Cómo evitar sufrir escoliosis, corrigiendo su postura corporal

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El común de la gente no le da importancia a la postura corporal que adopta al realizar sus actividades diarias, sin darse cuenta de la gravedad que implica ese descuido. Habitualmente, la forma de sentarse, de permanecer de pie durante varias horas, la rapidez con que se efectúa un movimiento o se levanta peso y hasta la posición en que se duerme, pasan a un plano bastante relegado dentro de las acciones a realizar para gozar de buena salud. A simple apreciación, la atención que cada persona le presta al correcto estado de su columna vertebral, pareciera no tener mayor consecuencia que un dolor momentáneo. Sin embargo, por tratarse del eje de coordinación de todos los movimientos, una mínima lesión puede desencadenar enfermedades importantes.
El Observador dedicará este espacio a la “escoliosis”, que es básicamente la curvatura anormal de la columna vertebral, que puede presentarse con forma de “C” o “S” y que se estima que afecta al 70% de la población mundial, aunque muchos lo desconocen. La enfermedad se manifiesta a cualquier edad, por eso se clasifica en infantil cuando es detectada en niños de menos de 3 años, en juvenil cuando se la diagnostica en chicos de 4 a10 años, adolescente cuando el paciente tiene entre 11 y 18 años y también es recurrente en personas mayores de 60 años. Aparece 4 veces con mayor frecuencia en las mujeres que en hombres, por lo que constituyen la población que mayores controles preventivos deben hacerse.

Las causas que provocan esta desviación se desconocen y se presume que se trata simplemente de una predisposición ósea, que hace que algunas personas sean más propensas a sufrir el encorvamiento de la columna vertebral. De todos modos, distintos estudios han corroborado que inciden en gran medida las malas posturas, logrando empeorar los cuadros en breves períodos de tiempo. La escoliosis no produce síntomas y usualmente es detectada con una radiografía, donde claramente se aprecia la desviación lumbar. En estadíos avanzados, aparece dolor de espalda o de cabeza, sensación de cansancio en la columna y piernas después de estar parado o sentado durante mucho tiempo, eventuales mareos, problemas digestivos, irregularidades en el ciclo menstrual e inclinación del cuerpo hacia un lado al caminar o que los hombros parecen estar desiguales (uno más alto que el otro).

Sólo en casos agravados se recurre a la cirugía, donde se corrige la postura de las vértebras sosteniéndolas con varillas de metal, ganchos y tornillos en sus laterales, hasta que el hueso sane. En el 90% de los casos se prescriben tratamientos, que incluyen: sesiones de kinesiología y fisioterapia, el uso de corsé para forzar al enfermo a que adopte la postura correcta, entre otros soportes ortopédicos que resultan de gran efectividad, sesiones quiroprácticas, estimulación eléctrica de la zona afectada con aparatología que emite calor, rutina de ejercicios físicos, conforme el grado de recuperación de la desviación y dieta nutricional que favorezca el fortalecimiento de los huesos.

En materia preventiva la mejor recomendación es alimentarse sanamente, alongar los músculos, mantener en movimientos las articulaciones y cuidar la postura de la columna vertebral. A continuación detallamos algunos consejos a tener en cuenta:

* Utilizar sillas, sillones, colchones de cama o sofás que sean cómodos, pero no demasiado blandos, porque impiden mantener rígida o erguida la columna. Estos deben ser lo suficientemente altos como para que al levantarse, la persona no necesite hacer mucha fuerza.

* Si una determinada tarea implica estar varias horas sentado o parado, lo ideal es planificarla en etapas y crear intervalos en los que se pueda cambiar la posición. Una breve caminata entre cada período puede resultar muy beneficioso. La caminata deportiva implica buena postura, es decir, con la cabeza y el tórax erguidos.

* El calzado diario tiene que ser cómodo y el taco de los zapatos no debe superar los 5 cm de alto. Para recoger algún objeto del suelo, preferentemente flexionar las rodillas y mantener la espalda lo más recta posible.

* Las amas de casa deben evitar lavar los pisos en cuclillas, para ello las escobas y secadores de piso deben ser de cabos altos. También se recomienda que hagan las tareas de jardinería sentadas en sillas pequeñas o almohadones, no agachadas y apoyadas sobre sus mismas piernas.

* Sentarse lo más atrás posible del asiento, apoyando la columna firmemente contra el respaldo, que ha de sujetar fundamentalmente la zona dorso-lumbar. Esta indicación es válida para todos los asientos, incluidas las butacas de un automóvil o colectivo. Nunca sentarse sobre el borde del asiento, hacia alguno de los laterales o en los apoya brazos. Si se cuenta con una mesa de trabajo delante, hay que procurar que ésta esté próxima a la silla y no muy baja, para evitar tener que inclinarse hacia adelante.

* Dormir en posición fetal; boca arriba, con las rodillas flexionadas y una almohada entre las mismas; pero no boca abajo, ya que se suele modificar la curvatura de la columna lumbar y obliga a mantener el cuello girado para poder respirar. Al despertarse, primero sentarse y luego ponerse de pie, con movimientos lentos. Para vestirse, la persona tiene que elevar las piernas a la altura de la cadera para ponerse el pantalón, manteniendo la espalda recta. Para atarse los cordones, agacharse con las rodillas flexionadas o elevar el pie y apoyarlo sobre una silla.

 

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