta y capacidad.

Cómo invitar: Sin importar si serán unos pocos de confianza o una multitud, todos los invitados deben saber con bastante antelación de la existencia del evento, para que puedan organizarse y así evitar las ausencias por falta de previsión o superposición con otras actividades. Se estilan delicadas tarjetas para celebraciones significativas, siendo conveniente informar en esa oportunidad un teléfono donde confirmar la asistencia, ya que ello posibilitará una mejor planificación. No obstante, siempre los anfitriones deben establecer cierto cupo para los que se deciden a último momento.

El menú: El menú a ofrecer dependerá de la época del año en que se realiza la fiesta, la hora, el lugar y el gusto gastronómico de la mayoría. Quienes prestan servicios de catering son buenos asesores en este sentido, ya que además de tener a disposición una cartilla variada y posible de combinar, generalmente conocen los platos elegidos con mayor frecuencia. Se puede ser original y creativo en salsas, postres, tortas, pero la comida principal es conveniente que sea tradicional, para que conforme a todos. Muchos servicios disponen también de la vajilla y los mozos, lo cual resulta práctico a la hora de reducir la responsabilidad de los preparativos. Cuando ello no se consigue a través de un mismo proveedor, el alquiler de mesas y sillas debe ser una prioridad en el orden de confirmaciones.

Decoración: Pareciera ser una cuestión menor, pero muy por el contrario, es la primera impresión la que predispone a los invitados en su estado de ánimo. Telas, flores, velas, globos y murales fotográficos de los protagonistas del evento, son las opciones más elegidas cuando se busca hermosear una determinada instalación y darle un toque de delicadeza. El decorador consensuará con quienes lo contratan el estilo y los colores a emplear, ya que las combinaciones deben ser agradables, y tienen que guardar coherencia con el espíritu que se le dará a la fiesta.

Cotillón y souvenirs: Disfrutar a pleno de principio a fin de la fiesta es la premisa de todo anfitrión, pero habitualmente estar atento a los detalles, a la bienvenida de los invitados y demás, hacen que muchos momentos se escapen. Si bien en algunas ocasiones los invitados pueden llevarse los centros de mesas, los mismos serán un recuerdo para unos pocos, por eso lo tradicional es adquirir souvenirs, tarjetas de agradecimiento por la asistencia y presentes que identifiquen a la celebración vivida. Lo mismo que el cotillón que le pone color y alegría a la fiesta. Dichos detalles deben ser siempre entregados cuando el invitado se retira.

La vestimenta y los accesorios: Novios, cumpleañeros, esposos, graduados u homenajeados, son el centro de atención y sin lugar a dudas, deben lucir resplandecientes de pies a cabeza. Según la ocasión, vestirán de manera elegante, clásica, temática o informal, pero lo fundamental es que se sientan a gusto, tanto con la indumentaria como con el calzado y los accesorios, ya que de ello dependerá en gran parte que la expresión facial sea de felicidad y placer. La imagen personal es la primera carta de presentación de una persona y en gran medida contribuirá a que inspire confianza, respeto y consiga sus objetivos.

El peinado y maquillaje: El cuidado del cabello en las semanas previas es fundamental, principalmente en las mujeres, ya que el pelo es el condimento para relucir el rostro o disimular aquellas zonas de la fisonomía que no favorecen. Las pruebas de peinado son muy recomendables, como así también el cambio de look, ya sea en color o en corte. Además de reflejos, “mechitas”, extensiones y un sin fin de propuestas de peluquería, animarse a los rulos para quienes tienen pelo lacio o a la inversa, siempre causan sorpresa y evidencian que ha habido un preparativo especial para la ocasión.

Otro detalle es el maquillaje. Ni tenue ni sobrecargado, debe incluir los colores que mejor armonizan con el color de piel, de ojos y de cabello, resaltando las facciones más preponderantes del rostro. Usualmente se indica hacer una prueba, previo al día del evento, no sólo para evaluar si agrada sino también para descartar cualquier tipo de reacción alérgica a los cosméticos o molestar causado por los mismos.

Los hechos fortuitos son imposibles de prever, pero tomando los recaudos señalados, es muy acotado el margen de error o de fracaso que puede existir al llevarse adelante un evento. Lo importante es tomarse los preparativos y su desarrollo con calma, para que sea una agradable e inolvidable experiencia.    

 

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